Volver.
Qué bonita palabra, ahora que lo pienso.
Llevo mucho tiempo con ganas de retomar el blog. Como hace algunos años, que escribía a cualquier hora de la madrugada. Ahora es que no aguanto despierta: a las 11-12 estoy ya KO. ¿Los años? Seguramente.
Siempre he pensado que escribir es una terapia. Sin realmente pensarlo mucho, a loa 6 años escribí mi primer poema. Algún día lo compartiré por aquí.
Sobre los 8 años, empecé mi primer diario. Cuántos más escribiría, contando mis aventuras en clase y mis penas de amores. Era (y creo que aún lo soy) muy romanticona. Aunque las experiencias a lo largo de la vida me hicieron menos ñoña. Me costó muchas caídas, muchos resquebrajos de cristal, muchas lágrimas y muchas horas aprender. Heme aquí. En el que defino como "mi año" (que no sé tu, pero en mis planes no entraba una pandemia) y en el que quiero hacer mil y una cosas. Y la primera es mostrarme al mundo como verdaderamente siento que soy.
Estudié enfermería. Es mi vocación. Lo redescubro cada día que voy al trabajo, y me sorprendo a mi misma hablándole dulcemente a un paciente. Explicando dudas en un lenguaje sencillo. "Jale por el resuello" es una de mis frases top. Y vaya que si me entienden. Inspire, señora (traducción al castellano correcto, porque el canario del norte dudo que muchos lo entiendan)
Adoro la danza. Quien me conoce bien sabe que me pierdo entre las notas de música de una melodía, interpretándola y viviéndola hasta el final. Me queda la espina clavada de algo más de ella; aunque quizá debería atreverme... todo es intentarlo. Creer para crear.
La música. El violín. Mi otro gran amor. Midori me acompaña desde, más o menos, los 12 años. Y le he dejado algo abandonado por la enfermería. Este año me he propuesto hacerle sonar de nuevo. Intuyo que pueden salir cosas hermosas de los dos, al volvernos a juntar.
Dibujar. De niña pasaba horas y horas entretenida, dibujando casas, bosques, animalitos... Y tan feliz. ¿Dónde estará mi carpeta de dibujos? Quien sabe. Es un misterio que aún no he logrado resolver.
Escribir. Aprendí a leer con 4 años y a escribir con 5. Con 6, como dije un poco más atrás, recuerdo escribir una poesía. Se me rompió la punta del lápiz, la tiré por la ventana...y surgió la rima. Curioso, ahora que lo pienso, siendo tan pequeña y no saber de poemas. Ay, puntita de lápiz...
Desde aquel día, comencé a escribir. He tenido temporadas de enganche máximo, y temporadas de olvidarlo por completo. El verano pasado, no me quedó más remedio que retomar los diarios (terapéuticos) sin elegirlo yo. Pero gracias a ello, se encendió en mi la chispa de volver a juntar letras. Me quede bonito o no, es un buen comienzo. Así que aquí estoy.
Viernes 22 de mayo. Las 18.30h.
Too Brodie sonando de fondo. Balto jugando. Los gatos, durmiendo.
Y yo...siendo.