lunes, 28 de diciembre de 2015

Otra vez, no.

...

OTRA VEZ. (???)


crash.


derrapé. Choque frontal. Y no se me abrió el airbag.

Lo vi venir...¿o tal vez era un oasis?



Y solo existe una posibilidad entre el cien por cien de que la historia sea al revés...

Porque en todo esto hay piezas que no me cuadran. Nada.




Y no sé a quién creer...





Y otra vez no. Parece que no soy ni seré lo suficientemente buena. Para NADIE.


domingo, 27 de diciembre de 2015





" el día en el que la noche me besó, fue aquel en el que nada volvió a ser igual para siempre. "


Anoche volví por un momento al pasado. Volví a aquel frío y lluvioso febrero. Vi el café de su mirada, ese que tanto me ha quitado el sueño durante meses. Y lo tuve más claro aún todo. 

Que no quiero llenarme de vacíos, porque si no eres tú no me llenan. 
Es lo que tiene poner el listón tan alto, allá arriba en La Luna. 


martes, 22 de diciembre de 2015

Por qué (NO) me gusta la Navidad.


(Dale al play para que suene mientras lees...)



Ahora se acercan ciertas fechas, en las que las calles se llenan de luces, los escaparates se adornan, se cantan villancicos, se reúnen las familias, se ven a viejos amigos…




Ahora, que vuelve la Navidad, yo me marcho. Sí, me voy; no puedo evitar retraerme, porque estas fechas no me terminan de convencer. Es contradictorio, un sí y un no a la vez.


Hoy me preguntaron (por enésima vez) por qué tengo esta cara en Navidad. Para empezar, es la única que tengo. Pero parece ser que una sonrisa no es suficiente máscara para esconder unos ojos tristes a punto de llorar. Mi respuesta ha sido la más clara y sincera que he podido encontrar: no me convencen estas fechas.


“¿Pero no te gusta la Navidad?”, me dijo aquella mujer. “No, creo que de momento, no”. Ella no se quedó con el trasfondo de esa frase. ¿Y tú? 
(Luego te lo cuento…o mejor: encuéntralo)

Imagen de fashion, hair, and sweater


No me gusta la Navidad porque desde hace varios años falta gente en la mesa, y lo más triste de todo es que no es porque se hayan ido al cielo, si no porque decidieron dejar de estar (en Navidad, y el resto del año).

No me gusta porque ya no existe esa ilusión de los peques de la casa, pues todos han crecido…y ya no hay a quién decirle “pórtate bien que los Reyes te están mirando”, o un día cinco de enero por la noche “mira, ¡¡qué ya vienen!!, Gaspar…¡¡Gaspaaaaaar!!”.

No me gusta, porque hay familias que se han disgregado, y ya no se juntan como antes. Porque todo son "problemas", quejas, victimismos...y no son capaces de dejar a un lado todo eso por disfrutar la suerte de, un año más, podernos ver las caras en la mesa. Encima que cada vez quedamos menos, se alejan más…

No me gusta la Navidad, porque conforme a ido pasando el tiempo me he dado cuenta de que prima más la falsedad de que un buen deseo, de esos que se hacen con el corazón. Y se ha hecho de esta celebración toda una excusa para vender, cuando los mejores y auténticos regalos para mí no son cosas: son personas, y los momentos que podemos llegar a vivir y compartir con ellas.

Imagen de december, xmas, and christmas

Llega el día de Navidad y para mí es un día más. No me malinterpretéis, ojo. Me encanta ver a la gente reunirse, comer juntos; adoro cuando alguien me cuenta que ha hecho el árbol y el belén con algún hermano/a… Porque eso ya, cada vez, siento que se ve menos. Siento que se pierde.

Me tachan poco más que de sosa, hereje, negativa, aburrida…y vete tú a saber qué más. Y lo siento, no puedo evitarlo. Creo que pocas personas comprenden el vacío que se me queda, porque me falta ilusión, me falta magia en todo esto. Me falta, tal vez, volver a creer.


Imagen de baby, christmas, and cute 
Supongo que la Navidad volverá gustarme aquel día en el que levante con la ilusión de que mis hijos quieran celebrarlo; entonces si volverá casa el espíritu de estas fechas. Tendré de nuevo “la excusa”  de hacer el árbol y llenarlo de todos los adornos que ellos quieran y más, de jugar a hacer un Belén lo más real posible; adornaremos todo con luces y guirnaldas... Y creo que lo mejor será ver en sus caritas la ilusión de esperar a los Reyes Magos...



No me gusta la Navidad, aunque hubo algún tiempo en el que sí lo hizo. Aún con todo, estoy segura de que volverá a gustarme. Supongo que es posible volver a creer. 

Imagen de christmas, photography, and bokeh

lunes, 21 de diciembre de 2015

"Sin etiquetar"

    La pequeña testaruda no sabe nada acerca de las historias que podríamos contarle desde aquella fría madrugada (como la de hoy, hace cuarenta y tres semanas) en la cual nos conocimos. Aún así, sabe que existe "alguien"... 

Y le he dicho...

 - ¿Sabes que hace diez meses que le conozco?

Me responde, entre risas...

+ ¿Si? ¡Qué graciosa! En vez de los meses saliendo, cuentas los que los conoces. Muy mona tú, eeeh.

Sonrío. ¿Qué voy a contar si no?





Y es que en verdad, me ha cambiado un poco la vida...en el sentido de que tenía todo de una manera, y unas ideas...y me trastocó. Él mismo usó una frase que me permitiré el lujo de repoducir. "Me hace pararme a pensar". Y cuando ocurre, bloqueo ese pensamiento. No quiero que me haga pensar. No quiero querer más. Ni por mi, ni por él.... Aunque hay ciertas cosas que no se pueden controlar. Y el sentir determinadas cosas es una de ellas.



Pasan los meses y cuando miro hacia atrás me sorprendo de como ha cambiado todo, de las cosas ocurridas y vividas. De lo que he aprendido (muchas veces de rebote por cosas que tú me has enseñado, queriendo o sin querer). Sin quererlo, me estoy sorprendiendo a mí misma haciendo una especie de balance...

+ Te rompió los esquemas y lo sabes. 

(Y yo a él, creo)



Hace cosa de un año no imaginaba donde iba a estar a día de hoy. Ni lo que pasaría un mes después. Ni a qué cosas habría de enfrentarme, sobre todo a cosas malas y fuertes que hacen que decaigas y no consigas levantar cabeza. Decepciones, de otros y con una misma. Aunque no todo ha sido malo. Al contrario, ciertas personas que se han cruzado en mi camino han sido de lo mejor que ha podido pasarme. No sé si serán de esas criaturas que se quedan por muchos años, o si tal vez solo estén de paso...espero que lo primero... Y aún así, ocurra lo que ocurra, gracias. Por hacerme crecer como personas, por hacerme creer en mi misma. Por apoyarme en mis "locuras", en mis sueños, en mis dudas. Y si, una de esas personas eres tú, N. De Nox, de Noche. Porque no sé de que otra manera llamarte, para que sepas que me refiero a tí. Aunque creo que aún sin usar nombre, sabes que eres tú y no otr@. 

(Pero romper los esquemas a veces no es suficiente)



Durante este año que pronto acaba, he sentido estar en el aire. No precisamente por andar despistada, si no a una altura considerable como para ver desde fuera ciertas cosas que creo que hasta entonces estaba perdiéndome, y de las cuales no había podido aprender hasta ahora. Sí, aprender parece que es una de las palabras clave a destacar este año. Y crecer, como persona. Sé que seguiré cometiendo errores, es inherente a la condición humana. Pero al menos creo que ya sé como poder evitar algunos, anticipándome. No dejando nada al azar, o al menos intentándolo. Porque sí, adoro la estabilidad y la seguridad, pero reconozco que muchas veces se me da mejor improvisar...dejar todo fluir y descubrir a qué puerto llegaré en este navío que a veces siento a la deriva. O si lo prefieres, hablando en términos terrestres, mejor dejar que el sendero que sigo me lleve por buen camino, hasta encontrar una señal que me diga cuantos km faltan para llegar al punto de encuentro. 



Siento que estas palabras están un poco vacías, que podría decir más e incluso explicar algún párrafo anterior que tal vez de lugar a confusión...pero mis párpados me pesan, y tal vez sea ya Morfeo llamando a mi puerta para llevarme al mundo de lo sueños... 




Pues sí, tal vez si los hayas roto. Mis esquemas, digo. Solo que tal vez no he querido reconocértelo porque:  " Es fácil sacarse la ropa y tener sexo; las personas hacen eso todo el tiempo, pero abrir tu alma a alguien y dejar que descubra tus miedos, tu futuro, tus sueños y tu espíritu...eso es estar realmente desnudo"

jueves, 22 de octubre de 2015

En un ·día· gris..





Eduardo me dijo que lo que ocurría es que había tenido miedo toda mi vida, de decir o hacer ciertas cosas por no ser lo que los demás esperaban que fuese. Que no servía de nada saber que el miedo está ahí si no era capaz de enfrentarme a mis monstruos de debajo de la cama. 

"Haz eso: atrévete"

"Despierta mañana y sé quien has sido todo este tiempo, pero no le temas a lo que sucederá por ser quien eres, pues nada puede ocurrir cuando estamos disfrutando de la libertad que merecemos."

domingo, 18 de octubre de 2015

Con los míos no se juega.

De nuevo...
Me vuelven a tocar lo que más quiero.



Por mi sangre mato, por mi sangre muero.




"Ándate con ojo, que pronto posiblemente sepas de mi".





domingo, 4 de octubre de 2015

m.a.




Me encanta cuando vienes sin esperarte. Como esos escalofríos que me hacen saber que andas cerca. 
Me encanta porque, sin buscarlo, pretendes seguir enseñándome. Mostrándome el camino. Hacerme saber que no estoy sola. 

Siempre te he dicho que eres mi ángel de la guarda. Porque lo sabía, desde el minuto uno de tu partida. Supe desde siempre que te irías un tiempo, y en ese tiempo no te sentía. Pero estabas conmigo, en mi corazón y en mis recuerdos...

Y un día de repente, quizá fue a partir de aquel sueño... Te he sentido. Aunque no te entendía, y hasta día de hoy me cuesta hacerlo a veces... Al menos, ya sé que eres tú. 

Que cuando se me eriza la piel, y no es de frío, algo quieres decirme.
Tú, y últimamente creo que también él.

Sonrío.
Me hacéis sonreír.
Porque os imagino...cantando canario, para que la niña baile.



Donde quieran que estéis...cierro mis ojos y os abrazo.
(qué calorcito en los brazos de repente...energía...)



viernes, 2 de octubre de 2015

go on


Vamos.
Ya no tengo miedo.
No, porque vas conmigo.
...vaN conmigo...

sábado, 19 de septiembre de 2015

Re-encontrarte

Llevaba media vida soñando con encontrarle. 
Buscó enserio y dio de bruces con miradas equivocadas.
Hubo momentos en los que fue feliz, no lo niega.
Pero desde hace mucho tiempo viene diciéndome que le cuesta, que siente un vacío continuo.
Y hoy...hoy te encontró. Tan segura de ello como aquel día que se cruzó contigo por el pasillo, y con tus ojos. Lo pensó, y me lo dijo con cierta duda horas después. Que tenías algo. 
Y hoy...sin buscarlo, sin esperar dar el paso, sin que se imaginase... Ella me dice que tú fuiste quien se dio cuenta de la cantidad de cosas en común, que en tan solo 15 minutos ya sabían media vida del otro porque era como si se conocieran de antes.

He tenido esa sensación. Y cuando ocurre, es tan fuerte que es casi un milagro evitarla. No puedes resistirte a la corriente que te empuja hacia esa persona que pareces conocer de otra vida.

Y tan rápido como te encontró, te perdió. 
Me dice con voz quebrada que se arrepiente de no pedirte al menos el teléfono. De no decirte "eh, vamos a tomarnos algo a la noche". Nos arrepentimos de aquello que no hacemos...

Sé que si está tan segura de que tú tienes algo, es así. Y lo peor de todo es, que si eres TÚ...le costó media vida encontrarte, como para ahora no volver a verte jamás. Ojalá pudiese re-encontrarte por ella. 



Pero la vida no es tan sencilla.
Ni tan bonita como la pintan los cuentos.

lunes, 14 de septiembre de 2015

Hubo un tiempo en el que creí ciegamente en que si alguien estaba contigo, no habría nadie más. Confiaba plenamente, me sentía segura y no importaba nada ni nadie. 
Hasta que un día tropecé con una piedra. Y años después con otra similar de nuevo.
Entonces me cuestioné si de verdad vale la pena, si realmente merece estar o no con alguien... Porque eso no te asegura que solo esté para tí... 



Luego veo a parejas que a pesar de que pasen los años, siguen. Luchan cuando existen malas épocas. Sonrien en las buenas. Miro a esas personas, que conectan como si hubiesen nacido el uno para el otro y quiero llegar a pensar que no todo está perdido, y que tal vez en algún momento me cruce con esa persona que piense como yo y no necesite a nadie más. Sin perder nuestras identidades, sin cortar nuestras alas, volar...juntos.

sábado, 5 de septiembre de 2015

La maldición de la J.

Sin esperarlo, ni desearlo, al doblar la esquina te la encuentras.
De frente.
De nuevo, esa letra.
Que parece que se resiste abandonar tu vida, cuando te la dio. 




miércoles, 19 de agosto de 2015

Con C de Coincidencias.

Hace casi un mes, la niña del café escribía acerca de ojos cerrados, concretamente de un “ciego” que no quiere ver, y cielos llenos de estrellas. Hace unas noches, apenas dos o tres, la niña del café miraba, cerca de aquel llano en el cual las meigas bailaban, un cielo estrellado. Con aquel “ciego” particular.  

…había magia en esos bosques…


Anticiparse. Otra de las cosas acerca de las que Miss Cafeína escribió. Y es curioso. Porque aquello que vaticinó, se ha “cumplido”. Quizá sea verdad eso que alguien no hace mucho le dijo, acerca de su extremada sensibilidad...para ver más allá. 

Todo aquello que no la concierne a ella, se va sucediendo.

Y lleva días presintiendo de nuevo a ese ángel que su reloj detuvo cierta noche.  No sabe por qué, pero según le leo en la mirada entiendo que lo que transmite es bueno.  La palabra que parece que susurra el viento es Calma.

Esa y no otra.


Pues ojalá aciertes. Algo me dice que pronto nos veremos en sueños. Como aquella noche de abril. Veremos qué es lo que me tienes que contar esta vez. Cantando una Isa te espero, recordando...


martes, 30 de junio de 2015

sábado, 20 de junio de 2015

prefiero ser tus alas a ser clavo en tu pared.


why do you cry?

Well, I know my English isn't good, but it doesn't matter. Because I don't really want that you know...

At first, you aren't ready to know about it.
Secondly, I think that you don't wanna know...
And third, I prefer that all keep going like always.

A.O.S.

lunes, 1 de junio de 2015

Después de las 2 am no pasa nada bueno...

Ya decían que no, que después de cierta hora no puede pasar nada bueno. Que las dos de la mañana es el punto de inflexión. Si bebemos, decimos burradas sin sentido y esos mensajes que jamás debieron ser enviados aparecen en la bandeja de entrada de aquella persona que nos rondaba la mente en el momento de lanzarlos. O de repente puede ser que sea la hora que marque una conversación inesperada con quien menos te imaginas, y acerca de temas más inimaginables aún. Puede ser que te halles estudiando para un examen y te descubras extrañando a algún alma que te remueve por dentro...y no lo quieras reconocer. Y quizá te hacían ya durmiendo, pero una imagen vale más que mil palabras y llega tanto o más como un beso volado servido de desayuno a los ojos que lo contemplen la mañana siguiente. 
Puede ser que odies infinitamente, pero odiar significa dar demasiada importancia. Tú eliges qué la tiene. 



Tiempo... gracias por darme la razón.
Junio empieza interesante...







domingo, 31 de mayo de 2015

Cuando me encuentres.

Cuando me encuentres.

En ese momento, en el que sepas que soy yo, posiblemente yo no sepa que eres tú. Así que espero que, cuando seas consciente, vengas a decírmelo sin miedo porque lo más probable es que yo no tenga ni idea de que compartes conmigo ese sueño.

Cuando me encuentres, por favor, no me dejes ir a pesar de que a veces te entren ganas de matarme, de no saber nada de mí en esos días en los que ni yo misma me soporto. Porque sé que no soy nada fácil. Pero si logras ver más allá sabrás mi verdad: que si consigues que ponga mis ojos en ti, difícilmente los apartaré. Necesito una razón de peso para ello, y si tú sumas en lugar de restar, poco probable sea que me quiera apartar de la vereda de tu camino.

Quiero creer que en algún momento has pensado como yo, y quieres encontrarme. Que no sabes aún como me llamo ni de qué color son mis ojos, ni si tengo las manos suaves o cómo suena mi voz dándote los buenos días.


Ojalá. Ojalá alguien que vea más allá. Demasiada superficialidad, sin darle la importancia que merecen a los pequeños detalles… 

Cuando te encuentre.

Cuando te encuentre.
En ese momento en el que sepa que tú también los quisiste. Que no existieron, pero que los deseabas. ESE mo-men-to. Cuando te encuentre... Espero saber que tú también les soñabas (a tu manera). Yo siempre les quise. 

Sé que tres son multitud, pero no deseches a mis niños y la pequeña. Nuestra. Tuya. Ella, que te va a adorar por encima de todo. Hasta de mí. Lo sé... 

Ojalá te encuentre. Lloro por no saber si estás cerca, o lejos. O por si nunca te encontraré. Siempre les quise. A nuestros pequeños... 

Ojalá tú. Algún día. Yo. Algún día, también. 


Siempre os he querido, mis querubines. Mamá os echa de menos, aún sin existir. Y está buscando a papá... 

sábado, 30 de mayo de 2015

"La posibilidad de Soñar"

El ser humano sueña. Dormido, usualmente, aunque a veces no se recuerde. Pero, la mayoría de las veces, lo hace despierto... 




No he venido precisamente a escribir acerca de dormir, o de qué podemos llegar a soñar en medio de la noche, cuando nos abandonamos a los brazos de Morfeo en un intento de búsqueda de descanso o tal vez escape de la realidad. No. Estoy aquí porque...he venido a (intentar) contar la historia de unos sueños repetidos, de una niña que ya no lo es tanto... Una niña que hace tiempo dejó olvidada esa fantasía, pero que hace no mucho la vuelve a visitar y no la deja tranquila. 








Últimamente, Lux siente que aquellos sueños que se le repetían de pequeña no son casualidad; que tal vez querían contarle algo que en ese momento no supo entender y que tal vez ahora le haga falta saber. En ellos, siendo muy pequeña, seguía a un niño que vestía completamente de negro. No recuerda por qué iba tras él, porque de eso hace mucho tiempo... Y siguió creciendo, y otra vez de nuevo, él la visitó en sueños. Recuerda vagamente que le extendía la mano, que le pedía que la siguiese sin articular ni una sola palabra...y no le veía la cara. O si tal vez lo hizo, fue de forma borrosa. Y el paso del tiempo ha hecho que no sea capaz de recordarle. Esa noche, otra vez el muchacho vestía de negro. Delgado, moreno. Y manos de pianista. Eso sí que lo recuerda muy bien. 

La última vez que le vio recuerda que fue un sueño en el que le pedía que no siguiera tras él, porque era un sicario. Y todos sabemos lo que hacen los sicarios... No quería que le siguiese, porque al final le iba a ocurrir algo a ella, y él no quería que le pasase nada malo. Lux recuerda despertarse asustada, con miedo por ese chico que, desconocido como era, tenía la ligera sensación de que le conocía. Y no de esta vida. 

Lux olvidó, con el paso del tiempo, esos sueños. Aunque siguieron latentes en su mente, porque ahora me cuenta que acuden en ocasiones. Ha vuelto a verle en sueños, de negro (para no perder las costumbres). Y a sus ojos. Nada más, ni un ápice de su cara. Pero sí a su mirada. Y está segura de que no anda muy lejos. 
Ella sabe que no le sueña, por más que ella si lo haga con él. Pero ni a mí ni a Lux no sorprende...porque este tipo de sueños solo le pertenecen a las meigas como nosotras. 

Hasta entonces, hasta que tal vez se crucen y se reconozcan, seguirá la duda flotando en el aire. El interrogante sobre su cabeza, y el no querer volver a equivocarse cuando siente el pálpito (frase que no es de ninguna de nosotras y espero que a su dueño no le importe que la usemos), cuando siente ese latido diferente al encontrarse con el segundo sexto signo de su vida, el cual quizá ha servido para darse cuenta de que no se equivocó aquella vez...y tal vez esta sea la oportunidad de no cometer el mismo error. Tal vez, sea la oportunidad de no solo tener la posibilidad de soñar, si no que sea esta la oportunidad de convertir un sueño en realidad. 






Lux no tiene prisa. 
Cree que él también lo sabe.
Donde quiera que esté.
Cerca, lejos.

Mientras tanto...
sonreír, y vivir.
Y dejar que el tiempo (que bien sabe)
ponga a cada cosa en el sitio que cabe.



martes, 26 de mayo de 2015

L & N.


   Andaban por el mundo sin buscarse. Cada cual en su universo paralelo al del otro, enfrentados desde siempre: tan cerca, y a la vez tan lejos. Tal vez si se buscaron, y estoy casi segura de que ambos creyeron encontrarse en otra piel, pero no. Quizá se equivocaron, pero la vida es para vivirla, sentir y aprender de aquello que puede ser (o no) un fallo. 

Siempre Soñaron. Porque a ambos, a su modo, les gusta hacerlo. Lux se deja llevar por los impulsos, aún sabiendo de sobra que así es más fácil equivocarse. Nox, en cambio, medita mucho...muchísimo más; antes de dar un paso, ha estudiado todas las posibilidades. O al menos, lo intenta.

Lux a veces medita también. Y observa. Casi tanto como Nox. Pero calla. Guarda para sí cada pequeño detalle, que se imprime en su memoria a fuego lento, para luego escribir sobre ello. Y hablando de escribir, cuando lee lo que Nox a veces redacta...a veces, siente que esos sueños que se le repetían de pequeña no son casualidad. Que la cara que no vio de aquella criatura que usualmente vestía de negro, como si de la Noche más oscura se tratase, tiene dueño. Con nombres y apellidos. Duda, porque sabe que existe la posibilidad de equivocarse. Pero por otro lado, siente como alguien le susurra que no... Se tapa los ojos, no quiere mirar. Es más fácil hacerse la loca.

Nox es tan profundo como un pozo. No ves su fondo. Puedes intuirlo, como cuando dejas caer una moneda y al escuchar el sonido sabes que ha llegado al  final. La distancia es abismal. No existe red de seguridad. Si caes, es tu perdición. Por eso, a su entrada tiene un gran letrero de prohibido el paso, cuidado. Nox es de esas personas que no deja que cualquiera vea su interior. Su fondo oscuro. Donde no hay nada de Luz.

Lux no deja de pensar en el helio azul. Porque a su vez, eso le lleva a recordar mil colores, y una casa volando. Y la frase que acompañaba a esa imagen... "...siempre encontramos a esa persona con la que podemos soñar. Pero...¿y si los sueños no son simples sueños?".  La primera vez que se dio de bruces contra estas palabras, volvió al pasado. Regresó a aquellos tiempos en los que se despertaba con la curiosidad de saber quién era ese niño; más tarde quién era ese muchacho; más tarde quien era ese "hombre"... Siempre soñó con esa persona a la que podía encontrar. Sus sueños no eran más que eso: sueños. Porque decidió que el mundo es muy grande como para encontrarle. Y ella, muy pequeña...

Nox ignora demasiadas cosas de Lux, y viceversa. A veces, a ella le encantaría preguntarle si él también pensó ciertas cosas alguna vez. Porque siente que no son tan diferentes como parece, que en el fondo buscan lo mismo. Porque los dos son unos soñadores. Y, aunque se empeñen en decir lo contrario, les encantaría creer. Creer en un sueño. 

Por experiencia, sé que los imposibles se cumplen. Que no hay sueño que no se pueda cumplir, si te atreves a ello. La constancia, la paciencia...son algunas de las claves. Una vez tuve un Sueño, del cual antes hablé por aquí. Y llegué. ¿Por qué ustedes iban a ser diferentes? Y si es posible, ¿se quedarán con la duda? De momento, no hay prisa. Si no, siempre es posible robarle un poco de tiempo al tiempo. 

Si siempre te frenas, nunca vas a llegar a alcanzar lo que sueñas. 
Si nunca te arriesgas, siempre vas a permanecer en el mismo sitio.

Estas dos criaturas son muy difíciles de definir. Lux es amanecer, Nox es ocaso. Blanco y Negro. Yin y Yang. Irónico. Y tú, si sabes de lo que hablo, posiblemente hayas llegado a la misma conclusión que yo. O, al menos, has dibujado una sonrisa en tu cara y, de un modo u otro, pensado algo similar. Un pensamiento indefinido, al cual no se le quiere terminar de dar paso. Un sí y no a la vez. El punto medio que ha sido creado para este Momento. 

   Tal vez...otro día, otra noche...vuelva para contar un poco más de historia de L&N. Siento que hay bastante por escribir acerca de ellos, pero las palabras han de ser medidas con exactitud. Han de ser buscadas a conciencia...porque no puede ser de otro modo. 

Suena en mi aleatorio un piano. Michael Whalen con su "I have loved you for a thousand lifetimes". Vuelve a ser muy irónico. O casualidad.. Vuelvo a sentir como alguien invisible quiere decirme que no. Cierro los ojos. Es hora de irse a dormir, porque intuyo que las señales quieren decir eso. Y últimamente, esta bruja no se equivoca. 






- Hasta mañana
+ Pensé que dormías
-Yo pensé lo mismo de tí...
...
+Buenas noches.




lunes, 11 de mayo de 2015

He vuelto al inicio. 

Releyendo entradas, me doy cuenta de que aunque parezca que he avanzado, la triste realidad es que en ciertos aspectos, no. Sigo estando tan perdida como al principio. Nadando en círculos, recorriendo caminos que a pesar de llevarme lejos me hacen pasar por los mismos sitios. Quizá sea más fuerte, más observadora, más selectiva... Pero sigo machacándome, siguen acudiendo a mi mente esos pensamientos... Y lo peor es que cada vez son más frecuentes. 

He vuelto al inicio, y precisamente no me refiero a 2010 cuando cierta noche de insomnio decidí crear este rincón. Desde esta misma silla, en esta misma cocina. En silencio. A estas horas intempestivas. He vuelto al inicio, veinticuatro primaveras atrás. Cuando el famoso Error de Cálculo tuvo lugar. Bueno, más que en el mes de las flores, fue en pleno verano. 

Y, ¿qué ocurría entonces? Se retrasaban vuelos, Benazir lloraba mientras Nyberg celebraba su triunfo, mil hombres al Golfo, Magallanes sondea a Venus, y un fantástico "yo controlo" provocaba un nuevo caos. Heme aquí.



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..Punto suspensivo. Interrogante. Curva que no avisa..


domingo, 10 de mayo de 2015

"Yo no sé hacer como si nada."


Mira que lo he intentado, a lo largo de toda mi vida.


No sé si admiro o repulso a la gente que es capaz, sin escrúpulos, de seguir hacia delante.
Tal vez me guste eso de vamos, adelante. Pero no el "no sentir", que a veces destilan ciertas actitudes.

Y yo...yo no sé hacer como si nada. 

Está claro que cuando algo sucede, permanece.  Ocurre, hecho queda. Las palabras que como fuego a discreción lanzamos, no regresan. Igual que la sal que resbala por tus mejillas no volverá al interior de la cuenca de tu ojo.

Dicen, que a lo hecho pecho. Ole. ¿Y a mi quién me quita el malestar del cuerpo en estos días?
Odio...odio infinito. A mi misma por, una vez más, cagarla.
Y la cabeza dando vueltas como una lavadora a toda pastilla, centrifugando los recuerdos inconexos de esa puta cagada. Sí,  estoy enfadada. Conmigo misma. A niveles insospechados.

Y mi querido subconsciente, de nuevo, lanzando pedradas a la cabeza. Punto y coma, no te olvides del puto punto y coma. Que hay quien se fue sin querer, y seguro querría estar.    ;


Soy experta en caminar por la cuerda floja sin ningún tipo de protección, ni una red abajo, ni una sola sujección. Por eso cuando me caigo, me frustra tanto. Porque se supone que sé hacerlo , y no...

Quiero perderme. Ayer desperté con esas palabras en mente, y joder. Debí hacerles caso. O mejor, debí subir el freno de mano para evitar el precipitarme calle abajo. Al vacío.


Y hablando de vacíos, supongo que...gracias. Porque tal vez, las veinticuatro primaveras hubiesen cesado allí. Allí donde siempre me escapo cuando todo me puede. Allí donde los ángeles se sientan a susurrarme, si quieren aparecerse. Allí donde el mar le da un beso de tornillo a las rocas. Donde se detiene el tiempo si es necesario. Quizá, de camino. Quizá allí mismo. Quizá en ningún sitio. Quizá  en un ataúd azul. 



Punto y coma, punto y coma, punto y coma. No debería esperar más para cicatrizar mi piel, otra vez. 




miércoles, 6 de mayo de 2015

Besos versados.

Aquellas miradas no eran de este planeta. Ella lo sabía, cada vez que en los pasillos se cruzaba con el hielo que, nunca mejor dicho, la dejaba helada. No sabía si seguir las señales o simplemente dejarlo estar, porque su vida de por sí ya era demasiado complicada como para volver a los años ochenta a perderse en esos derroteros. Bastante tenía, con ser sastre de sus propias sonrisas y no tener una suma más añadida a su preocupación. Pero a veces pensaba, ¿por qué no? y un ojalá se le escapaba en forma de suspiro siempre que Él se marchaba. 

Rubia no podía quedarse quieta. Por eso, entonces...


No se lo esperaba. No así. No sin el blanco. Pero allí estaba, con una sonrisa y ganas de llevársela. Aunque eso, Ella no lo supo hasta el final de la noche...

Y fue la amanecida más mágica de su vida, porque tembló cada fibra de su ser con cada caricia, cada mirada, cada palabra. 


[texto en borrador, desconozco el por qué lo escribí, ni cuando...]

martes, 5 de mayo de 2015

La bruja.

A veces suceden cosas que no entiendes. Quizá porque la niñez impide que con claridad lo veas... Aunque, por contrapuesto, es la etapa en la que más inocentemente puedes llegar a advertir ciertas situaciones que de mayor...has dejado de sentir.

Desde hace años, al principio con miedo y ahora con mucho respeto, rondan. Rondan en sueños, rondan a modo de escalofrío y piel erizada, aún con toda la casa cerrada y tapada con mantas...

Saber quienes son no siempre implica saber qué quieren contar. A veces es difícil entenderles. Pero sus llamadas de atención, como de repente cruzarte con la mirada de un lobo a medianoche, despertarte a la misma hora que hace siete años por esa persona, una estrella que surca el cielo más segundos de lo habitual, un reloj que se cae y para a una hora concreta, un reflejo en los azulejos... A veces, esas cosas, hacen saber que están ahí, que su energía sigue en movimiento... 

Dicen que Madre también presiente. Sobre todo si la Dama de la Guadaña viene de repente. Madre tiene un sexto sentido, de esos que no se pueden explicar. Pensamientos repetidos, de otros tiempos, de personas que a veces hace tiempo que no ve....y luego, sabe de ellas. Y se cumple, lo bueno y malo. 

También cuentan que mi Dama de los Cabellos Negros también era así. Es más, me atrevería a decir que con creces su habilidad superaba a la de Madre y a la mía. Su sensibilidad innata, su capacidad de ver más allá, su dulzura, su prestación a siempre ayudar... Quizá en otra vida, ella también fue pelirroja. 

Casualidades o no, hace dos días días predije algo que se ha cumplido. Tan simple como decir "vas a soñar en un par de días, y lo vas a recordar". Y para bien, tal vez ese sueño sea la seña de que todo va a mejorar. De que algo está cambiando. 

Ojalá fuese tan sencillo ver lo que para uno mismo está escrito. De todos modos, a veces prefiero no saber. Aún así, las intuiciones, el sexto sentido de la Bruja del Norte late dentro de este fisco cuerpo, al compás de un Tajaraste que marca el inicio de los tiempos...






sábado, 2 de mayo de 2015

"Have a little Patience"

"Es una pena", me dijo seriamente.
"¿Qué lo es?, pregunté, curiosa como siempre.

"Es una pena que por terceros, por vivencias, por dios sabe que...dejemos pasar ciertas cosas". Suspiró. Y no fue un suspiro que me gustase...

"Tal vez lo que se necesita es tiempo". Me miró y puso los ojos en blanco. "¿Dónde está tu paciencia?" le cuestioné, con algo de enfado.

Resopló fuertemente antes de contestarme. "Mi paciencia está en el mismo lugar de siempre. Solo que...hay cosas que me parecen injustas. No me importa seguir como estoy y esperar, dejar al tiempo correr y simplemente vivir el momento. Solo digo eso...que es una pena. Una puta pena...". Sus palabras se convirtieron en un susurro inaudible...




No entiendo tal pena, no como ella la plantea. Pero aún así, creo que comprendo ambas partes. Desde fuera, las cosas se ven diferentes. Pero bien es verdad que el coraje, o la rabia, es algo que siento tan bien cuando otra energía me lo pasa, que es muy duro sobrellevarlo. No apetece comer, solo dormir... Como si mi intento de darle energía a otra luz fuese mi perdición, mi oscuridad. Y así estás tú. Por eso así estoy yo.

Siento decirte que esto es algo a lo que hace años debiste enfrentarte y no lo hiciste. Siento decirte que huiste, lo esquivaste como la mejor, escondiéndote y dejando pasar la tormenta. Ahora la tienes sobre tí. En tus propios ojos. Así que te voy a dar un consejo a mi manera, que me dijeron a modo de frase hace unos días: no pretendas todo ya. Ya, ya lo sé y no me sigas mirando así o me agujereas la cabeza. Ya sé que posees una paciencia infinita, como yo. Pero ambas sabemos que sólo en lo referente a los demás, no a una misma. Estás desesperada por tí, por no poderte controlar. ¿Y por qué has de hacerlo? Me respondes tan tangente, tan clara, que no puedo rebatírtelo... "Por respeto, por cariño, por empatía"
Aún así, me pregunto hasta qué punto es bueno que calles. Al final, ambas sabemos lo que ocurre. Tú misma, ya eres mayorcita. Por ahora, no pienso decirte más. 


Por una vez, no escribo para nadie. Así que no se aludan. Solo para mí misma. Bueno, y para ella... Que me lee a la vez que escribo esto y no deja de fulminarme con la mirada. (Te aguantas)
Te entiendo tan bien, tanto... No lo imaginas. Por eso acepto muchas cosas. Tal vez tú deberías hacer lo mismo. Déjate llevar, y no pienses tanto. Deja de machacarte (aunque reconozco que es difícil) y sonríe. ¿Quieres ser tu misma? Adelante. Olvida la contención, pero tampoco te desboques. Busca el equilibrio. Sé que eres más que capaz.

Me preguntas que si sale mal, que harás. Pues cariño, lo mismo de siempre: levantarte y seguir. Pero por una duda, por un miedo...no vas a perder vivir el momento, el ahora. Stay Strong, always. 


miércoles, 29 de abril de 2015

te odio.

Ya lo dice Luis Ramiro, "te odio como nunca quise a nadie". 

Anoche me volvió a ocurrir: volví a abrir los ojos y mirarte por un rato. Como sube y baja tu pecho cuando respiras, tu carita morena en un intento de relajarse durmiendo. El calor de tu cuerpo, tu corazón latiendo.
Y de repente se me antoja darte un beso en la frente y surrurarte... [...] Pero solo resuena el eco en mi mente. 

Y miedo.

Y ganas de abrazarte y no soltarte.

Pero vuelvo a besarte 
y desear
que duermas plácidamente
porque tienes algo muy importante que hacer
y aunque no te pueda ver
deseo con toda mi alma
que te salga bien.



te odio. infinitamente.


y una vez leí que "odiar a alguien es darle demasiada importancia"
Pues blanco, y en botella...Gota.

martes, 28 de abril de 2015

Cuidar su sueño.

Mientras un rap suena, ella piensa...
Veo como se le va la mirada a la nada, perdida.
Tal y como ella se siente ahora mismo.



Vuelve a querer solo dormir, pero cuando duerme se despierta asustada y a veces, llorando.
Está volviendo a hablar en sueños.


Por eso, por esas pesadillas que la persiguen, le dan las tantas sin dormir, acompañada por el insomnio. Ese que una vez fue quien le hizo sentarse a escribir en la medianoche, cuando a pesar del cansancio no era capaz de entregarse a los brazos de Morfeo.




Me cuenta que, muy a su pesar, está siendo consciente de que la única forma para dormir, o al menos dejarse ir en la madrugada al mundo de los sueños, es si siente que él respira a su lado. Sólo cuidando su sueño es cuando siente que es capaz de reposar, aunque no sea del tirón porque no sea su cama. Me dice que le da igual, que le vale mil veces más abrir los ojos y verle sonreír en sueños, sentir el calor de su piel cerca de la suya como de una hoguera se tratase...


Ella piensa...
Demasiado.

[no pienses tanto]



Quiere dejar que todo fluya, que la pasión que la caracteriza cuando algo la remueve por dentro aflore. Y al fin me ha confirmado que su mayor miedo es la reacción de él. Se siente cobarde por no arriesgarse, pero es que me reconoce que le importa más de lo que en su momento pensó. Se le ha escapado de las manos la situación, se siente vulnerable a sus propios sentimientos y... Y yo no sé que aconsejarle.



domingo, 29 de marzo de 2015

Vuelven otras vez esas ganas de irme, de marcharme, de escaparme. Mi instinto de huida se activa por momentos...


No sé si tal vez quiera perderme por mis tierras, en busca de un cielo despejado y el olor a tierra mojada.
O quizá quiera mezclarme con el agua, en el océano que me rodea.



Puede ser que quiera volar lejos (o no tan lejos), para ver algo diferente. Para respirar otros aires. Para sentir diferente. Para coger fuerzas... Porque en cuestiones de olvido, ya sé que no va a suceder tal como me gustaría. Es lo que tiene la buena memoria (para algunas cosas)

miércoles, 25 de marzo de 2015

Una más.

No soy lo que se dice precisamente bonita. Pero tampoco me considero un troll. Del montón, podría decirse.


Mis ojos son tan comunes que no llaman para nada la atención. No son un cielo, no es la hierba. Son tierra.


Quizá mi boca pueda parer fresa si roja la ves, pero tampoco es algo excesivamente llamativo. Porque como la mía, pueden haber millones más.


Mi cuerpo tampoco es de escándalo. Eso sí, funciona correctamente: mi corazón late, mis pulmones intercambian oxígeno, mi cerebro manda órdenes y todo funciona como una orquesta. Al son de un vals.


Tal vez mi piel no sea suave, pero estoy segura de que mis manos son capaces de dar las caricias más dulces. Sin raspar. Con la punta de los dedos.

En mi cuello un lunar. Lo puedes besar, si quieres. O anclarte en mi clavícula (como prefieras)

Ni torso llamativo, ni piernas largas. Ya dije que del montón.



Los pies fue algo que nunca acepté, hasta ahora porque me he dado cuenta de que sin ellos no puedo bailar. Ni entrar de puntillas en tu vida, si me dejas pasar.

Me miro en el espejo y pienso que no solo es lo de fuera, que también es lo de dentro. Que a poco que deje salir un poquito de luz, tal vez rellene las sombras que conforman mi universo.

No soy una chica modelo. No pretendo serlo. Tan sólo intento ser yo. Y...que te acuerdes un poquito de mi alguna noche, antes de irte a dormir... Y que me eches de menos ahí, contigo.









lunes, 16 de marzo de 2015

El sabor de las cosas.


¿Cuál es el sabor de un primer beso en medio del gentío? 
Beso en ese momento en el que todos bailan intentando ocultar su esencia.


¿A qué sabe el café que prepara tu cafetera?
Café cualquier mañana de febrero, aleatoria.


¿Cómo sabe tu piel después de recorrerla con mis labios?
Tan suave, tan rica, tan apetecible 
desde el momento
en el que dejo de transitarla.


ilustración de Sara Herranz.



Resuélveme.
Como si de un problema matemático me tratase.
Ojo, que hay muchas incógnitas por despejar.
Si no te importa, si tienes tiempo...
Si te gustan los retos.
Averíguame. 

Y si no...siempre puedo
buscarte solución
yo a ti.


Tal vez, te pueda descifrar
besando cada lunar con el que me encuentre
mientras recorra centímetro a centímetro tu geografía.

domingo, 15 de marzo de 2015

"Nunca Nadie"

Nunca Nadie Nada. 

Nunca Nadie va a volver a tocarme el corazón. Le he puesto una alambrada de espinas.
Nunca Nadie pasará más allá de mi armadura. No me la quito ni para dormir.
Nunca Nadie sabrá que pasa por mi cabeza, porque no lo pienso contar.
Nunca Nadie obtendrá de mí un amor al 100% (salvo que sean mis hijos, si llegan)
Nunca Nadie recibirá una carta escrita a mano diciéndole mil cosas bonitas. (Hay que ganárselo)
Nunca Nadie me hará el amor. Follar puede ser, pero nada más.
Nunca Nadie vivirá conmigo. La soledad elegida es luz.
Nunca Nadie dejará a un lado su cabezonería por mi. Ya ninguna persona hace esas cosas.
Nunca Nadie conseguirá que yo deje de ser cabezona. Ya no hago esas cosas.

Nunca digo Nunca. Ni tampoco siempre. Porque "nunca" se sabe.


Pero es que no quiero a Nadie, por eso Nunca. 
Duele demasiado querer. 


sábado, 14 de marzo de 2015

A cachitos.

Respiras a mi lado, siento tus latidos: tu pálpito.
Desprendiendo calor por cada poro de tu piel, es imposible pasar frío a tu lado.

Tu mano, con mezcla de timidez y ganas, acaricia mi piel. Se me eriza, haciendo amagos de escalofrío.

Y en medio de la oscuridad, decidimos que es buena idea compartirnos, repartirnos a cachitos el uno al otro. Tu me das un poco de tí, yo te doy un poco de mí. Aunque no queramos confiar, en ese momento creo que nos olvidamos un poco de todo. Al menos yo, lo consigo...

Como si hubieses sido hecho a mi medida, encajas perfectamente tu cadera con la mía, sin duda ninguna. Sigues desprendiendo mucho calor, y yo intento retener un poco para no morir helada en medio de la noche. Tus manos se mueven por mi anatomía, reconociendo cada recoveco como si ya hubiesen estado allí desde mucho antes. Y mi corazón se acelera. 

Me envuelves, y te noto en todas y cada una de las esferas posibles. Te escucho. Te toco. Y adentro, me llenas. 

No intentes acallar lo que produces. No vale la pena que intentes ahogar los sonidos que se me escapan en el momento en el que más ahondas. Me agarras tan bien, como para que no me escape, y no sabes que no me quiero ir... A ninguna parte. Porque tienes un puto imán, tú y tu cama, que no me dejan marchar. Y es que ahí, me siento como en casa.