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jueves, 2 de julio de 2020

Lucerito

Hola pequeña. ¿Cómo estás? 
Sin querer tus grandes ojos color miel están hablando. Otra vez. Brillan mucho, ¿quieres llorar? 
Sabes que conmigo siempre puedes contar. Estamos juntas en esto. Puedo abrazarte hasta que de verdad sueltes todo eso que sé que se te atora en tu barriguita y la garganta. 
Una lágrima. Vaya, bien. Déjalas salir, seamos sus amigas.
¿Qué tienen que contarnos? Quizá hoy no saben muy bien por donde empezar, pero dejarse ver es un buen comienzo. Que salgan, que salgan a jugar con nosotras. Que acabaremos riendo. Porque tu, pequeñita, eres una artista de las sonrisas. Y lo sabes bien. Así que hemos de aprovechar cualquier atisbo de una, como si fuese un rayito de sol que se cuela entre las nubes. 
Te sientes algo mejor, ¿verdad? No estás sola. Puedes sentirte así, pero es eso, un sentimiento. Por ejemplo, yo estoy aquí. Acompañándote. 
Quizá sea normal, tantas veces te has encontrado perdida y sin rumbo; tantas veces has sido tu la que ha tirado del carro de otros y se ha levantado después de una dura caída... resiliencia... Te admiro por todo ello. Porque a pesar de todo, en ocasiones tu inocencia brilla y crees. Y cuando eso pasa, todo es posible. Brillos y purpurina, muchas luces. Y tu girando, bailando, riendo en medio de esa fiesta.
Lucerito, te adoro infinito. 



viernes, 22 de mayo de 2020

Volver


Volver.
Qué bonita palabra, ahora que lo pienso.

Llevo mucho tiempo con ganas de retomar el blog. Como hace algunos años, que escribía a cualquier hora de la madrugada. Ahora es que no aguanto despierta: a las 11-12 estoy ya KO. ¿Los años? Seguramente.

Siempre he pensado que escribir es una terapia. Sin realmente pensarlo mucho, a loa 6 años escribí mi primer poema. Algún día lo compartiré por aquí.
Sobre los 8 años, empecé mi primer diario. Cuántos más escribiría, contando mis aventuras en clase y mis penas de amores. Era (y creo que aún lo soy) muy romanticona. Aunque las experiencias a lo largo de la vida me hicieron menos ñoña. Me costó muchas caídas, muchos resquebrajos de cristal, muchas lágrimas y muchas horas aprender. Heme aquí. En el que defino como "mi año" (que no sé tu, pero en mis planes no entraba una pandemia) y en el que quiero hacer mil y una cosas. Y la primera es mostrarme al mundo como verdaderamente siento que soy.

Estudié enfermería. Es mi vocación. Lo redescubro cada día que voy al trabajo, y me sorprendo a mi misma hablándole dulcemente a un paciente. Explicando dudas en un lenguaje sencillo. "Jale por el resuello" es una de mis frases top. Y vaya que si me entienden. Inspire, señora (traducción al castellano correcto, porque el canario del norte dudo que muchos lo entiendan)

Adoro la danza. Quien me conoce bien sabe que me pierdo entre las notas de música de una melodía, interpretándola y viviéndola hasta el final. Me queda la espina clavada de algo más de ella; aunque quizá debería atreverme... todo es intentarlo. Creer para crear.

La música. El violín. Mi otro gran amor.  Midori me acompaña desde, más o menos, los 12 años. Y le he dejado algo abandonado por la enfermería. Este año me he propuesto hacerle sonar de nuevo. Intuyo que pueden salir cosas hermosas de los dos, al volvernos a juntar.

Dibujar. De niña pasaba horas y horas entretenida, dibujando casas, bosques, animalitos... Y tan feliz. ¿Dónde estará mi carpeta de dibujos? Quien sabe. Es un misterio que aún no he logrado resolver.

Escribir. Aprendí a leer con 4 años y a escribir con 5. Con 6, como dije un poco más atrás, recuerdo escribir una poesía. Se me rompió la punta del lápiz, la tiré por la ventana...y surgió la rima. Curioso, ahora que lo pienso, siendo tan pequeña y no saber de poemas. Ay, puntita de lápiz...
Desde aquel día, comencé a escribir. He tenido temporadas de enganche máximo, y temporadas de olvidarlo por completo. El verano pasado, no me quedó más remedio que retomar los diarios (terapéuticos) sin elegirlo yo. Pero gracias a ello, se encendió en mi la chispa de volver a juntar letras. Me quede bonito o no, es un buen comienzo. Así que aquí estoy.

Viernes 22 de mayo. Las 18.30h. Too Brodie sonando de fondo. Balto jugando. Los gatos, durmiendo.
Y yo...siendo.

domingo, 4 de octubre de 2015

m.a.




Me encanta cuando vienes sin esperarte. Como esos escalofríos que me hacen saber que andas cerca. 
Me encanta porque, sin buscarlo, pretendes seguir enseñándome. Mostrándome el camino. Hacerme saber que no estoy sola. 

Siempre te he dicho que eres mi ángel de la guarda. Porque lo sabía, desde el minuto uno de tu partida. Supe desde siempre que te irías un tiempo, y en ese tiempo no te sentía. Pero estabas conmigo, en mi corazón y en mis recuerdos...

Y un día de repente, quizá fue a partir de aquel sueño... Te he sentido. Aunque no te entendía, y hasta día de hoy me cuesta hacerlo a veces... Al menos, ya sé que eres tú. 

Que cuando se me eriza la piel, y no es de frío, algo quieres decirme.
Tú, y últimamente creo que también él.

Sonrío.
Me hacéis sonreír.
Porque os imagino...cantando canario, para que la niña baile.



Donde quieran que estéis...cierro mis ojos y os abrazo.
(qué calorcito en los brazos de repente...energía...)



sábado, 2 de mayo de 2015

"Have a little Patience"

"Es una pena", me dijo seriamente.
"¿Qué lo es?, pregunté, curiosa como siempre.

"Es una pena que por terceros, por vivencias, por dios sabe que...dejemos pasar ciertas cosas". Suspiró. Y no fue un suspiro que me gustase...

"Tal vez lo que se necesita es tiempo". Me miró y puso los ojos en blanco. "¿Dónde está tu paciencia?" le cuestioné, con algo de enfado.

Resopló fuertemente antes de contestarme. "Mi paciencia está en el mismo lugar de siempre. Solo que...hay cosas que me parecen injustas. No me importa seguir como estoy y esperar, dejar al tiempo correr y simplemente vivir el momento. Solo digo eso...que es una pena. Una puta pena...". Sus palabras se convirtieron en un susurro inaudible...




No entiendo tal pena, no como ella la plantea. Pero aún así, creo que comprendo ambas partes. Desde fuera, las cosas se ven diferentes. Pero bien es verdad que el coraje, o la rabia, es algo que siento tan bien cuando otra energía me lo pasa, que es muy duro sobrellevarlo. No apetece comer, solo dormir... Como si mi intento de darle energía a otra luz fuese mi perdición, mi oscuridad. Y así estás tú. Por eso así estoy yo.

Siento decirte que esto es algo a lo que hace años debiste enfrentarte y no lo hiciste. Siento decirte que huiste, lo esquivaste como la mejor, escondiéndote y dejando pasar la tormenta. Ahora la tienes sobre tí. En tus propios ojos. Así que te voy a dar un consejo a mi manera, que me dijeron a modo de frase hace unos días: no pretendas todo ya. Ya, ya lo sé y no me sigas mirando así o me agujereas la cabeza. Ya sé que posees una paciencia infinita, como yo. Pero ambas sabemos que sólo en lo referente a los demás, no a una misma. Estás desesperada por tí, por no poderte controlar. ¿Y por qué has de hacerlo? Me respondes tan tangente, tan clara, que no puedo rebatírtelo... "Por respeto, por cariño, por empatía"
Aún así, me pregunto hasta qué punto es bueno que calles. Al final, ambas sabemos lo que ocurre. Tú misma, ya eres mayorcita. Por ahora, no pienso decirte más. 


Por una vez, no escribo para nadie. Así que no se aludan. Solo para mí misma. Bueno, y para ella... Que me lee a la vez que escribo esto y no deja de fulminarme con la mirada. (Te aguantas)
Te entiendo tan bien, tanto... No lo imaginas. Por eso acepto muchas cosas. Tal vez tú deberías hacer lo mismo. Déjate llevar, y no pienses tanto. Deja de machacarte (aunque reconozco que es difícil) y sonríe. ¿Quieres ser tu misma? Adelante. Olvida la contención, pero tampoco te desboques. Busca el equilibrio. Sé que eres más que capaz.

Me preguntas que si sale mal, que harás. Pues cariño, lo mismo de siempre: levantarte y seguir. Pero por una duda, por un miedo...no vas a perder vivir el momento, el ahora. Stay Strong, always. 


martes, 10 de junio de 2014

Lunn vuelve.

   Sinceramente, hacía tiempo que estaba algo perdida. Reconozco que he estado buscándome, junto mi otra "yo", esa que siempre sonríe (y que últimamente no lo hacía tanto). Admito que han sido meses duros. Con sus más o sus menos, siempre he pensado que no debemos quejarnos de "boberías", porque hay personas que están peor...o, simplemente, no están. Pero a veces...necesitamos que nos escuchen. Porque nuestras "boberías" sumando al final son grandes losas que aplastan a uno. Y vaya que si son pesadas, ya que no hay peor carga que la responsabilidad. O eso pienso.
Me he perdido entre el asfalto de mi tierra, en un afán de intentar encontrarme. Y en una de esas tantas madrugadas, crucé mi mirada con una criatura que se me ha vuelto vital desde entonces...porque me hizo pararme en seco y entender muchas cosas. Siempre estuvo ahí, siempre, siempre...de un modo u otro, como mis Tananás cuando he necesitado "señales"... Desde aquella Madrugada, con eme mayúscula, me acompaña a modo de amuleto. Estoy aprendiendo...y terminaré por ser libre de todo aquello que me pesa porque esa es una de sus características: la libertad.

No hace mucho que reaprendí algo, porque me volvieron a recordar que he de hacer lo que quiero y sienta que es bueno para mi. Que viva, el momento y mis días como quiera y sin preocuparme por lo que no debo. Sentir... Cosa más bonita, no hay. Y gracias a la ilusión y buenas vibraciones que sentí cuando vi unos ojos brillar, he recargado pilas. Que la vida es muy bonita como para perder el tiempo estando triste, porque un día sin sonreír es un día perdido. Y sin bailar, que no me olvide yo de la danza, que también ayuda a descargar...



He tardado en escribir esto. He desconectado con la música, dejándola fluir y sonriendo... Porque quería sentarme a plasmar algo y no sabía qué, y esta noche encontré la excusa perfecta. Espero que sirva de algo y ayude, el fin para el cual antes de venir por aquí me enfrasqué en la tarea de encontrar palabras para intentar expresar lo que un alma quiere. Puse todas mis ganas, mi mejor intención...y ahora estoy agotada. No vacía, ojo. Estoy totalmente llena, de una extraña alegría, quizá la satisfacción de poder haber contribuído en algo bonito. No lo sé....es tarde ya, la medianoche llega y el sueño me invade. Así que ya que Morfeo me llama para que vaya directa a sus brazos, lo haré. Pero, aunque me vaya esto es solo temporal. Porque Lunn vuelve...y quiere quedarse. 




sábado, 27 de julio de 2013

"Deseo concedido"

Todo pasa por algo, dicen. Y creo, a cada nueva experiencia que me lo intenta demostrar, que es más que cierta esta frase. Supe cuando me crucé con mirada que no me dejarías indiferente, tu inteligencia me sorprendió y la rapidez con la que entendías todo aquello que te decía, a pesar de no habla entendías la energía. Era como si algo nos conectase, algo que no se puede ver pero que se siente.

Intenté por todos los medios tenerte conmigo, porque desde que te tuve en mis brazos y te miré más profundamente entendí que tenía que protegerte, como si fueses una parte de mi o como si en otra vida nos hubiésemos cruzado. Y no sabes, ni sabrás, lo que lloré cuando entendí que no podríamos estar cerca. Creo que hacía mucho tiempo que no sentía ese tipo de dolor, el de una pérdida que te deja sin sentido y con un vacío intenso en el alma. Sé que intuías algo, porque no querías marcharte; me mirabas con ese particular destello verde que surge desde lo más profundo de tus ojos…hablando un lenguaje que va más allá de las palabras…

Todo pasa por algo, dicen. Desde el segundo uno de tu partida deseé que no te fueses lejos, que encontrases el hogar definitivo y que te quisiesen tanto o más como hago yo. Y tuve que contarle a los mosqueteros lo que ocurría, contarles que mi “D’Artacán” no podría quedarse a mi lado… lo que dolía y mi anhelo de no perderle la pista. Entonces ocurrió; la determinación de S, el decir que algo haría…y así fue.

Ayer ansiábamos una respuesta, después de casi una semana, mientras las aguas cristalinas murmuraban, mientras el viento silbaba, mientras el sol nos quemaba… Llegó el mensaje, llegó la noticia: vendrías.

Si no lloré de alegría fue porque hay que mantener las formas, más allí donde tantos desconocidos nos rodeaban. Pero mi voz temblaba, y en mi interior algo se agitaba, gritando “yuju!” mientras en mi cara se dibujaba una enorme sonrisa.

Cuando te ví…no pude evitar correr a abrazarte. Tus ojitos brillaban, pero estabas temblando. Desde que te tuve en mis brazos dejaste de hacerlo, como si entendieses que no te iba a ocurrir nada malo, que estabas a salvo… Y así es, mi pequeña. Así es: estás donde mejor podrías estar, con S. y su familia, que te querrán más que a nada, serás su consentida… Y yo, siempre cerca. Más de lo que hubiese podido desear.


“Lo imposible solo tarda un poco más”
“Ojitos bonitos, la llamabas…”

“Porque hay veces que las medias naranjas no son de la misma especie”


Teníamos que cruzarnos, para no poder olvidar tu mirada. Tenías que venir conmigo, para entender que no podía ser. Tenía que reaprender a ser paciente; me reencontré con mi yo más anhelante y que desea "imposibles"...y al final, todo pasa por algo. Porque teníamos que cruzarnos y ocurrir todo lo que ocurrió para que te quedases donde ahora estás. Bienvenida a tu nueva vida, pequeña mía... Velando por tí, estaré cerca...

jueves, 4 de abril de 2013

"El definitivo"

Las palabras de La Casi Enfermera resuenan aún en mi mente. Soy capaz de ver su cara, su sonrisa cuando me dijo eso mientras hablábamos un poco de todo, en ese ratito que pasé por la cruz. Aparejando apuntes, esos que ella utilizó en su día, nos contamos un poco cosas del día a día: de sus prácticas, los pacientes... Y la verdad que admiro como lo relata porque se denota esa pasión por la profesión como aquel curso 2005-2006 en el que la conocí y ambas dijimos que queríamos serlo con todas nuestras ganas. Quizá esa pasión haya aumentado, porque al ir conociendo El Sueño, más y más te enamoras... Por que sí, esto es así: te enamoras cada día que estudias un poco más, cuando haces prácticas y lo vives... Lo sabes, sabes que está para tí y es lo tuyo. Y ella es de esas, de las que hace las cosas porque le nace, con la delicadeza que se presta, con una sonrisa no solo en la boca sino tambien en la mirada; ella es una enfermera nata. Y repito, la admiro. Ojalá algún día coincidamos en un equipo de trabajo, pues estoy segura que será un lujo trabajar con ella. 

Me desvío del tema, pero La Casi Enfermera lo merece. Retomando...mientras nos contábamos anécdotas y reíamos un poco comiendo chocolate y almendras, se unió a nosotras La Casi Física, otra chica increíble que tengo la suerte y placer de conocer. Las tres hablamos durante un rato...y, de forma casi inevitable, Le nombré. Casi Enfermera sabía de Él porque días atrás nos vimos y le conté un poco como iba todo. Y como no, parte de razón por la que no se me caiga la sonrisa que llevo por vestido es Él, que forma parte de mi vida. Le conté muy poco...pero hoy le vio en fotos. Hablé de su forma de ser, de tratarme, de aguantar mis estallidos cuando todo se me desborda, la manera en la que cocina, cómo es con los niños pequeños... Y algo en mi cambiaba mientras decía todo esto, todas y cada una de las cosas de él que me remueven por dentro, a la vez que pensaba en sus defectos que también me enamoran porque le hacen ser como es, y yo no le cambio por nadie. Las chicas, tras ver sus fotos, se quedaron extrañadas porque no les sonaba de nada. En cambio al ver a su hermana ambas supieron: las dos la conocían, una del colegio y la otra de las prácticas de primer curso. ¡El mundo es un pañuelo! Les dije que yo tampoco sabía en un inicio de Él, y es verdad. No le recordaba para nada. Es más cuando al fin le ubiqué y supe dónde le había visto por primera vez...mis recuerdos volvieron a aquellos años en los que bailaba sin que me preocupase otra cosa, aquellos años en los que al terminar la danza Él y otros llegaban reclamando espacio para botar un balón. Eran aquellos años en los que no me preocupaba por chicos, y mucho menos por uno que era tan mayor para aquel entonces, con el mar en su mirada además.

Tras hablar un poco de todo, no recuerdo en que parte de la conversación, Casi Enfermera me dijo que el sería el definitivo, que sí. Y tan segura y convencida lo dijo que, una hora después aquí sentada frente a la pantalla, sonrío como no lo hice cuando lo dijo: tonta perdida. Y en mi mente rezo "ojalá". Porque cansa el camino y el caer una y otra vez. Porque nos encontramos de casualidad y posiblemente sea por algo. Porque no me gustaba el mar tanto como ahora. Porque las zarzas se están enredando. Porque son siete los años. PORQUE NO ENCONTRARÉ A NADIE MEJOR QUE ÉL.





sábado, 2 de marzo de 2013

Demasiado complicado.

Para llegar y escribirlo. Porque es caos. Y aunque en parte se haya disipado esa jodidas nubes de tormenta que llevaban ya su tiempo formándose...los charcos siguen. Poco a poco se absorberá esa agua, se evaporará. No encuentro palabras, al igual que anoche cuando ellos pararon y el verde preguntó. Y eso es lo más simple de todo: el detalle de. Porque, aunque "estén para ayudar" y sea su trabajo...no todo el mundo  lo hubiese hecho. Porque conozco uno que NO lo hace, uno que a pocos kilómetros de allí se supone que dormía. Quizá por eso escaparon lágrimas de mis ojos porque es irónico que un desconocido lo haga y quién me conoce haga más de un año que no sabe de mi, ni yo de él. 
CRÍA CUERVOS, QUE TE SACARÁN LOS OJOS. 

Y luego esas cosas...esas cartas que no te envié, esas cartas con aquello que no te dije. Y los miedos de mi mano. Y los fantasmas, que no se van y hacen daño. Y de nuevo pequeños detalles, palabras...que matan, que hacen daño. No quisiera ser alguien que no soy pero...me bloqueo en mi y no salgo. Y tal vez todavía no sabes lo grande que es esto. No, no lo sabes.

viernes, 4 de enero de 2013

Mi niña.

Volví a soñarla hace unas noches. 
Era más mayor, aunque no mucho más que la primera vez que la soñé. De nuevo algo malo ocurría, venían a por ella. Corrimos las dos y la oculté, le pedí que se escondiese y no saliese, que huyera en cuanto yo fuese capaz de despistar a aquellos que nos buscaban. Mi niña...

Desperté bastante mal, abriendo los ojos de par en par como si me hubiese quedado sin respiración y como respuesta mi cuerpo reaccionase despertando y cogiendo una bocanada  de aire de repente. Era ahogo lo que sentía. Y acto seguido, e incluso ahora al recordarlo...lo que más me gustaría es abrazar a esa pequeña, mecerla en mis brazos y decirle suavemente al oído que no pasa nada, que mamá no la va a dejar sola. 

No existes, y no sé si serás como te he soñado ya dos veces. Lo único que sé es que, el día que llegues, te vas a tener que aguantar a un pegoste de madre. Porque, incluso sin existir, ya te echo de menos. Millones de besos, al infinito, al Universo...para mi niña, esa cosita dulce de mirada color mar. 


lunes, 31 de diciembre de 2012

Balances.

Vuelve a ser treinta y uno de diciembre; aunque esta vez de 2012. 

Un año.
La de cosas que pueden pasar en un jodido año...
Lo empiezas de una manera, pensando que quizá las cosas se solucionen y tire todo para adelante, que esa costumbre no se pierda y seas capaz de sobrellevar la tormenta que se cierne sobre tu cabeza; año que empiezas aguantando tus ganas de llorar y posiblemente lo acabes igual, aunque espero que el sentimiento no sea tristeza sino felicidad. 

Enero fue tan caótico: esos primeros exámenes de la universidad y el miedo atroz de no poder con ellos, la indiferencia de aquel que una vez dijo que te quería....y la distancia. 

Febrero, frío y solitario. Mucha gente y una mirada, e historias de un guerrero y una esquimal. Él no lo sabe pero ella le agradecerá siempre, infinitamente, que la escuchase cuando nadie más estuvo ahí para comprenderla. Febrero, mientras las canciones sonaban de fondo en el televisor y una llamada que dejaba claro que las cosas no caminarían más hacia delante. Febrero, de nuevo muchos miedos...

Marzo y sus noches sin dormir; con cara pálida cual muerto, manos muy frías y muy pocas ganas de comer; la tristeza dibujada en el fondo de sus ojos, maquillados en un intento de esconder eso que la apagaba lentamente. Pocos motivos para sonreír, por no decir ninguno. Crónica de una ruptura anunciada.

Abril, vano intento de dar una última oportunidad, pensando que quizá se vuelque más y sea capaz de estar aunque los kilómetros lo alejen...pero no. Esa noche no se dio cuenta de las gotitas saladas que caían como cascada por tus cachetes, no se dio cuenta de que llorabas ni de tus sollozos ni de tu dolor. Fue entonces cuando dijiste "se acabó". Porque para sentirte sola estando con alguien mejor no estar, por mucho que duela. 

Mayo, mes de primavera y en el que, por fin, estás vistiendo de ese color tan puro, con el uniforme nuevo. Feliz como una niña pequeña estrenando su mejor vestido. La tristeza seguía asomando por sus ojos pero no hay nada que una buena sonrisa pueda arreglar: ese es el mejor maquillaje. Intentó evadirse de todo refugiada en aquel edificio de dos plantas, centrada en cada uno de sus clientes y sus problemas, intentando ayudar...se perdía entre esos muros y, a veces, pasaban a saludar sus amigas Tananás...robándole así una sonrisa, a modo de regalo temporal. 

En junio tocaba estudiar y más estudiar, demostrar que puedes con todo aunque quedó pendiente los cálculos y números que siempre costaron un poquito más. Y aquella tarde le dijeron "vente". Y aquella tarde ya le hablaron de G, de sus ojos. Pero Ella no quería saber nada, de nadie...Aunque esa noche finalmente fue y le conoció no reparó en la belleza de su interior. Él también estaba "raro", y aunque Ella llevaba tiempo sin conseguir leer miradas logró entrever (o eso creyó) que a Él también le destrozaron un poquito por dentro. Junio, mes que por primera vez vio a S.A, tan famoso por eso que junta a las personas, y una abuela diciendo "¿y por qué no?".

Julio: coincidiendo más tardes y noches con G, sintiéndose a gusto con ese grupo tan variopinto y mayor, dándose cuenta de que podía volver a sonreír aunque solo fuese por ratitos y costase hacerlo...difícil pero no imposible. Hubo también una noche, la más mágica del año, en la que se atrevió a pedir ayuda y G. le dijo que sí; fueron tres días, tres tardes en las que entendió a los números pero fueron tan pocas para asimilarlos...aunque más que perder ganó, esa paz y calma que le transmitían con cada palabra... Y pasaba algo extraño, un miedo-nervio-nosaberquéhacer. Y antes de que cada uno volase hacía otras tierras una tarde, en un rincón, tumbados en la arena de la playa, Él le preguntó. Y entonces Ella se dio cuenta de lo que ocurría realmente...y ya se vería que estaría por pasar. 

- "...perdí la ilusión..."
+ "...pues habrá que recuperararla..."

Sus miradas se cruzaron y Ella por un momento pensó que no todo estaba perdido, pero que sería difícil. Otro reto más: recuperar su personalidad, su carisma, sus sonrisas, y lo más complicado...la ilusión. 

Entre julio y agosto mil sueños, felicidad infinita por estar donde hacía mucho tiempo quería estar, regresar a esas calles de las que se siente perteneciente; feliz por las personas y lugares que conoció, por lo compartido. Y feliz, porque cada noche al llegar cansada del trabajo se encontraba con mensajes de Él, que aún en la distancia, hacía por estar cerca de Ella...

Agost fue el mes de la llegada y el reencuentro. Cine de playa. Un viernes que decidieron irse a otro logar, noche en la que G. la llevó a ver estrellas desde lo alto, desde ese lugar dónde más de uno echa a volar... Ella quería pero no iba a actuar, Él se moría de ganas y finalmente...le robó un beso, el cual ella correspondió con mucho miedo, pero con mayor ganas. Comenzó lo que hasta hoy sigue siendo...

Septiembre fue la vuelta a la rutina, a la ciudad estudiantil por excelencia, a su otra casa con la novedad de un inquilino diferente venido de tierras no muy lejanas, isla donde el calor abunda... Un nuevo curso, mismos compañeros y algunos nuevos, afianzando relaciones y creando otras. El mes de volver a adaptarse. Y el mes en el que vivió su P.M. agonizante y placentera, transporte hacia otro lugar, donde jamás estuvo...

En Octubre se da cuenta de que las cosas se enfrían con algunas personas que, por elección propia, se alejan. Ella no lo entiende pero sigue con su vida y con quienes sí eligen quedarse. Ella tiene claro que no irá tras de nadie y que quien quiere quedarse lo hace y si no, que se marche. No lo entiende, y le duele pero...cada cual sabe lo que hace. Octubre, cada vez confiando más en G. y creyendo que quizá sí, sí es posible... Escuchó su primer "eo" ;), mezclado con las ganas, pasión y mucho amor. 

Noviembre: son tres, como las mellizas, como la Bonita la Pinta y la Santamaria. Ella se pide no ser la última.... Y ellos, son dos: antítesis totales, un moro y un nórdico. Lo negro frente a lo blanco. Pero ambos dos soles y que, con sus más y menos, llenan el corazón y el cariño de las tres chinijas, de unas más que de otras =) 

Diciembre la vuelve inquieta, porque todos tenemos nuestros límites. Y Ella, también. Cosas que no encajan, personas que tienen más cara que espalda. Ella se muerde la lengua y aguanta, sabiendo que de un momento a otro podría estallar. Ella siempre ha sido buena, pero...se acabó ser tonta. Eso lo decidió hace ya un par de años... Nadie la vacila. Nadie se ríe de Ella, por que no todo son sonrisas. 
Diciembre, mes de Navidad. Cada vez le gusta menos, sobre todo porque a cada año más echa en falta a La Dama de los cabellos negros; extraña su sonrisa y su capacidad para hacer que todo fuese armonioso. Extraña los polvorones de chocolate a medias con una de sus mejores amigas que ya tampoco está...extraña las risas, fruto del recuerdo, que resuenan en sus oídos cada vez que a su mente acude aquellos momentos compartidos con T y con B. Ella sonríe, y les manda un beso...donde quiera que estén. 
Diciembre, mes en el que Ella consigue ser más franca con G, y decirle muchas cosas que antes no se veía capaz de decir. Sus miedos poco a poco se esfuman y se deshace del peso que cargaba sobre ella. Es feliz, porque no imaginaba que Él fuese realmente como es: paciencia infinita y amor. Ella a veces piensa que no se lo merece...

Diciembre, fin de año el día treinta y uno. Otra vez, aquí haciendo balances. De lo bueno y malo, qué más da. Es un año más, otro para sumar. No ha sido de los mejores pero se ha vivido, se ha respirado, se ha sentido, se ha reído y llorado, se ha compartido, se ha disfrutado... Y esta noche es una más como otra cualquiera, en el sentido de que habrán estrellas en el cielo, y la Luna brillando para iluminar la oscuridad. Será una noche más, en la que cenamos, compartiendo en mayor o menor medida, con quien queremos e incluso con quien no nos apetece. Lo diferente es que en cuestión de un simple minuto dejaremos atrás al viejo dos mil doce para dejar paso al nuevo dos mil trece. 

   De todo corazón deseo que este nuevo año que entra sea para cada uno de todos los que me leen (y los que no) un año lleno de ilusiones y esperanzas, porque no todo está perdido. Incluso cuando creemos que sí, vemos pasar una estrella fugaz para regalarnos un instante de sueños...o, en mi caso, escucho a lo lejos sonar a mi estrella, con su tananá, tananá...y si ya consigo verla pasar sonrío, porque me concede ese momento de sueño, mi momento particular. Busca en lo pequeño, fíjate en eso que nadie se da cuenta...porque ahí encontrarás la respuesta para esas preguntas que no te atreves a formular por miedo a no obtener la solución. Las pequeñas cosas, los pequeños detalles, lo que no esperas: miradas, sonrisas, un "he de volver para atrás porque olvidé las llaves", encender la radio y que suene esa canción... No sé, a veces creo en las casualidades aunque también apoyo la causalidad pero...sea como sea...no dejes de soñar, ni de creer. Nunca se sabe por qué pasan las cosas como suceden, como tampoco sabes por qué acabé por decir todo esto que, tal vez, te cambie la visión de tus cosas o...no te haga sentir nada. Es mi pequeño regalo, simple como un consejo que ya lo decían en una de nuestra películas de la infancia: mira más allá de lo que ves.


Feliz 2013.

p.d: ah, y se me olvidaba...IMPROVISA. =)
(con cariño mi postdata para M, que no tiene blog pero me encargaré de que lea esto...y para Evohé)





casualidad la que nos hace conocernos
sin saber que al final nos acabaríamos queriendo
que cosas tan raras tiene el azar
fue una suerte que aquel día nos hubiéramos de cruzar.




jueves, 29 de noviembre de 2012

..

   Descubrí por casualidad a un cantante que se llama Alex Ferreira, y decidí poner en modo aleatorio mi reproductor algunas de sus canciones. Entonces..."Tengo mis dudas". Al principio no le prestaba atención, pero allá por el minuto 1.11..."tengo mis dudas, si la voy a olvidar".  Por un momento fue como si le escuchase a él cantando, porque sé que, al menos, hubo un día en el que le costó seguir, como a todos los que alguna vez nos desarman y nos dejan el corazón roto a nuestros pies. 

   Y de nuevo, esa pregunta rondando mi cabeza... Una parte de mí me dice que no, que ya no. Pero la otra tiene ese resquemor, ese pequeño miedo a que, a los seis meses, le diga lo mismo que ya una vez le dijeron. Porque ella también se llama M. 


martes, 16 de octubre de 2012

La escalera.

   Hace algunas noches me sorprendiste, posiblemente sin tú mismo planearlo, diciendo dos palabras que se me clavaron en la mente y no salen de ahí. Recuerdo tu mirada, tu voz apagándose mientras lo decías...como si tuvieses miedo o no quisieras decirlo por algo. Pero supe que en el fondo lo sentías, del mismo modo que me paralicé porque yo en el fondo también lo siento. Cada día más y poquito a poco. 

   A la noche siguiente, atreviéndome un poco a romper esa contención que muchas veces me autoimpongo, te pregunté acerca de tu miedo. Y tú me contaste la historia de la escalera...


"Cuando uno cae por una escalera, la siguiente vez va con algo de miedo, por no querer volver a caer. Poco a poco, a base de subir y bajar escaleras, uno vuelve a coger confianza. Y, al fin, acaba por perder el miedo."

   Poco a poco confiamos, no solo tú si no yo también. Poco a poco creemos que sí, que puede ser. Y aunque una vez, o tal vez incluso dos, saliese mal...ahora no tiene por qué. 

   ¿Y sabes por qué sé que esta vez será diferente? Por todas esas veces en las que me dices que ojalá nos hubiésemos encontrado antes (aunque posiblemente de haber sido así no te hubieses fijado en mí), por cada vez que te miro y veo en tí algo que en nadie más encontré, por esa ternura y esa paz que me inspiras. 

♥.

lunes, 8 de octubre de 2012

Quiero decirte muchas cosas (I)

   LLevo dos noches queriendo escribir, escribirte. Y no encontraba inspiración. Hoy, por ser tu día, quería dejar algo por aquí, pero seguía sin encontrar a mi musa. De repente, no sé como, llegué hasta una entrada que se titula "Novia". La he leído y no he podido evitar una exclamación de sorpresa al leer algo...y también no pude evitar el reconocer ciertas palabras que se asemejan a mis pensamientos. Gracias a esta entrada consigo iniciar algo...

   Quiero escribirte, quiero decirte muchas cosas. Anoche en aquel mensaje pudiste ver un pequeño esbozo de lo que escondo, aunque ni imaginas lo que guardo en lo más profundo de mí. Tenía, quizá todavía tengo, un poco de miedo; miedo a esa palabra, pero antes...miedo a que no saliese bien, mejor dicho: miedo a mostrarme como soy y que por darlo todo y ser vulnerable me vuelva romper. 
Ninguno somos los otros, por que como bien dices "cada uno  es como es": tu mítica frase. Y sé que nosotros somos diferentes, al menos, a ellos. En parte me alegro incluso de que entre nosotros no seamos iguales, porque nos compenetramos a base de nuestras diferencias. Si fuésemos idénticos nos repeleríamos, ¿no? Como dos imanes de igual polaridad. Y esto lo sé porque, tras esfuerzos, lo aprendí: que no hay nadie igual a uno, y si se asemeja, acabarán por autodestruirse si están juntos. 

   Por favor, intentemos dejar de tener miedo. Yo estoy decidida, ¿y tú? Ven, dame tu mano...y, con permiso de Falcón te diré, te pediré...que resolvamos poco a poco este puzzle. =) Porque a pesar de mis miedos, y de todavía tener cicatrices recientes...lo único que quiero es estar contigo.

Ah, no lo olvidaba...Feliz Cumpleaños Mi Amor.


lunes, 24 de septiembre de 2012

A un segundo de rendirme...


Ya no importa cada noche que esperé,
cada calle o laberinto que crucé;
porque el cielo ha conspirado en mi favor
y a un segundo de rendirme te encontré.


domingo, 16 de septiembre de 2012

"Mi boca está pintada de tu presencia."

   Y en medio de aquel gentío, tu y yo hablando tan cerca, se me escapó a tu oido un "Tengo ganas de besarte". Me miraste sonriendo, y tus ojos me dijeron acércate que te beso. Nuestros labios se juntaron en medio de todo un pueblo, siendo un segundo que se me antojó bien duradero, en el que saboreé tu boca y su dulzura. Diome la sensación de que nadie se dio cuenta, aunque una mirada de la chica de la sonrisa era de "¿vi lo que vi?". Pero no me importaba, y sigue sin hacerlo...porque las ganas que tengo dentro no puedo guardarlas y tampoco quiero. Otro beso calló como lluvia sobre nuestras bocas, entre cruces de miradas y sonrisas complices. Y bailamos, riendo, dando vueltas y mas vueltas, acercandonos... El tiempo se me pasó rapido y cuando quise darme cuenta ya era hora de volver a casa... Antes te confesé que me daba miedo quererte, aunque ya lo hago un poco... Y sí, anoche mirándote me di cuenta de que lo que siento va mas allá de que me guste como eres y me atraigas. No sé explicarlo pero si sé que es bien fuerte, porque te miro...y me pierdo al mirarte. Y si me miras...ahí soy tuya totalmente, porque me pierdo en tus aguas...


domingo, 9 de septiembre de 2012

DEScribirte.

   Ahora que duermes y no puedo tenerte a mi lado, ahora que te sumes en tus sueños y yo me quedo al otro lado del teléfono...enciendo mi reproductor de música y me dedico a escribir. Estrujo mi mente un poquito, para encontrar las palabras que expresen todo lo que quiero decir, porque quiero escribirte, quiero describirte. 

   Últimamente no dejo de sonreír, ¿por qué será? =) Estando contigo es imposible no hacerlo, porque provocas que en mi cara se forme una gran sonrisa, reflejo de lo bien que me siento a tu lado. Y eres capaz también cuando no estás de hacerlo, porque recuerdo cada momento contigo e igualmente nace en mi esa sensación indescriptible, que deriva en que en mi mirada se refleje que algo en mi interior se remueve...y mi sonrisa termina de contar el secreto que guardo tan celosamente: Tú. 

   En menos de tres días han sucedido acontecimientos que, por mucho que quiera, no soy capaz de relatar por completo. Sólo sé que los pienso y tiemblo, presa de la sensación, ESA sensación que tú provocas en mí. 

   He de decir (y no puedo callar) que adoro improvisar contigo. Me gusta no tener un plan bien definido, y sobre la marcha inventar qué hacer. Como esa tarde en la que teníamos en mente ir al paraíso y acabamos en busca de aquello que necesitaba arreglar, terminando al final del día en una preciosa playa de cayados en la que me enseñaste un poco de mar, disfrutando entre las aguas seguidos por los pececitos tan curiosos que jugaban entre nuestras aletas...y al final, una puesta de sol increíble, que invitaba a imaginar. Lo increíble e inesperado fue al caer la noche, con un perfecto cielo estrellado sobre nuestras cabezas y escuchando al mar: sucedernos; bucear en tu mirada y tu también, quizá, perderte un ratito en la mía, con un poco de lluvia de besos y tormentas de caricias...

   Bailar. Adoro bailar contigo, en cualquiera de los contextos que podamos imaginar. En la plaza, riendo y dando vueltas, aunque no fuésemos al ritmo de la canción, ¿qué más da? Estamos juntos y para mí eso es lo verdaderamente importante: el compartir contigo esos momentos. Cómo no, volviendo a decidir improvisadamente qué hacer, fuimos hasta donde el esqueleto de ballena se encuentra y durante un rato hablamos de todo un poco...y luego nos fuimos allí donde poca gente nos conocía a bailar =) a dar vueltas sin sentido, pero a disfrutar. Y de vuelta...shh. La vuelta es cosa nuestra. Sólo decirte que gracias por la conversación en aquel muro de piedra, no sé si eres capaz de imaginar lo importante que es para mí el que hablemos todas esas cosas. 

   Sabes que me encantaría abrazarte mientras duermes; me muero por mirarte mientras sueñas. De momento no puedo, por lo que una pequeña dosis de paciencia no me viene mal =). Duerme mi mar, descansa después de esta intensa semana de oleaje y deja que sus aguas se calmen. Te mando mi abrazo para que te arrope, y un suave beso en tus labios para que te haga soñar.