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lunes, 28 de diciembre de 2015

Otra vez, no.

...

OTRA VEZ. (???)


crash.


derrapé. Choque frontal. Y no se me abrió el airbag.

Lo vi venir...¿o tal vez era un oasis?



Y solo existe una posibilidad entre el cien por cien de que la historia sea al revés...

Porque en todo esto hay piezas que no me cuadran. Nada.




Y no sé a quién creer...





Y otra vez no. Parece que no soy ni seré lo suficientemente buena. Para NADIE.


sábado, 2 de mayo de 2015

"Have a little Patience"

"Es una pena", me dijo seriamente.
"¿Qué lo es?, pregunté, curiosa como siempre.

"Es una pena que por terceros, por vivencias, por dios sabe que...dejemos pasar ciertas cosas". Suspiró. Y no fue un suspiro que me gustase...

"Tal vez lo que se necesita es tiempo". Me miró y puso los ojos en blanco. "¿Dónde está tu paciencia?" le cuestioné, con algo de enfado.

Resopló fuertemente antes de contestarme. "Mi paciencia está en el mismo lugar de siempre. Solo que...hay cosas que me parecen injustas. No me importa seguir como estoy y esperar, dejar al tiempo correr y simplemente vivir el momento. Solo digo eso...que es una pena. Una puta pena...". Sus palabras se convirtieron en un susurro inaudible...




No entiendo tal pena, no como ella la plantea. Pero aún así, creo que comprendo ambas partes. Desde fuera, las cosas se ven diferentes. Pero bien es verdad que el coraje, o la rabia, es algo que siento tan bien cuando otra energía me lo pasa, que es muy duro sobrellevarlo. No apetece comer, solo dormir... Como si mi intento de darle energía a otra luz fuese mi perdición, mi oscuridad. Y así estás tú. Por eso así estoy yo.

Siento decirte que esto es algo a lo que hace años debiste enfrentarte y no lo hiciste. Siento decirte que huiste, lo esquivaste como la mejor, escondiéndote y dejando pasar la tormenta. Ahora la tienes sobre tí. En tus propios ojos. Así que te voy a dar un consejo a mi manera, que me dijeron a modo de frase hace unos días: no pretendas todo ya. Ya, ya lo sé y no me sigas mirando así o me agujereas la cabeza. Ya sé que posees una paciencia infinita, como yo. Pero ambas sabemos que sólo en lo referente a los demás, no a una misma. Estás desesperada por tí, por no poderte controlar. ¿Y por qué has de hacerlo? Me respondes tan tangente, tan clara, que no puedo rebatírtelo... "Por respeto, por cariño, por empatía"
Aún así, me pregunto hasta qué punto es bueno que calles. Al final, ambas sabemos lo que ocurre. Tú misma, ya eres mayorcita. Por ahora, no pienso decirte más. 


Por una vez, no escribo para nadie. Así que no se aludan. Solo para mí misma. Bueno, y para ella... Que me lee a la vez que escribo esto y no deja de fulminarme con la mirada. (Te aguantas)
Te entiendo tan bien, tanto... No lo imaginas. Por eso acepto muchas cosas. Tal vez tú deberías hacer lo mismo. Déjate llevar, y no pienses tanto. Deja de machacarte (aunque reconozco que es difícil) y sonríe. ¿Quieres ser tu misma? Adelante. Olvida la contención, pero tampoco te desboques. Busca el equilibrio. Sé que eres más que capaz.

Me preguntas que si sale mal, que harás. Pues cariño, lo mismo de siempre: levantarte y seguir. Pero por una duda, por un miedo...no vas a perder vivir el momento, el ahora. Stay Strong, always. 


martes, 28 de abril de 2015

Cuidar su sueño.

Mientras un rap suena, ella piensa...
Veo como se le va la mirada a la nada, perdida.
Tal y como ella se siente ahora mismo.



Vuelve a querer solo dormir, pero cuando duerme se despierta asustada y a veces, llorando.
Está volviendo a hablar en sueños.


Por eso, por esas pesadillas que la persiguen, le dan las tantas sin dormir, acompañada por el insomnio. Ese que una vez fue quien le hizo sentarse a escribir en la medianoche, cuando a pesar del cansancio no era capaz de entregarse a los brazos de Morfeo.




Me cuenta que, muy a su pesar, está siendo consciente de que la única forma para dormir, o al menos dejarse ir en la madrugada al mundo de los sueños, es si siente que él respira a su lado. Sólo cuidando su sueño es cuando siente que es capaz de reposar, aunque no sea del tirón porque no sea su cama. Me dice que le da igual, que le vale mil veces más abrir los ojos y verle sonreír en sueños, sentir el calor de su piel cerca de la suya como de una hoguera se tratase...


Ella piensa...
Demasiado.

[no pienses tanto]



Quiere dejar que todo fluya, que la pasión que la caracteriza cuando algo la remueve por dentro aflore. Y al fin me ha confirmado que su mayor miedo es la reacción de él. Se siente cobarde por no arriesgarse, pero es que me reconoce que le importa más de lo que en su momento pensó. Se le ha escapado de las manos la situación, se siente vulnerable a sus propios sentimientos y... Y yo no sé que aconsejarle.



lunes, 24 de noviembre de 2014

EstrellA.

La suerte de poder escribir, el pensar que lo que está para uno está... Que las cosas suceden sin poder a veces predecirlo, aunque sientas el escalofrío y un dolor en la boca del estómago minutos antes de la noticia. ¿Por qué? No por qué de esa "sensación"; por qué le toca a quien menos esperas, por qué cuando te levantas una mañana para ir a clase con tus amigas de repente La Dama de Negro decide que es buen momento para ir a buscarte, por qué si es tu primer año de universidad, por qué precisamente tú, con A de Ángel... 

Lecciones que nos da la vida: me recuerdan mis tiempos en UVI, el saber valorar lo que es poder respirar por tí mismo y no que lo haga una máquina. Y ahora, dónde llegan mis estrellas amarillas, que ves de todo y sin esperarlo...Veo también que la vida es un pestañeo, como el último tuyo esta mañana fría de noviembre en la que te tocó formar parte del cielo... Descansa pequeña. 


domingo, 16 de noviembre de 2014

Aprendí a sonreírle a los Lunes.

Hace unos cuatro años venía por aquí a "vaciar mi mente", y uno de los puntos eran los Lunes. No me gustaban para nada. Supongo que porque tenía que enfrentarme a aquellos contra los que no podía; o mejor dicho: aquellos contra los que CREÍA que no podía. Porque sí que les pude. 

Y aquí estoy, pensando en que durante estos cuatro últimos años, en los que se ha ido desarrollando Mi Sueño, much@s me preguntaban cómo era capaz de poner una sonrisa en mi cara a las 8 de la mañana nada más llegar al lugar. Y que durase toda la jornada. 

Este año no ha importado tanto que fuese lunes o no, porque sigo un horario diferente para el resto de los mortales. Hay muchas noches en las que se supone que todos duermen, pero yo estoy despierta, junto a otros que se dedican a lo mismo que hago y haré yo, para velar por los que lo necesiten. Y hay días en los que se supone que el ocio prima y no existen obligaciones, que para mí son como Lunes...y no pierdo mi sonrisa. 

Quizá hayan días en los que se note mi mirada más apagada. O mejor dicho, hubieron días. Semanas atrás era muy evidente, tanto que aquellos a los que cuidaba me lo decían. ¿Cómo podían ver el dolor de mis ojos? Hasta que, poco a poco, han ido recuperando la luz. He tenido que hacerlo, ir aceptando y luchando pequeñas batallas. Aprender de nuevo que hay decepciones, y aprender por primera vez que no todo es por algo que yo haga; los demás también eligen, son quienes deciden si mantener su propio orgullo y alejarse, o quedarse...Ellos también son los que deciden si le sonríen a un Lunes, o no. 

Yo elijo sonreír TODA LA SEMANA. Y nadie me lo va a impedir.
Atte...Lunn

jueves, 9 de octubre de 2014

Inna

Todo el día revoloteando los recuerdos en mi mente.
Y hay Luna llena. Osea que sé que acierto.
Porque no es la primera vez que los sueños me susurran...
Y sé que vendrás, Inna.

Y yo bailaré al son de las agujas, posiblemente tratando a quien venga de Vega.






martes, 10 de junio de 2014

Lunn vuelve.

   Sinceramente, hacía tiempo que estaba algo perdida. Reconozco que he estado buscándome, junto mi otra "yo", esa que siempre sonríe (y que últimamente no lo hacía tanto). Admito que han sido meses duros. Con sus más o sus menos, siempre he pensado que no debemos quejarnos de "boberías", porque hay personas que están peor...o, simplemente, no están. Pero a veces...necesitamos que nos escuchen. Porque nuestras "boberías" sumando al final son grandes losas que aplastan a uno. Y vaya que si son pesadas, ya que no hay peor carga que la responsabilidad. O eso pienso.
Me he perdido entre el asfalto de mi tierra, en un afán de intentar encontrarme. Y en una de esas tantas madrugadas, crucé mi mirada con una criatura que se me ha vuelto vital desde entonces...porque me hizo pararme en seco y entender muchas cosas. Siempre estuvo ahí, siempre, siempre...de un modo u otro, como mis Tananás cuando he necesitado "señales"... Desde aquella Madrugada, con eme mayúscula, me acompaña a modo de amuleto. Estoy aprendiendo...y terminaré por ser libre de todo aquello que me pesa porque esa es una de sus características: la libertad.

No hace mucho que reaprendí algo, porque me volvieron a recordar que he de hacer lo que quiero y sienta que es bueno para mi. Que viva, el momento y mis días como quiera y sin preocuparme por lo que no debo. Sentir... Cosa más bonita, no hay. Y gracias a la ilusión y buenas vibraciones que sentí cuando vi unos ojos brillar, he recargado pilas. Que la vida es muy bonita como para perder el tiempo estando triste, porque un día sin sonreír es un día perdido. Y sin bailar, que no me olvide yo de la danza, que también ayuda a descargar...



He tardado en escribir esto. He desconectado con la música, dejándola fluir y sonriendo... Porque quería sentarme a plasmar algo y no sabía qué, y esta noche encontré la excusa perfecta. Espero que sirva de algo y ayude, el fin para el cual antes de venir por aquí me enfrasqué en la tarea de encontrar palabras para intentar expresar lo que un alma quiere. Puse todas mis ganas, mi mejor intención...y ahora estoy agotada. No vacía, ojo. Estoy totalmente llena, de una extraña alegría, quizá la satisfacción de poder haber contribuído en algo bonito. No lo sé....es tarde ya, la medianoche llega y el sueño me invade. Así que ya que Morfeo me llama para que vaya directa a sus brazos, lo haré. Pero, aunque me vaya esto es solo temporal. Porque Lunn vuelve...y quiere quedarse. 




lunes, 23 de diciembre de 2013

Ángeles


Quería tener una escusa para escribir, pero no esta. No quería venir por aquí dar malas noticias...


Esta tarde, sin razón ninguna, lloré. Echando de menos a mi particular ángel de la guarda, pidiéndole que bajase un ratito del cielo para sentirla cerca e imaginar un abrazo... Tanto te echo de menos...

Cuando las lágrimas surcaban mis mejillas, sin dejar de mirar al cielo buscándola, me acordé de otros ángeles que están allá arriba también. Mandé besos volados para todos y cada uno de ellos, incluso para aquellos que jamás conocí pero sé que no están... Y cuando más lloré, en ese momento sentí que me faltaba alguien por saludar, por mandarle un beso de feliz navidad... Y no sabía quién me faltaba, no lo supe hasta unas horas después...

LLegué a casa, y mi madre me dice "tengo que darte una mala noticia". Mi mente enseguida pensó "¿quién se murió?", pero no esperaba que fuese... una Ángel con mayúscula, igual que dice su nombre...
- ¿Cuándo murió?
- Esta tarde.

Escalofrío.

- ¿Se le paró el corazón?
- No lo sé, llevaba días malita...


Y entonces comprendí quien me había faltado cuando lloraba sin cesar, a quien me faltó darle un beso. Perder a una abuela es lo peor que hay, y lo sé por experiencia. Y más cuando ha sido madre, más que abuela. 

Fuimos allí, donde todos la velaban. El frío era insoportable, como si allí tuviese que hacer más que en cualquier otro lugar. No quise verla, a pesar de que mis ojos aguados se dirigieron a su cama de madera... Y a pesar de haber aguantado estoicamente cuando abracé a sus nietas, no pude seguir aguantando cuando abracé a su hija, una gran mujer que en ese momento se me antojó frágil como una hoja de árbol de otoño, a punto de caer. 

Ninguna fecha es buena para perder a un ser querido, porque siempre te acuerdas por muchos años que pasen. Pero creo que estas fechas son las peores, porque siempre recordarás que en Navidad no está, que eligió esos días para marcharse...

No tengo mucho más que decir, solo que no hay palabras para describir sentimientos, ni mucho menos para consolar. Por eso, para mi gusto, un abrazo es suficiente. Y la presencia.

DEP "Abuela".


viernes, 16 de agosto de 2013

"El mundo no es tan grande para perderse"

   Hay días en los que te levantas con una jodida sensación en la nuca, como si tuvieses que prepararte para salir corriendo de repente. Te dan escalofríos y no dejas de pensar en algo que acude a tu mente sin buscarlo. "Te lo vas a encontrar, te lo vas a encontrar...va a ir esta noche, y ella también". Sin sentido. Pero toda la mañana estuve acordándome. 

   Me invitaron a ir a bailar, a reír un rato y desconectar, después de un largo día soleado la fresca noche invitaba a un cubata al lado del mar. Y nada más llegar, nada más pedir una cocacola para refrescarnos, allí estaba, con su sonrisa. No me sorprendió. Y mucho menos ver quién iba detrás de él.

   Creo que debería investigar si allá por el 1500 tuve alguna antepasada susceptible a la quema en la hoguera. Esto ya me da que pensar. Ni casualidades, ni causalidad. ¿Destino?

Mmmm...me parafraseo: "El mundo no es tan grande para perderse"

Hasta más ver...

jueves, 4 de abril de 2013

"El definitivo"

Las palabras de La Casi Enfermera resuenan aún en mi mente. Soy capaz de ver su cara, su sonrisa cuando me dijo eso mientras hablábamos un poco de todo, en ese ratito que pasé por la cruz. Aparejando apuntes, esos que ella utilizó en su día, nos contamos un poco cosas del día a día: de sus prácticas, los pacientes... Y la verdad que admiro como lo relata porque se denota esa pasión por la profesión como aquel curso 2005-2006 en el que la conocí y ambas dijimos que queríamos serlo con todas nuestras ganas. Quizá esa pasión haya aumentado, porque al ir conociendo El Sueño, más y más te enamoras... Por que sí, esto es así: te enamoras cada día que estudias un poco más, cuando haces prácticas y lo vives... Lo sabes, sabes que está para tí y es lo tuyo. Y ella es de esas, de las que hace las cosas porque le nace, con la delicadeza que se presta, con una sonrisa no solo en la boca sino tambien en la mirada; ella es una enfermera nata. Y repito, la admiro. Ojalá algún día coincidamos en un equipo de trabajo, pues estoy segura que será un lujo trabajar con ella. 

Me desvío del tema, pero La Casi Enfermera lo merece. Retomando...mientras nos contábamos anécdotas y reíamos un poco comiendo chocolate y almendras, se unió a nosotras La Casi Física, otra chica increíble que tengo la suerte y placer de conocer. Las tres hablamos durante un rato...y, de forma casi inevitable, Le nombré. Casi Enfermera sabía de Él porque días atrás nos vimos y le conté un poco como iba todo. Y como no, parte de razón por la que no se me caiga la sonrisa que llevo por vestido es Él, que forma parte de mi vida. Le conté muy poco...pero hoy le vio en fotos. Hablé de su forma de ser, de tratarme, de aguantar mis estallidos cuando todo se me desborda, la manera en la que cocina, cómo es con los niños pequeños... Y algo en mi cambiaba mientras decía todo esto, todas y cada una de las cosas de él que me remueven por dentro, a la vez que pensaba en sus defectos que también me enamoran porque le hacen ser como es, y yo no le cambio por nadie. Las chicas, tras ver sus fotos, se quedaron extrañadas porque no les sonaba de nada. En cambio al ver a su hermana ambas supieron: las dos la conocían, una del colegio y la otra de las prácticas de primer curso. ¡El mundo es un pañuelo! Les dije que yo tampoco sabía en un inicio de Él, y es verdad. No le recordaba para nada. Es más cuando al fin le ubiqué y supe dónde le había visto por primera vez...mis recuerdos volvieron a aquellos años en los que bailaba sin que me preocupase otra cosa, aquellos años en los que al terminar la danza Él y otros llegaban reclamando espacio para botar un balón. Eran aquellos años en los que no me preocupaba por chicos, y mucho menos por uno que era tan mayor para aquel entonces, con el mar en su mirada además.

Tras hablar un poco de todo, no recuerdo en que parte de la conversación, Casi Enfermera me dijo que el sería el definitivo, que sí. Y tan segura y convencida lo dijo que, una hora después aquí sentada frente a la pantalla, sonrío como no lo hice cuando lo dijo: tonta perdida. Y en mi mente rezo "ojalá". Porque cansa el camino y el caer una y otra vez. Porque nos encontramos de casualidad y posiblemente sea por algo. Porque no me gustaba el mar tanto como ahora. Porque las zarzas se están enredando. Porque son siete los años. PORQUE NO ENCONTRARÉ A NADIE MEJOR QUE ÉL.





miércoles, 6 de marzo de 2013

Muchas cosas por decir.

  Últimamente escribo mucho, quizá demasiado para lo que acostumbro. ¿Será por que tengo mucho que decir? Desde luego. Soy consciente de muchas cosas que me guardo, preguntas que a veces temo hacer y sentimientos que no consigo terminar de expresar... Y es raro. Quien me conozca un poco sabe que soy de soltarlo todo, hablarlo y luego meditarlo. Pues bien, no sé que me pasa pero estoy dándome cuenta de que lo estoy haciendo al revés. 

  Sé que no me hace nada bien callarme, y ojalá pudiera decir todo lo que me pasa por la mente como hacía antes, de forma ordenada y clara. Resulta que de claro poco, y de ordenado mucho menos. Siento que el caos se adueña de esa parte de mí, Esa con mayúsculas. De mi yo más básico, ese que tiene que ver con mi personalidad y carácter. Y no me mola. Porque de un modo u otro afecta a mi comportamiento y...yo no soy así. 

   Creo que todo empezó hace cosa de un año. Y no es por echarle culpas a nadie, pero la situación fue el desencadenante. No supe hacer ciertas cosas conmigo misma. Y ahora me pasan factura. Más que lo que no supiera hacer supongo que también las experiencias me marcan un poco el paso, aunque no quiera. De repente tuve la posibilidad de ser yo y en cierto modo me recuperé. Pero por otro lado...me freno a mí misma. Antes me frenaban y ahora soy yo la que me obstaculizo. Es ridículo. 

   El problema más evidente que veo es que no soy capaz de decir las cosas a quien he de decírselas en el momento que he de hacerlo. A veces no existe oportunidad, pero eso no es escusa: puedo crearla. Cuando me veo en esa encrucijada sobre si decir o no decir algo, me freno en seco y no avanzo. Miedo. Con eme mayúscula. Y ahora al escribirlo maldigo y sonrío, que tenga que ser así...es irónico. Es cosa mía, y no sé ni explicarla, pero sé que va en mi. Alguna explicación tendrá...sólo tengo que encontrarla. Y sólo espero que no dure mucho la búsqueda, porque cada día que pasa sin quererlo me voy autodestruyendo, creciente dolor de pecho. Jodido dolor ciego.

Suspiro. 


Y no se me ocurre nada más que decir, por ahora.


miércoles, 13 de febrero de 2013

My Angel.

Si acaso dudé de si debía o no elegir ese lugar...creo que por diversas "casualidades" de hoy será el primero de mi lista, y luego ya veremos si me lo adjudican o no. Siempre he querido estar ahí, ver como se trabaja y si es verdad esa calidad humana que dicen que existe. Sé que será duro, y más para un alma tan sensible como la mia; lo sé porque me conozco. Pero a la vez que es una inmensa curiosidad también es un reto, aparte que quizá "eso" tenga que ver con la elección de Mi Sueño. 
Temo dar con la habitación, con la cama. Una parte de mi me dice que no, que lo evite. No la buscaré pero si camino por sus pasillos y siento ese cosquilleo que a veces me invade cuando te siento conmigo...sé que no me fallará la intuición para saber que allí estuviste. 
Aún no sé si me tocará estar ahí...pero si lo llego a estar será mi oportunidad para saber, para conocer...y para dejarte ir un poquito más, y no aferrarme a esas cosas que hacen daño; oportunidad para hacerme más fuerte...y sé que tiene que ser así, porque aunque no estés es tu manera de enseñarme...


lunes, 29 de octubre de 2012

Good MOM. Good Nurse.

   En mi mente da vueltas algo, de nuevo al escucharlo activó en mi esa parte que duermo con nanas  (que algún día le cantaré a Ellos), para que espere hasta el momento de despertar y será entonces cuando pueda brillar con su intensidad, esa que escondo siempre pero parece ser que con mis actos inconscientes dejo entrever...

  La primera vez que lo escuché fue hace algunos meses, a 3000 kms de casa, de la voz de unos pequeños de once y siete años. Nos lo dijeron a un buen amigo y a mí, pero concretamente la pequeña, cuando la fui a arropar y dar su respectivo besito de buenas noches, me lo dijo: que sería buena madre. En ese momento me quedé sin palabras, sin saber cómo actuar ni qué decir. ¿Cómo una niña tan pequeña puede decirme eso, si ni si quiera tengo hijos? Algo hubo de ver... Quizá, al echar de menos a su madre (que se encontraba algo lejos en ese momento) se aferraba a mí como su apego seguro. Es verdad que yo la cuidaba con todo mi amor, y hablaba con ella de millones de cosas, como si fuese una parte de mi...pero nacía solo. Al igual que con su hermano, ese saltarín de mente tan aguda y avispada. Fueron mis niños durante unas semanas. Y le echo mucho de menos.

   Pero volviendo al tema, hace tan sólo unos días...
Estaba en casa, estudiando (para variar) y llegó aquel de tierras lejanas, amigo de mi compañero, su antagonista en muchas cosas pero a la vez idéntico en casi todo. Se quejaba de un dolor en las lumbares, posiblemente relacionado con otra lesión que ya sufría. En mi mente se encendió esa bombillita que tengo, y se me ocurrió llevarle una bolsita de semillas que, al calentarla y colocarla sobre la musculatura, relaja y alivia bastante el dolor. Cuando se la llevé se sorprendió, y vi a mi compañero mirarme mientras me regalaba una media sonrisa; acto seguido dijo "serás buena madre". De nuevo, mi tiempo se detuvo. No sé cual fue mi expresión, pero los dos chicos me miraron con la verdad escrita en sus ojos, recordándome a mi pequeña niña andorrana. Sin pensarlo si quiera, pregunté por qué decía eso, a lo que su amigo respondió, como si fuese cosa evidente "Oh, porque te gusta cuidar; si no te gustase no estudiarías lo que estudias: serás buena enfermera". Más bloqueada no pude quedarme. Quizá para muchos sea una soberana tontería pero para mí...significa mucho más que un simple halago. Primero, porque deseo con todas mis ganas ser mamá, aunque shh...todavía no puede ser. Y segundo...porque el día de mañana, si dios quiere, vestiré de blanco para cuidar a todo aquel que no pueda valerse por sí mismo, o necesite mi apoyo en algún área que por sí sólo no pueda cubrir. Ah, y con suerte iré contigo, Tananá, en busca de aquellos que necesiten de tu luz y tu brillo: surcando las carreteras a la velocidad de una estrella fugaz. 

domingo, 16 de septiembre de 2012

"Mi boca está pintada de tu presencia."

   Y en medio de aquel gentío, tu y yo hablando tan cerca, se me escapó a tu oido un "Tengo ganas de besarte". Me miraste sonriendo, y tus ojos me dijeron acércate que te beso. Nuestros labios se juntaron en medio de todo un pueblo, siendo un segundo que se me antojó bien duradero, en el que saboreé tu boca y su dulzura. Diome la sensación de que nadie se dio cuenta, aunque una mirada de la chica de la sonrisa era de "¿vi lo que vi?". Pero no me importaba, y sigue sin hacerlo...porque las ganas que tengo dentro no puedo guardarlas y tampoco quiero. Otro beso calló como lluvia sobre nuestras bocas, entre cruces de miradas y sonrisas complices. Y bailamos, riendo, dando vueltas y mas vueltas, acercandonos... El tiempo se me pasó rapido y cuando quise darme cuenta ya era hora de volver a casa... Antes te confesé que me daba miedo quererte, aunque ya lo hago un poco... Y sí, anoche mirándote me di cuenta de que lo que siento va mas allá de que me guste como eres y me atraigas. No sé explicarlo pero si sé que es bien fuerte, porque te miro...y me pierdo al mirarte. Y si me miras...ahí soy tuya totalmente, porque me pierdo en tus aguas...


jueves, 30 de agosto de 2012

De nuevo en mi mente: ellos.

    Sin esperarlo, y caminando de puntillas, ese pensamiento acude a mi mente de nuevo. Hacía tiempo que no lo tenía, y que mucho menos sentía, esas ganas de serlo. Se encuentra bajo control, y por ello intento no mirar a los niños que están en el parque, no deleitarme con sus risas y sus juegos. Intento no imaginarme que, tal vez algún día, una pequeña parte de mi corretee por esos lugares, por los que antes otros lo hicieron.

    Habrán personas que lean esto y al no saber mi edad no les escandalice. Pero, quizá otras, que me conocen un poco mejor, si se asusten. Porque no es normal que piense en ellos, en tenerlos: no ahora. Por lo menos sé que Ojitos Azules me entiende, porque a ella le pasa igual que a mí =) ¡quizá hasta más fuerte!.

    He llegado a plantearme qué es lo que pasa, qué me pasa, para sentir ese "no se qué" que me hacen tener tantas ganas de ser mamá. No lo sé, ¿cosas de mujeres? ¿el reloj biológico? ¡Quién sabe!. Solo sé que siento una ternura infinita hacia los niños, sean pequeños o algo mayores. Y esa ternura se acrecenta si se me ocurre imaginarme a mis futuros retoños. Sonrío al pensarles. No es una novedad que quiera tener tres. Me imagino sus caritas, y casi puedo oír su risa, y hasta sus peleas entre ellos. 

  ¿Puede echarse de menos algo que no conoces? Porque yo les echo de menos. Eso tampoco es novedad. Una vez, hace tiempo, escribí acerca de ello. Pero poco a poco fui matando esos pensamientos, y el sentimiento, para tenerlo bajo control el tiempo que sea necesario. Sé que no es el momento: tengo demasiadas cosas pendientes y las he de hacer antes. Les quiero, claro que les quiero. Y precisamente por eso hay que esperar, porque si quiero darles todo y más...tengo que estar preparada. Un hijo te cambia la vida, y quizá nunca se está preparado del todo para afrontar la responsabilidad que tenerlo conlleva. Por lo pronto soy consciente de que por muchas ganas que tenga y lo mucho que me gustaría sentir en mi interior su corazón...todavía quedan unos años. Igualmente ellos saben, dqqe que...mylqM! 


miércoles, 25 de julio de 2012

"¿Anoche tuviste frío?"

   Aquella noche tuvo un sueño, y no suele recordarlos. Soñó que le pedía dormir junto a él, porque tenía frío. Y a la mañana siguiente era lo único que recordaba. Decidió contárselo, y cuando ella leyó su mensaje sonrió. Comenzaba con la pregunta de "¿anoche tuviste frío?" a lo que respondió que sí, que de madrugada lo había sentido. Y él le respondió la parte de su sueño que recordaba,en la que ella le pedía un huequito en su cama, a su lado, en busca de calor.
Ella quedó sorprendida con el sueño, pues sabe que Él jamás recuerda lo que sueña.... Y sonreía, pensando en que las noches anteriores había deseado tenerle a su lado a la hora de dormir, quien sabe si para abrazarle o simplemente mirarle, pero a su vera. Extrañaba la paz de aquella tarde en la playa, en la que contemplaba de reojo como él dormía junto a ella... Suspira, tiene ganas de verle.
Pero de momento solo queda soñar, a ratitos pensar en el momento en el que se vuelvan a reencontrar... Y cuando lo hagan, espera poder darle un abrazo con el que se detenga el tiempo, perderse en las profundidades de su mirada marina, y reír al contemplar su sonrisa. 

domingo, 24 de junio de 2012

La noche de San Juan.

   Dije que necesitaba fuego. Y lo encontré. Sentí el calor dentro de mí mientras subía una montaña a lo que daba mi cuerpo, máxima velocidad marcando ritmo, a tope. Respiraciones profundas inundaban mis pulmones mientras sentía agujas clavarse en mis piernas debido a la falta de actividad estos últimos meses, pero no importaba. Cuando llegué a la cima me dieron ganas de gritar "soy el rey del mundo", cosa rara porque tampoco es el pico más alto del lugar pero...me sentía realizada. Las vistas en ese lugar fueron fantásticas: por un lado tenía imponente y escondido entre las nubes a un "Padre" que nos vigila a todos desde su imponente altura de 3718 metros; por otro lado, el Mar, grandiosa inmensidad en la que adoro perderme... Al llegar al lado de la hoguera que en esa cima se encontraba crepitando no sé qué era más cálido, si la hoguera o mi interior. Pasé por su lado y sentí el fuego rozando mi piel, el olor a madera quemada, sentí la brisa fresca de ese lugar, y por un momento recordé a un amigo al que no tenía cerca... Sé que la calidad de mi teléfono móvil deja mucho que desear, pero aún así espero que te gustase la foto que te envié... =)


   Cuando tocó bajar la montaña, al ritmo del tambor, sentía dentro de mí una llamada especial, como si alguien realmente me escuchase cualquier cosa que pensase, sin hablar. Juraría que volví atrás en el tiempo, muy atrás, a un lugar lejano al que tal vez pertenecí. Bajamos bailando, algo tan básico y sencillo, pero que remueve en mi interior cariño, ternura por la tierra en la que nací. Para A, Para V, un T. =)

   La noche era incierta, pues no sabíamos a dónde iríamos, ni lo que haríamos: tocaba improvisar. Y como me gusta poco (ironía), pueeees...! Decidimos bajar allá abajo donde las corrientes son fuertes, la arena muy fina pero el agua es muy rica. Aunque antes de ello fuimos a por alguien que faltaba en ese grupo tan variopinto, de edades tan dispares pero con pequeños detalles en común: las ganas de pasarlo bien, las ganas de reír, de vivir, de sentir...!!! Y una vez todos juntos, tras un pequeño paréntesis en la casa bajo el barrio de la Santa, nos dirigimos hacia esa playa del pueblo de las vistas bonitas (o buenas, como quieras llamarlo). Una vez en la playa ya no pensaba bañarme, pues la brisa poco a poco se llevaba mis ganas con ella. Hacía demasiado frío, y a poco que haga, tiemblo. Por un momento había olvidado el fuego que llevaba conmigo esa noche tras la subida a la montaña y el encuentro con La Hoguera, pero el Mar, mi adorado Mar, tan cercano de mi paraíso, al rozar mis piernas con su espuma blanca, me recordó que podía llegar a ser tan cálido como una hoguera, a pesar de ser agua, elemento tan opuesto al fuego. No me lo pensé, enseguida decidí cambiarme y sumergirme en esas aguas, junto con la gente con la que había decidido compartir esta noche tan especial para mí, tan mágica. Y vamos que si lo fue. Porque hasta el guiño de una estrella fugaz me llevo conmigo, en mi recuerdo....dirección norte, quizá con el mensaje de que aquello que sueño se llega a cumplir, un sueño que hace años no creía posible y que va formándose cada vez mejor a cada día que se acerca julio... No digo más, mi amigo, el de la hoguera, sabe de lo que hablo. Y quizá tú, que me lees ahora, puedas intuirlo. O lo sepas, si te lo llegué a contar =). 


  En aquel momento de la noche, tras incluso una breve conversación en medio de las olas y hasta una ahogadura algo simpática, llegaron a romperse mis ilusiones por un momento. Era la hora de irse, ¿la hora de irse? Pero si es temprano.... Bueno, bajé con ellos, subo con ellos. Pero en mi mente una lucecita se encendió, pedí a alguien un pequeño favor y al final....me acompañó, y llegué al destino tras una breve conducción; breve porque sin tráfico y a esas horas es muy fácil trazar curvas, y más si vas bajando (jé!). Al llegar...mi sonrisa lo decía todo. Gracias a C, que me dijo un rotundo "baja", y a RT, que me envió a un ángel de la guarda, llegué...¡y qué bien lo pasé! No imaginaba que pudiera reír más, después de aquella tarde-noche tan ajetreada sin prisas pero sin pausas. Y bailé, vamos que si bailé. Mi cuerpo pedía a gritos un pequeño paréntesis tras la agotadora semana que llevaba a mis espaldas; la única forma de desconectar era bailando, dando vueltas y riendo. Y más reí cuando intenté aquello que me enseñaron hace una semana, siento no tener tu estilo chaval, se hace lo que se puede. Tu lo haces de forma que quede la chica a tu lado, ya sabemos por qué yo no puedo hacerlo....porque cada uno es como es, jajaja! =D

  Cuando ya la noche tocaba a su fin al son de la orquesta que allí tocaba, nos marchamos. Y no quisieron que llegase en soledad a mi destino, con que tú, sí tú, viniste conmigo. ¿Casualidades? ¿O San Juan lo quiso? Me río porque hay cosas que son mías nada más y aquí nadie leerá, pero es gracioso el desenlace, y más aún cuando ves algo en unos ojos que sabes que están tristes pero...por un momento olvidan y brillan, como si llevasen fuego en ellos...como si por un momento, fuesen felices de nuevo. No olvidaré ese momento, con esa canción resonando en los altavoces de mi coche, la cara de las amigas, la cara de los chicos (sobre todo el del sombrero) y mucho menos olvidaré esa complicidad, esas risas que duraron hasta donde la roca mira de frente al pueblo. Ni tampoco la cara del niño con sueño, por el vaivén del coche (y tal vez, la edad), son sólo un par de años más (já!), pero como si no existiesen. Yo me di cuenta, quizá porque la noche alentó mis sentidos, sé que tú sigues perdid@. Pero esa sonrisa y el brillo de ojos no lo quita nadie, me alegró no verte como sé que estabas, porque yo también estuve ahí y ese lugar no es agradable. Poco a poco, viviendo, respirando y sobre todo, riendo...se recupera aquello que se ha perdido. O al menos, eso espero. 

  Mil y una cosas más podría decir, pero he de irme, a pesar de ser domingo no será ese típico en el que no se hace nada...tengo cosas pendientes que no pueden dejarse estar. Y mientras decido terminar este texto sonrío, porque como le dije a Oavova anoche, estos pequeños respiros que tengo los fines de semana son lo que me dan vida y me hacen reír sola a mitad de semana, cuando siento que se me cae el mundo encima. Y después de La Noche Mágica, sentimientos, sensaciones, el fuego en mi latiendo como antaño, la Mar que acarició mi piel, y unos ojos bien bonitos que ví brillar...puedo darme por satisfecha y sé que esta semana será más llevadera que las anteriores. Por una vez...no lo doy todo por perdido. =) 



- Ya total, podríamos haber seguido hasta....

+ Ja ja, eso mismo dijo...



domingo, 10 de junio de 2012

"Los árboles no te dejan ver el bosque"


A veces vemos las cosas tan de cerca...tan "dentro" de ellas (o eso creemos) que nuestra visión acerca del conjunto se distorsiona, dejando de ser "real". Por eso es bueno "ver desde fuera", no juzgar, mantener la mente clara...y, desde la distancia correcta (ni muy cerca, ni muy lejos) encontrar lo que se ajuste a la realidad. Ni más, ni menos. Al fin y al cabo...nuestra "realidad" es la propia interpretación individual, que nos conforma como individuo. Y puede ser correcta, o errónea.


P.d: aprovecho para recordar algo a quien me lea: "No es lo que yo escriba, si no lo que Tú entiendas".

P.d.2: a quien me hizo llegar hasta esta frase, y a lo que ello conlleva, gracias. 


domingo, 20 de mayo de 2012

5.

...bailaba bajo la lluvia, sin que importase nada...

Creía que esa noche no se encontraría de frente con sus ojos, pobre ilusa. Cuando menos lo esperaba, apareciste de la nada. Y ella no pudo evitar que por un momento su cuerpo y su mente se bloquease, "¿por qué ahora, aquí, hoy...?" se repetía. 

No creyó que fuese el momento, ni el lugar. Pero nunca podemos elegir los instantes para que ocurra lo que deseamos. Lo intentó asimilar lo más rápido posible, y al final... La noche transcurrió. Ella no le recordaba tan guapo. No recordaba que esos ojos pudiesen brillar tanto, menos recordaba que no quisiesen mirar de cerca. Había olvidado la calma que le transmitía su sonrisa. 

Se atrevió a contarle algo. Aunque posiblemente él lo supiera ya. 
Ella recuerda fragmentos de esa noche, de menos a más, en los que intercambiaron dos o tres palabras...y no olvida sus gestos, sus miradas perdidas en el infinito, cuando apretaba la mandíbula o se mordía el labio. Algo le ocurría.

Y no olvida aquel momento en el que supo que él se encontraba lejos, muy lejos de allí. Él mismo lo reconoció...y ella pensó que mejor sería no decir nada más, pues todo sobraba. Y él acabó marchándose calle abajo. Si ella hubiese sido otra hubiera ido tras él pero...algo le dijo "déjale". Ella no quiere molestarle...

Muchas fueron las sorpresas aquella noche, sobre todo porque ciertas personas demostraron algo que no se creía posible, además otras dijeron cosas que jamás Ella esperó escuchar salir de su boca y al final...tuvo que hacerle caso a quien le dijo que no la dejarían sola. Y terminó por regresar a casa junto a ellos. Pero no quería...no quería volver a encontrárselo a Él frente a frente. No sabía que ocurría, y simplemente no quería...no quería meter de nuevo la pata, porque siempre que intenta hacer algo bien acaba estropeándolo todo. 

LLegó a casa al fin...
Dio las gracias y pidió disculpas...

Anotó los mil y un detalles de la noche, las mil y un cosas que se guarda para sí y no reflejará en ningún otro sitio que no sea en esa hoja de papel guardada en su libreta de frases... Ni si quiera podrás leerlo aquí. Lo que ocurrió y vio con sus ojos...guardado en su mente está. Sólo saben quienes allí estuvieron, Ella...y yo. 

Tras cuatro hojas escritas, se zambulló en su cama para abandonarse al sueño, que poco a poco la vencía... Durmió durante horas, soñando cosas con y sin sentido. Y al final de la tarde, una voz la despertó. Fue entonces cuando abrió los ojos y se encontró con lo último que le apetecía ver.