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viernes, 16 de agosto de 2013

"El mundo no es tan grande para perderse"

   Hay días en los que te levantas con una jodida sensación en la nuca, como si tuvieses que prepararte para salir corriendo de repente. Te dan escalofríos y no dejas de pensar en algo que acude a tu mente sin buscarlo. "Te lo vas a encontrar, te lo vas a encontrar...va a ir esta noche, y ella también". Sin sentido. Pero toda la mañana estuve acordándome. 

   Me invitaron a ir a bailar, a reír un rato y desconectar, después de un largo día soleado la fresca noche invitaba a un cubata al lado del mar. Y nada más llegar, nada más pedir una cocacola para refrescarnos, allí estaba, con su sonrisa. No me sorprendió. Y mucho menos ver quién iba detrás de él.

   Creo que debería investigar si allá por el 1500 tuve alguna antepasada susceptible a la quema en la hoguera. Esto ya me da que pensar. Ni casualidades, ni causalidad. ¿Destino?

Mmmm...me parafraseo: "El mundo no es tan grande para perderse"

Hasta más ver...

sábado, 27 de julio de 2013

"Deseo concedido"

Todo pasa por algo, dicen. Y creo, a cada nueva experiencia que me lo intenta demostrar, que es más que cierta esta frase. Supe cuando me crucé con mirada que no me dejarías indiferente, tu inteligencia me sorprendió y la rapidez con la que entendías todo aquello que te decía, a pesar de no habla entendías la energía. Era como si algo nos conectase, algo que no se puede ver pero que se siente.

Intenté por todos los medios tenerte conmigo, porque desde que te tuve en mis brazos y te miré más profundamente entendí que tenía que protegerte, como si fueses una parte de mi o como si en otra vida nos hubiésemos cruzado. Y no sabes, ni sabrás, lo que lloré cuando entendí que no podríamos estar cerca. Creo que hacía mucho tiempo que no sentía ese tipo de dolor, el de una pérdida que te deja sin sentido y con un vacío intenso en el alma. Sé que intuías algo, porque no querías marcharte; me mirabas con ese particular destello verde que surge desde lo más profundo de tus ojos…hablando un lenguaje que va más allá de las palabras…

Todo pasa por algo, dicen. Desde el segundo uno de tu partida deseé que no te fueses lejos, que encontrases el hogar definitivo y que te quisiesen tanto o más como hago yo. Y tuve que contarle a los mosqueteros lo que ocurría, contarles que mi “D’Artacán” no podría quedarse a mi lado… lo que dolía y mi anhelo de no perderle la pista. Entonces ocurrió; la determinación de S, el decir que algo haría…y así fue.

Ayer ansiábamos una respuesta, después de casi una semana, mientras las aguas cristalinas murmuraban, mientras el viento silbaba, mientras el sol nos quemaba… Llegó el mensaje, llegó la noticia: vendrías.

Si no lloré de alegría fue porque hay que mantener las formas, más allí donde tantos desconocidos nos rodeaban. Pero mi voz temblaba, y en mi interior algo se agitaba, gritando “yuju!” mientras en mi cara se dibujaba una enorme sonrisa.

Cuando te ví…no pude evitar correr a abrazarte. Tus ojitos brillaban, pero estabas temblando. Desde que te tuve en mis brazos dejaste de hacerlo, como si entendieses que no te iba a ocurrir nada malo, que estabas a salvo… Y así es, mi pequeña. Así es: estás donde mejor podrías estar, con S. y su familia, que te querrán más que a nada, serás su consentida… Y yo, siempre cerca. Más de lo que hubiese podido desear.


“Lo imposible solo tarda un poco más”
“Ojitos bonitos, la llamabas…”

“Porque hay veces que las medias naranjas no son de la misma especie”


Teníamos que cruzarnos, para no poder olvidar tu mirada. Tenías que venir conmigo, para entender que no podía ser. Tenía que reaprender a ser paciente; me reencontré con mi yo más anhelante y que desea "imposibles"...y al final, todo pasa por algo. Porque teníamos que cruzarnos y ocurrir todo lo que ocurrió para que te quedases donde ahora estás. Bienvenida a tu nueva vida, pequeña mía... Velando por tí, estaré cerca...

miércoles, 6 de marzo de 2013

los gatos Negros.

¿Eres de l@s que se frena en seco si va caminando y un minino negro se cruza en tu camino?  Conozco bastantes personas que sí lo hacen, que estos felinos oscuros les producen escalofríos. Y creo que muchas veces son sin sentido. A mi me gustan mucho los gatos negros, supongo que sin sentido también, de la misma forma que otros los rechazan a mi me agrada encontrármelos. Quizá en cierto modo me identifico con ellos. Ya lo hice una vez y estoy volviendo a hacerlo. Cuando entienda el por qué exactamente y qué veo en ellos que también encuentro en mí, lo escribiré. Por lo pronto me voy a cazar ratones, y a dormir un rato al sol. Y quizá esta noche, me deslice entre las sombras, camaleónica con la negrura, y lo único que puedas ver será el brillo de unas pupilas dilatadas.