miércoles, 25 de julio de 2012

"¿Anoche tuviste frío?"

   Aquella noche tuvo un sueño, y no suele recordarlos. Soñó que le pedía dormir junto a él, porque tenía frío. Y a la mañana siguiente era lo único que recordaba. Decidió contárselo, y cuando ella leyó su mensaje sonrió. Comenzaba con la pregunta de "¿anoche tuviste frío?" a lo que respondió que sí, que de madrugada lo había sentido. Y él le respondió la parte de su sueño que recordaba,en la que ella le pedía un huequito en su cama, a su lado, en busca de calor.
Ella quedó sorprendida con el sueño, pues sabe que Él jamás recuerda lo que sueña.... Y sonreía, pensando en que las noches anteriores había deseado tenerle a su lado a la hora de dormir, quien sabe si para abrazarle o simplemente mirarle, pero a su vera. Extrañaba la paz de aquella tarde en la playa, en la que contemplaba de reojo como él dormía junto a ella... Suspira, tiene ganas de verle.
Pero de momento solo queda soñar, a ratitos pensar en el momento en el que se vuelvan a reencontrar... Y cuando lo hagan, espera poder darle un abrazo con el que se detenga el tiempo, perderse en las profundidades de su mirada marina, y reír al contemplar su sonrisa. 

sábado, 21 de julio de 2012

En medio de todo (y de nada)

Perdida en medio de ninguna parte, me perdí y me encontré. Reconozco cada calle, los olores, miradas... Pero no niego mi origen, no niego que mi corazón late a ritmo de un tajaraste, aunque se inquieta cuando escucha música irlandesa, celta. Unos días en este lugar han hecho que me dé cuenta de muchas cosas, incluso de cosas que no sabía. Y extraño con todo mi ser a aquellos que no puedo tener a mi lado, pero también sé que aquí está mi lugar, o por lo menos de una pequeña parte de mi. La otra quiere volver a casa, a la tierra que me vio nacer. Aún no puedo, pasarán los días antes de que vuelve hacia la tierra del vino. Por lo pronto decir que estoy viva, disfrutando cada momento junto con los que me rodean en esta ciudad increíble....y guardando instantes en mi mente. 


jueves, 12 de julio de 2012

Duérmeme.

Acaríciame el camino 
de la frente a la nariz;
háblame de la suerte 
que tienen tus pupilas
por su azul compañía.
Cuéntame que es
lo que ves
cuando te quedas
a oscuras,
porque cerrar los ojos
no significa
no ver.
(Maialen)