Mostrando entradas con la etiqueta Dedicado a.... Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Dedicado a.... Mostrar todas las entradas

domingo, 4 de octubre de 2015

m.a.




Me encanta cuando vienes sin esperarte. Como esos escalofríos que me hacen saber que andas cerca. 
Me encanta porque, sin buscarlo, pretendes seguir enseñándome. Mostrándome el camino. Hacerme saber que no estoy sola. 

Siempre te he dicho que eres mi ángel de la guarda. Porque lo sabía, desde el minuto uno de tu partida. Supe desde siempre que te irías un tiempo, y en ese tiempo no te sentía. Pero estabas conmigo, en mi corazón y en mis recuerdos...

Y un día de repente, quizá fue a partir de aquel sueño... Te he sentido. Aunque no te entendía, y hasta día de hoy me cuesta hacerlo a veces... Al menos, ya sé que eres tú. 

Que cuando se me eriza la piel, y no es de frío, algo quieres decirme.
Tú, y últimamente creo que también él.

Sonrío.
Me hacéis sonreír.
Porque os imagino...cantando canario, para que la niña baile.



Donde quieran que estéis...cierro mis ojos y os abrazo.
(qué calorcito en los brazos de repente...energía...)



sábado, 19 de septiembre de 2015

Re-encontrarte

Llevaba media vida soñando con encontrarle. 
Buscó enserio y dio de bruces con miradas equivocadas.
Hubo momentos en los que fue feliz, no lo niega.
Pero desde hace mucho tiempo viene diciéndome que le cuesta, que siente un vacío continuo.
Y hoy...hoy te encontró. Tan segura de ello como aquel día que se cruzó contigo por el pasillo, y con tus ojos. Lo pensó, y me lo dijo con cierta duda horas después. Que tenías algo. 
Y hoy...sin buscarlo, sin esperar dar el paso, sin que se imaginase... Ella me dice que tú fuiste quien se dio cuenta de la cantidad de cosas en común, que en tan solo 15 minutos ya sabían media vida del otro porque era como si se conocieran de antes.

He tenido esa sensación. Y cuando ocurre, es tan fuerte que es casi un milagro evitarla. No puedes resistirte a la corriente que te empuja hacia esa persona que pareces conocer de otra vida.

Y tan rápido como te encontró, te perdió. 
Me dice con voz quebrada que se arrepiente de no pedirte al menos el teléfono. De no decirte "eh, vamos a tomarnos algo a la noche". Nos arrepentimos de aquello que no hacemos...

Sé que si está tan segura de que tú tienes algo, es así. Y lo peor de todo es, que si eres TÚ...le costó media vida encontrarte, como para ahora no volver a verte jamás. Ojalá pudiese re-encontrarte por ella. 



Pero la vida no es tan sencilla.
Ni tan bonita como la pintan los cuentos.

lunes, 16 de marzo de 2015

El sabor de las cosas.


¿Cuál es el sabor de un primer beso en medio del gentío? 
Beso en ese momento en el que todos bailan intentando ocultar su esencia.


¿A qué sabe el café que prepara tu cafetera?
Café cualquier mañana de febrero, aleatoria.


¿Cómo sabe tu piel después de recorrerla con mis labios?
Tan suave, tan rica, tan apetecible 
desde el momento
en el que dejo de transitarla.


ilustración de Sara Herranz.



Resuélveme.
Como si de un problema matemático me tratase.
Ojo, que hay muchas incógnitas por despejar.
Si no te importa, si tienes tiempo...
Si te gustan los retos.
Averíguame. 

Y si no...siempre puedo
buscarte solución
yo a ti.


Tal vez, te pueda descifrar
besando cada lunar con el que me encuentre
mientras recorra centímetro a centímetro tu geografía.

viernes, 31 de enero de 2014

La armadura.

   A veces nos ponemos encima mil y una capas para contraatacar lo que nos viene de fuera, normalmente lo malo...pero olvidamos que también dejamos fuera lo bueno, al aislarnos. Queremos evitar por todos los medios las heridas que nos causan los cuchillos que nos lanza, y olvidamos que las heridas que la soledad nos causa, que nos causamos nosotros mismos, son tan malas o incluso peores que las que otros nos causan. 

Nos atacamos, no somos indulgentes y nos flagelamos. "Somos lo peor", pensamos. Y así, bajo nuestra armadura, nos debilitamos... Nos vamos quedando a oscuras, porque nos vamos matando poco a poco entrando en ese pozo oscuro y profundo, y no dejando que nuestra piel reciba el cálido abrazo de los rayos del sol. 

Pero entonces...damos con alguien que deja caer su armadura, tal vez por una corazonada que sintió al mirar bien adentro de nuestros ojos y ver cosas que una olvida que puede ser que tenga dentro: luz... Y es entonces, cuando se te sinceran en medio de una penumbra de ese lugar compuesto de mármol blanco y frío, a las tantas horas de la madrugada, sintiendo la sal nacer desde las pestañas, sintiendo un corazón latiendo un poco más rápido...

Hágase la luz, pero afuera está oscuro. Los resquicios de la armadura dejan ver los rayos tímidos que alumbran, para ver esos ojos que fueron tan valientes de decir su verdad. Y la sal, corrosiva para ese material del escudo, fue terminando de rajar las rendijas por las que se escapaba ya un poco ese nuevo ser despierto...

Por un momento la respiración se detiene, porque escucha su tambor...y el de quien tiene a escasos dos cm de distancia. LLevan el mismo ritmo, laten en sincronía. Y entonces, sonríe. La armadura ya no existe.


lunes, 23 de diciembre de 2013

Ángeles


Quería tener una escusa para escribir, pero no esta. No quería venir por aquí dar malas noticias...


Esta tarde, sin razón ninguna, lloré. Echando de menos a mi particular ángel de la guarda, pidiéndole que bajase un ratito del cielo para sentirla cerca e imaginar un abrazo... Tanto te echo de menos...

Cuando las lágrimas surcaban mis mejillas, sin dejar de mirar al cielo buscándola, me acordé de otros ángeles que están allá arriba también. Mandé besos volados para todos y cada uno de ellos, incluso para aquellos que jamás conocí pero sé que no están... Y cuando más lloré, en ese momento sentí que me faltaba alguien por saludar, por mandarle un beso de feliz navidad... Y no sabía quién me faltaba, no lo supe hasta unas horas después...

LLegué a casa, y mi madre me dice "tengo que darte una mala noticia". Mi mente enseguida pensó "¿quién se murió?", pero no esperaba que fuese... una Ángel con mayúscula, igual que dice su nombre...
- ¿Cuándo murió?
- Esta tarde.

Escalofrío.

- ¿Se le paró el corazón?
- No lo sé, llevaba días malita...


Y entonces comprendí quien me había faltado cuando lloraba sin cesar, a quien me faltó darle un beso. Perder a una abuela es lo peor que hay, y lo sé por experiencia. Y más cuando ha sido madre, más que abuela. 

Fuimos allí, donde todos la velaban. El frío era insoportable, como si allí tuviese que hacer más que en cualquier otro lugar. No quise verla, a pesar de que mis ojos aguados se dirigieron a su cama de madera... Y a pesar de haber aguantado estoicamente cuando abracé a sus nietas, no pude seguir aguantando cuando abracé a su hija, una gran mujer que en ese momento se me antojó frágil como una hoja de árbol de otoño, a punto de caer. 

Ninguna fecha es buena para perder a un ser querido, porque siempre te acuerdas por muchos años que pasen. Pero creo que estas fechas son las peores, porque siempre recordarás que en Navidad no está, que eligió esos días para marcharse...

No tengo mucho más que decir, solo que no hay palabras para describir sentimientos, ni mucho menos para consolar. Por eso, para mi gusto, un abrazo es suficiente. Y la presencia.

DEP "Abuela".


martes, 20 de agosto de 2013

Hold me on.

Dame la mano, así, fuerte. Y no la sueltes. No me sueltes.


TA.


sábado, 27 de julio de 2013

"Deseo concedido"

Todo pasa por algo, dicen. Y creo, a cada nueva experiencia que me lo intenta demostrar, que es más que cierta esta frase. Supe cuando me crucé con mirada que no me dejarías indiferente, tu inteligencia me sorprendió y la rapidez con la que entendías todo aquello que te decía, a pesar de no habla entendías la energía. Era como si algo nos conectase, algo que no se puede ver pero que se siente.

Intenté por todos los medios tenerte conmigo, porque desde que te tuve en mis brazos y te miré más profundamente entendí que tenía que protegerte, como si fueses una parte de mi o como si en otra vida nos hubiésemos cruzado. Y no sabes, ni sabrás, lo que lloré cuando entendí que no podríamos estar cerca. Creo que hacía mucho tiempo que no sentía ese tipo de dolor, el de una pérdida que te deja sin sentido y con un vacío intenso en el alma. Sé que intuías algo, porque no querías marcharte; me mirabas con ese particular destello verde que surge desde lo más profundo de tus ojos…hablando un lenguaje que va más allá de las palabras…

Todo pasa por algo, dicen. Desde el segundo uno de tu partida deseé que no te fueses lejos, que encontrases el hogar definitivo y que te quisiesen tanto o más como hago yo. Y tuve que contarle a los mosqueteros lo que ocurría, contarles que mi “D’Artacán” no podría quedarse a mi lado… lo que dolía y mi anhelo de no perderle la pista. Entonces ocurrió; la determinación de S, el decir que algo haría…y así fue.

Ayer ansiábamos una respuesta, después de casi una semana, mientras las aguas cristalinas murmuraban, mientras el viento silbaba, mientras el sol nos quemaba… Llegó el mensaje, llegó la noticia: vendrías.

Si no lloré de alegría fue porque hay que mantener las formas, más allí donde tantos desconocidos nos rodeaban. Pero mi voz temblaba, y en mi interior algo se agitaba, gritando “yuju!” mientras en mi cara se dibujaba una enorme sonrisa.

Cuando te ví…no pude evitar correr a abrazarte. Tus ojitos brillaban, pero estabas temblando. Desde que te tuve en mis brazos dejaste de hacerlo, como si entendieses que no te iba a ocurrir nada malo, que estabas a salvo… Y así es, mi pequeña. Así es: estás donde mejor podrías estar, con S. y su familia, que te querrán más que a nada, serás su consentida… Y yo, siempre cerca. Más de lo que hubiese podido desear.


“Lo imposible solo tarda un poco más”
“Ojitos bonitos, la llamabas…”

“Porque hay veces que las medias naranjas no son de la misma especie”


Teníamos que cruzarnos, para no poder olvidar tu mirada. Tenías que venir conmigo, para entender que no podía ser. Tenía que reaprender a ser paciente; me reencontré con mi yo más anhelante y que desea "imposibles"...y al final, todo pasa por algo. Porque teníamos que cruzarnos y ocurrir todo lo que ocurrió para que te quedases donde ahora estás. Bienvenida a tu nueva vida, pequeña mía... Velando por tí, estaré cerca...

jueves, 4 de abril de 2013

"El definitivo"

Las palabras de La Casi Enfermera resuenan aún en mi mente. Soy capaz de ver su cara, su sonrisa cuando me dijo eso mientras hablábamos un poco de todo, en ese ratito que pasé por la cruz. Aparejando apuntes, esos que ella utilizó en su día, nos contamos un poco cosas del día a día: de sus prácticas, los pacientes... Y la verdad que admiro como lo relata porque se denota esa pasión por la profesión como aquel curso 2005-2006 en el que la conocí y ambas dijimos que queríamos serlo con todas nuestras ganas. Quizá esa pasión haya aumentado, porque al ir conociendo El Sueño, más y más te enamoras... Por que sí, esto es así: te enamoras cada día que estudias un poco más, cuando haces prácticas y lo vives... Lo sabes, sabes que está para tí y es lo tuyo. Y ella es de esas, de las que hace las cosas porque le nace, con la delicadeza que se presta, con una sonrisa no solo en la boca sino tambien en la mirada; ella es una enfermera nata. Y repito, la admiro. Ojalá algún día coincidamos en un equipo de trabajo, pues estoy segura que será un lujo trabajar con ella. 

Me desvío del tema, pero La Casi Enfermera lo merece. Retomando...mientras nos contábamos anécdotas y reíamos un poco comiendo chocolate y almendras, se unió a nosotras La Casi Física, otra chica increíble que tengo la suerte y placer de conocer. Las tres hablamos durante un rato...y, de forma casi inevitable, Le nombré. Casi Enfermera sabía de Él porque días atrás nos vimos y le conté un poco como iba todo. Y como no, parte de razón por la que no se me caiga la sonrisa que llevo por vestido es Él, que forma parte de mi vida. Le conté muy poco...pero hoy le vio en fotos. Hablé de su forma de ser, de tratarme, de aguantar mis estallidos cuando todo se me desborda, la manera en la que cocina, cómo es con los niños pequeños... Y algo en mi cambiaba mientras decía todo esto, todas y cada una de las cosas de él que me remueven por dentro, a la vez que pensaba en sus defectos que también me enamoran porque le hacen ser como es, y yo no le cambio por nadie. Las chicas, tras ver sus fotos, se quedaron extrañadas porque no les sonaba de nada. En cambio al ver a su hermana ambas supieron: las dos la conocían, una del colegio y la otra de las prácticas de primer curso. ¡El mundo es un pañuelo! Les dije que yo tampoco sabía en un inicio de Él, y es verdad. No le recordaba para nada. Es más cuando al fin le ubiqué y supe dónde le había visto por primera vez...mis recuerdos volvieron a aquellos años en los que bailaba sin que me preocupase otra cosa, aquellos años en los que al terminar la danza Él y otros llegaban reclamando espacio para botar un balón. Eran aquellos años en los que no me preocupaba por chicos, y mucho menos por uno que era tan mayor para aquel entonces, con el mar en su mirada además.

Tras hablar un poco de todo, no recuerdo en que parte de la conversación, Casi Enfermera me dijo que el sería el definitivo, que sí. Y tan segura y convencida lo dijo que, una hora después aquí sentada frente a la pantalla, sonrío como no lo hice cuando lo dijo: tonta perdida. Y en mi mente rezo "ojalá". Porque cansa el camino y el caer una y otra vez. Porque nos encontramos de casualidad y posiblemente sea por algo. Porque no me gustaba el mar tanto como ahora. Porque las zarzas se están enredando. Porque son siete los años. PORQUE NO ENCONTRARÉ A NADIE MEJOR QUE ÉL.





viernes, 29 de marzo de 2013

"Deberías leerlo"

Pero no tengo manera de hacértelo llegar. 
Espero que todavía frecuentes este sitio...y lo encuentres.



lunes, 31 de diciembre de 2012

Balances.

Vuelve a ser treinta y uno de diciembre; aunque esta vez de 2012. 

Un año.
La de cosas que pueden pasar en un jodido año...
Lo empiezas de una manera, pensando que quizá las cosas se solucionen y tire todo para adelante, que esa costumbre no se pierda y seas capaz de sobrellevar la tormenta que se cierne sobre tu cabeza; año que empiezas aguantando tus ganas de llorar y posiblemente lo acabes igual, aunque espero que el sentimiento no sea tristeza sino felicidad. 

Enero fue tan caótico: esos primeros exámenes de la universidad y el miedo atroz de no poder con ellos, la indiferencia de aquel que una vez dijo que te quería....y la distancia. 

Febrero, frío y solitario. Mucha gente y una mirada, e historias de un guerrero y una esquimal. Él no lo sabe pero ella le agradecerá siempre, infinitamente, que la escuchase cuando nadie más estuvo ahí para comprenderla. Febrero, mientras las canciones sonaban de fondo en el televisor y una llamada que dejaba claro que las cosas no caminarían más hacia delante. Febrero, de nuevo muchos miedos...

Marzo y sus noches sin dormir; con cara pálida cual muerto, manos muy frías y muy pocas ganas de comer; la tristeza dibujada en el fondo de sus ojos, maquillados en un intento de esconder eso que la apagaba lentamente. Pocos motivos para sonreír, por no decir ninguno. Crónica de una ruptura anunciada.

Abril, vano intento de dar una última oportunidad, pensando que quizá se vuelque más y sea capaz de estar aunque los kilómetros lo alejen...pero no. Esa noche no se dio cuenta de las gotitas saladas que caían como cascada por tus cachetes, no se dio cuenta de que llorabas ni de tus sollozos ni de tu dolor. Fue entonces cuando dijiste "se acabó". Porque para sentirte sola estando con alguien mejor no estar, por mucho que duela. 

Mayo, mes de primavera y en el que, por fin, estás vistiendo de ese color tan puro, con el uniforme nuevo. Feliz como una niña pequeña estrenando su mejor vestido. La tristeza seguía asomando por sus ojos pero no hay nada que una buena sonrisa pueda arreglar: ese es el mejor maquillaje. Intentó evadirse de todo refugiada en aquel edificio de dos plantas, centrada en cada uno de sus clientes y sus problemas, intentando ayudar...se perdía entre esos muros y, a veces, pasaban a saludar sus amigas Tananás...robándole así una sonrisa, a modo de regalo temporal. 

En junio tocaba estudiar y más estudiar, demostrar que puedes con todo aunque quedó pendiente los cálculos y números que siempre costaron un poquito más. Y aquella tarde le dijeron "vente". Y aquella tarde ya le hablaron de G, de sus ojos. Pero Ella no quería saber nada, de nadie...Aunque esa noche finalmente fue y le conoció no reparó en la belleza de su interior. Él también estaba "raro", y aunque Ella llevaba tiempo sin conseguir leer miradas logró entrever (o eso creyó) que a Él también le destrozaron un poquito por dentro. Junio, mes que por primera vez vio a S.A, tan famoso por eso que junta a las personas, y una abuela diciendo "¿y por qué no?".

Julio: coincidiendo más tardes y noches con G, sintiéndose a gusto con ese grupo tan variopinto y mayor, dándose cuenta de que podía volver a sonreír aunque solo fuese por ratitos y costase hacerlo...difícil pero no imposible. Hubo también una noche, la más mágica del año, en la que se atrevió a pedir ayuda y G. le dijo que sí; fueron tres días, tres tardes en las que entendió a los números pero fueron tan pocas para asimilarlos...aunque más que perder ganó, esa paz y calma que le transmitían con cada palabra... Y pasaba algo extraño, un miedo-nervio-nosaberquéhacer. Y antes de que cada uno volase hacía otras tierras una tarde, en un rincón, tumbados en la arena de la playa, Él le preguntó. Y entonces Ella se dio cuenta de lo que ocurría realmente...y ya se vería que estaría por pasar. 

- "...perdí la ilusión..."
+ "...pues habrá que recuperararla..."

Sus miradas se cruzaron y Ella por un momento pensó que no todo estaba perdido, pero que sería difícil. Otro reto más: recuperar su personalidad, su carisma, sus sonrisas, y lo más complicado...la ilusión. 

Entre julio y agosto mil sueños, felicidad infinita por estar donde hacía mucho tiempo quería estar, regresar a esas calles de las que se siente perteneciente; feliz por las personas y lugares que conoció, por lo compartido. Y feliz, porque cada noche al llegar cansada del trabajo se encontraba con mensajes de Él, que aún en la distancia, hacía por estar cerca de Ella...

Agost fue el mes de la llegada y el reencuentro. Cine de playa. Un viernes que decidieron irse a otro logar, noche en la que G. la llevó a ver estrellas desde lo alto, desde ese lugar dónde más de uno echa a volar... Ella quería pero no iba a actuar, Él se moría de ganas y finalmente...le robó un beso, el cual ella correspondió con mucho miedo, pero con mayor ganas. Comenzó lo que hasta hoy sigue siendo...

Septiembre fue la vuelta a la rutina, a la ciudad estudiantil por excelencia, a su otra casa con la novedad de un inquilino diferente venido de tierras no muy lejanas, isla donde el calor abunda... Un nuevo curso, mismos compañeros y algunos nuevos, afianzando relaciones y creando otras. El mes de volver a adaptarse. Y el mes en el que vivió su P.M. agonizante y placentera, transporte hacia otro lugar, donde jamás estuvo...

En Octubre se da cuenta de que las cosas se enfrían con algunas personas que, por elección propia, se alejan. Ella no lo entiende pero sigue con su vida y con quienes sí eligen quedarse. Ella tiene claro que no irá tras de nadie y que quien quiere quedarse lo hace y si no, que se marche. No lo entiende, y le duele pero...cada cual sabe lo que hace. Octubre, cada vez confiando más en G. y creyendo que quizá sí, sí es posible... Escuchó su primer "eo" ;), mezclado con las ganas, pasión y mucho amor. 

Noviembre: son tres, como las mellizas, como la Bonita la Pinta y la Santamaria. Ella se pide no ser la última.... Y ellos, son dos: antítesis totales, un moro y un nórdico. Lo negro frente a lo blanco. Pero ambos dos soles y que, con sus más y menos, llenan el corazón y el cariño de las tres chinijas, de unas más que de otras =) 

Diciembre la vuelve inquieta, porque todos tenemos nuestros límites. Y Ella, también. Cosas que no encajan, personas que tienen más cara que espalda. Ella se muerde la lengua y aguanta, sabiendo que de un momento a otro podría estallar. Ella siempre ha sido buena, pero...se acabó ser tonta. Eso lo decidió hace ya un par de años... Nadie la vacila. Nadie se ríe de Ella, por que no todo son sonrisas. 
Diciembre, mes de Navidad. Cada vez le gusta menos, sobre todo porque a cada año más echa en falta a La Dama de los cabellos negros; extraña su sonrisa y su capacidad para hacer que todo fuese armonioso. Extraña los polvorones de chocolate a medias con una de sus mejores amigas que ya tampoco está...extraña las risas, fruto del recuerdo, que resuenan en sus oídos cada vez que a su mente acude aquellos momentos compartidos con T y con B. Ella sonríe, y les manda un beso...donde quiera que estén. 
Diciembre, mes en el que Ella consigue ser más franca con G, y decirle muchas cosas que antes no se veía capaz de decir. Sus miedos poco a poco se esfuman y se deshace del peso que cargaba sobre ella. Es feliz, porque no imaginaba que Él fuese realmente como es: paciencia infinita y amor. Ella a veces piensa que no se lo merece...

Diciembre, fin de año el día treinta y uno. Otra vez, aquí haciendo balances. De lo bueno y malo, qué más da. Es un año más, otro para sumar. No ha sido de los mejores pero se ha vivido, se ha respirado, se ha sentido, se ha reído y llorado, se ha compartido, se ha disfrutado... Y esta noche es una más como otra cualquiera, en el sentido de que habrán estrellas en el cielo, y la Luna brillando para iluminar la oscuridad. Será una noche más, en la que cenamos, compartiendo en mayor o menor medida, con quien queremos e incluso con quien no nos apetece. Lo diferente es que en cuestión de un simple minuto dejaremos atrás al viejo dos mil doce para dejar paso al nuevo dos mil trece. 

   De todo corazón deseo que este nuevo año que entra sea para cada uno de todos los que me leen (y los que no) un año lleno de ilusiones y esperanzas, porque no todo está perdido. Incluso cuando creemos que sí, vemos pasar una estrella fugaz para regalarnos un instante de sueños...o, en mi caso, escucho a lo lejos sonar a mi estrella, con su tananá, tananá...y si ya consigo verla pasar sonrío, porque me concede ese momento de sueño, mi momento particular. Busca en lo pequeño, fíjate en eso que nadie se da cuenta...porque ahí encontrarás la respuesta para esas preguntas que no te atreves a formular por miedo a no obtener la solución. Las pequeñas cosas, los pequeños detalles, lo que no esperas: miradas, sonrisas, un "he de volver para atrás porque olvidé las llaves", encender la radio y que suene esa canción... No sé, a veces creo en las casualidades aunque también apoyo la causalidad pero...sea como sea...no dejes de soñar, ni de creer. Nunca se sabe por qué pasan las cosas como suceden, como tampoco sabes por qué acabé por decir todo esto que, tal vez, te cambie la visión de tus cosas o...no te haga sentir nada. Es mi pequeño regalo, simple como un consejo que ya lo decían en una de nuestra películas de la infancia: mira más allá de lo que ves.


Feliz 2013.

p.d: ah, y se me olvidaba...IMPROVISA. =)
(con cariño mi postdata para M, que no tiene blog pero me encargaré de que lea esto...y para Evohé)





casualidad la que nos hace conocernos
sin saber que al final nos acabaríamos queriendo
que cosas tan raras tiene el azar
fue una suerte que aquel día nos hubiéramos de cruzar.




lunes, 3 de diciembre de 2012

Ellas. Yo.

Anoche me acordé de Ellas. De mis Tananás, de Evohé. 

   Saliendo del pueblo me crucé a las 20.12 con una Tananá, que llevaba sus luces indicando su prisa. No sé que sentido tuvo encontrármela, pues lo que iba pensando no era algo muy bueno: fue como si me confirmase eso que alguna que otra vez pensé. Y a lo lejos, dos estrellas, entre nubes, brillando en el cielo: Tati y Majua.

   Ya llevaba unos minutos en carretera, y no sé por qué por mi mente cruzó Evohé, y también me acordé de mis chicos de la 43.80, a los que hace tiempo que no veo y echo de menos. Sobre todo a T. Iba sumida en mi mundo, de nuevo como otras tantas veces imaginando ese día en el que vaya en el asiento del copiloto en una de ellas; imaginaba que actuaría como J. me ha contado que ha hecho, con calma y teniendo claro qué vas a hacer cuando llegues aunque nunca es como esperas. De repente, al doblar la curva, veo en la recta una luz brillante que se acerca a toda velocidad: otra Tananá. Sonreí, y me aparte a mi lado derecho para que pasase. ¿Lo mejor? Su picada de luces a "Selena" y a mí. No sé por qué ese pequeño gesto de su conductor/a me hace sentir la piel de gallinita. Pero es precioso, y aunque sea una auténtica tontería me gustó saber que, a pesar de "la prisa" que puedan llegar tienen ese momento para agradecer. Para mí, dice mucho de como es esa persona =) y cuando eso sucedió deseé una buena guardia para ell@s, los integrantes de esa estrella.


  Algún día Lunn...algún día...LLEGARÉ.





“Es muy simple. Estamos donde debemos estar, 
haciendo lo que deberíamos estar haciendo. 
De lo contrario estaríamos en otro lugar, haciendo otra cosa.”

Richard Stine



miércoles, 31 de octubre de 2012

Your arms: home, sweet home.

    Hoy es uno de  esos días en los que apetece no salir de casa, y enroscarse bajo la mantita en el sillón, para ver una peli y hartarse a comer palomitas. O aún mejor: hartarme de tus besos. Acariciarte, sentir el calor que desprende tu piel; sentir la electricidad del contacto entre nuestras manos. Y besarte, hasta hartarme (cosa que dudo que suceda). ¿Y he dicho abrazarte? Um, no lo he dicho. Pues eso, abrazarte y no soltarte, darte millones de mimos y que me regales tu calor, ese que me hace sentir como en casa porque...cuando tú me abrazas siento que nada malo puede ocurrir, que estoy en mi refugio: eres mi hogar.



lunes, 8 de octubre de 2012

Quiero decirte muchas cosas (I)

   LLevo dos noches queriendo escribir, escribirte. Y no encontraba inspiración. Hoy, por ser tu día, quería dejar algo por aquí, pero seguía sin encontrar a mi musa. De repente, no sé como, llegué hasta una entrada que se titula "Novia". La he leído y no he podido evitar una exclamación de sorpresa al leer algo...y también no pude evitar el reconocer ciertas palabras que se asemejan a mis pensamientos. Gracias a esta entrada consigo iniciar algo...

   Quiero escribirte, quiero decirte muchas cosas. Anoche en aquel mensaje pudiste ver un pequeño esbozo de lo que escondo, aunque ni imaginas lo que guardo en lo más profundo de mí. Tenía, quizá todavía tengo, un poco de miedo; miedo a esa palabra, pero antes...miedo a que no saliese bien, mejor dicho: miedo a mostrarme como soy y que por darlo todo y ser vulnerable me vuelva romper. 
Ninguno somos los otros, por que como bien dices "cada uno  es como es": tu mítica frase. Y sé que nosotros somos diferentes, al menos, a ellos. En parte me alegro incluso de que entre nosotros no seamos iguales, porque nos compenetramos a base de nuestras diferencias. Si fuésemos idénticos nos repeleríamos, ¿no? Como dos imanes de igual polaridad. Y esto lo sé porque, tras esfuerzos, lo aprendí: que no hay nadie igual a uno, y si se asemeja, acabarán por autodestruirse si están juntos. 

   Por favor, intentemos dejar de tener miedo. Yo estoy decidida, ¿y tú? Ven, dame tu mano...y, con permiso de Falcón te diré, te pediré...que resolvamos poco a poco este puzzle. =) Porque a pesar de mis miedos, y de todavía tener cicatrices recientes...lo único que quiero es estar contigo.

Ah, no lo olvidaba...Feliz Cumpleaños Mi Amor.


miércoles, 22 de agosto de 2012

"Devuélveme a mi musa, y llévame contigo"

   Después de escribirte una nota casi interminable (y que con toda seguridad leerás dos veces) me vengo por aquí. Siento unas ganas irrefrenables de escribir, de plasmar algo que guardo dentro. ¿Dónde está mi musa? Por más que la busco, no la encuentro. Siento que las palabras se atascan en mi cabeza y no terminan de fluir por mi, hasta llegar a mis manos para redactarlas con este teclado. 

   Repito, ¿dónde está mi musa? Creo que tengo la respuesta: se ha quedado perdida en tu mar, como una sirena en medio de las profundidades, porque tu mirada atrapa. Atrapa de tal manera que te quedas subyugado a ella, como cuando la marea te arrastra con su oleaje: es igual. Mi musa decidió bucear en tus ojos, por eso no acude a mi llamada. Pero la entiendo, entiendo que no regrese porque yo, cada vez que te miro, me duermo en ellos: en tu mirada marina, profundidades azules.


sábado, 9 de junio de 2012

Poor.

Some people are...well, there isn't word to define it. They think one thing and they believe that is that. So is probable that they are wrong with their thoughts. Poor people!



martes, 15 de mayo de 2012

Llamadas a medianoche..

   Al fin pude escuchar tu voz, me llamaste y compartimos más de una hora (que muy corta se nos hizo) de risas, bromas, anécdotas, un poco de aquí y un poco de allá...
   No imaginé cuando apareciste en mi vida que te llegaría a apreciar tanto como lo hago hoy, 
no soy persona de escribir dedicatorias así como así pero, amiga mia...tú la mereces. Desde un primer momento me transmitiste algo bueno, y realmente ahora meses después puedo comprobarlo, después de chatear todas las noches y contarnos mil y un cuentos. Sé que guardas en tu interior cosas muy buenas, sé que eres de lo más observador que existe y sé también que no necesitas estar aquí, viendo lo que ocurre, para darte cuenta de todo. Agradezco esas horas de charlas mudas: mudas porque no hablábamos, si no que escribíamos... Cuantas noches que no pude dormir y tu me leías, me aconsejabas desde el cariño...y así, te fuiste ganando un pedacito de mi corazón, por esa nobleza y bondad que tienes: porque te haces querer. 

   Espero y deseo verte pronto, no sabes las ganas que tengo de abrazarte (aunque ya te lo he dicho, que tengo muuuuuuuchas ganas de estrujarte). Mientras estemos lejos, siempre nos quedará...el teléfono.


Gracias por la llamada. La sonrisa, y la alegría por escucharte me durará varios días =D