Sin querer tus grandes ojos color miel están hablando. Otra vez. Brillan mucho, ¿quieres llorar?
Sabes que conmigo siempre puedes contar. Estamos juntas en esto. Puedo abrazarte hasta que de verdad sueltes todo eso que sé que se te atora en tu barriguita y la garganta.
Una lágrima. Vaya, bien. Déjalas salir, seamos sus amigas.
¿Qué tienen que contarnos? Quizá hoy no saben muy bien por donde empezar, pero dejarse ver es un buen comienzo. Que salgan, que salgan a jugar con nosotras. Que acabaremos riendo. Porque tu, pequeñita, eres una artista de las sonrisas. Y lo sabes bien. Así que hemos de aprovechar cualquier atisbo de una, como si fuese un rayito de sol que se cuela entre las nubes.
Te sientes algo mejor, ¿verdad? No estás sola. Puedes sentirte así, pero es eso, un sentimiento. Por ejemplo, yo estoy aquí. Acompañándote.
Quizá sea normal, tantas veces te has encontrado perdida y sin rumbo; tantas veces has sido tu la que ha tirado del carro de otros y se ha levantado después de una dura caída... resiliencia... Te admiro por todo ello. Porque a pesar de todo, en ocasiones tu inocencia brilla y crees. Y cuando eso pasa, todo es posible. Brillos y purpurina, muchas luces. Y tu girando, bailando, riendo en medio de esa fiesta.
Se sienta a escuchar la melodía del piano que de trasfondo suena. Afuera, la ciudad en movimiento: los coches, la gente, los aviones que pasan sobre su cabeza... El piano la transporta lejos, a un bosque, a las montañas... Quizá, por su expresión, casi que roza con la punta de los dedos las nubes, esas en las que se esconden sus ángeles. Sonríe triste. La echa demasiado de menos, como todas esas veces en las que pierde fuerza y necesita sus abrazos.
Sacude la cabeza, e intenta dejarse llevar por la música. In creccendo... Su estómago se revuelve con cada stacatto, con cada trémolo de las cuerdas que acompañan al teclado. Mira la tecla "esc" con cierto anhelo...
Se pregunta qué pasará la próxima semana, dónde estará el lunes... Y de ser así, cómo tendrá que afrontarlo. La duda la mantiene en vilo, pero a la vez tiene ganas... Se contradice, pero en el fondo quiere volcarse en ellos, para olvidar un poco al resto del mundo que tanto le daña. Ellos, indefensos, se merecen lo mejor. Lo sabe, y sonríe: quiere estar en ese cielo.
En semanas pasará otra más: se acerca su primavera. Otra más para sumar...o restar, según se mire. Ella prefiere las sumas porque implica el signo "+" que le recuerda a ser positiva, a ir hacia delante. Mira al cielo, sonríe y decide que hoy también se vestirá con sonrisas y no preocupará al resto del mundo. Lo intentará...porque ella sí es capaz de luchar por lo que cree. Un reto...contra sí misma.
No es media noche, pero Lunn se
sienta ante la pantalla a escribir. Quiere reflejar muchas cosas, pero sabe que
hoy no es el día, aunque siente que debe dejar algo escrito. Quiere contar una
historia, quiere plasmar sentimientos. Pero hay veces que ciertas cosas no
pueden escribirse, y si la musa falta… Ella sabe que cuando regrese a su hogar
verá todo desde otra perspectiva, y podrá redactar las líneas que tanto desea.
Por lo pronto, enciende su reproductor de música y se dispone a dejar que al
ritmo de la música las palabras fluyan desde su mente al teclado del ordenador…
Esta madrugada, a las cinco y
media de la mañana, abrí mis ojos. La luz inundaba la habitación, pero sabía
que aún me quedaban horas de sueño. Mi estómago se removía con cierto
nerviosismo, no en vano esperaba tener suerte. De un salto, bajé de la cama y
me dispuse a ir a desayunar: un poco de té con tostadas, sin el baicon típico
del lugar. Tras ello, una buena ducha para despejar la mente y hacer tiempo
hasta ese momento en el que me llegase el sí, o el no. Y llegó el no. “Bueno”
pensé “si esta vez no ha sido será por
algo”. Me relajé un poco al saber que no tenía prisa por llegar a ese lugar en
el que la música sonaría y ellas, diosas de la danza, ejecutarían sus bailes.
Me quedaba cierta pena por dentro, por estar tan cerca y a la vez tan lejos,
pero otra parte de mi me decía “Estás aquí, jamás lo hubieses imaginado, tu
sueño de volver se ha cumplido, estás aquí y has aprendido a sobrevivir sola,
has conocido gente maravillosa, te has movido por las calles de esta ciudad
como si fuese la tuya propia, has confirmado que podrías vivir aquí aunque también
te has dado cuenta de cuánto amas a tu tierra, has echado inmensamente de menos
al Mar, y contra todo pronóstico también a una mirada; echas de menos los juegos y riñas con tu
hermano, a tu madre y sus abrazos, a la pequeña que cada mañana te alegra el
despertar con un “beso”; extrañas enormemente saber que ese gigante te observa
desde sus tres mil setecientos dieciocho metros, echas de menos tu paraíso…
Pero oye, que no todo es echar de menos: estás viviendo una experiencia
gratificante, conociendo mundo y, mejor aún, conociéndote a ti misma. Sabías
que eras capaz de dar pero no sabías que podías dar más, pensabas que llegaste
a tu límite aquel día en el que luchaste por tu Sueño, pero hay más sueños por
los que luchar”. Sonrío, porque siento
que es así, que con suerte tengo una vida por delante y podré hacer, de un modo
u otro, todo lo que me proponga. El secreto está en no desistir en la lucha por
lo que uno realmente desea; sé que es posible lograrlo. Tal vez tardemos dos
años de más y el camino tome curvas sinuosas que nos hagan replantearnos seguir
pero…como dije antes el secreto está en no abandonar, no desistir si realmente
creemos que para nosotros vale la pena. A veces las cosas no suceden como queremos, ocurre diferente a como imaginamos... pero a pesar de como sea, si tienes un sueño, lúchalo. Mi Sueño,
aquel del que hablaba al crear este pequeño rincón nocturno, da sus primeros
pasos. Este sueño, el que vivo ahora, de estar aquí, en esta inmensa isla, con
esta ciudad que adoro…pronto terminará, pero sé que tendrá segunda parte. Y un
sueño que ronda mi mente, el verlas danzar…sé que tarde o temprano se cumplirá. Hoy no será posible, pero no desistiré. Lunn no abandona; todo sucede por algo, quizá esta historia cambie su rumbo por algún motivo oculto del que ahora no soy consciente.
Dije que necesitaba fuego. Y lo encontré. Sentí el calor dentro de mí mientras subía una montaña a lo que daba mi cuerpo, máxima velocidad marcando ritmo, a tope. Respiraciones profundas inundaban mis pulmones mientras sentía agujas clavarse en mis piernas debido a la falta de actividad estos últimos meses, pero no importaba. Cuando llegué a la cima me dieron ganas de gritar "soy el rey del mundo", cosa rara porque tampoco es el pico más alto del lugar pero...me sentía realizada. Las vistas en ese lugar fueron fantásticas: por un lado tenía imponente y escondido entre las nubes a un "Padre" que nos vigila a todos desde su imponente altura de 3718 metros; por otro lado, el Mar, grandiosa inmensidad en la que adoro perderme... Al llegar al lado de la hoguera que en esa cima se encontraba crepitando no sé qué era más cálido, si la hoguera o mi interior. Pasé por su lado y sentí el fuego rozando mi piel, el olor a madera quemada, sentí la brisa fresca de ese lugar, y por un momento recordé a un amigo al que no tenía cerca... Sé que la calidad de mi teléfono móvil deja mucho que desear, pero aún así espero que te gustase la foto que te envié... =)
Cuando tocó bajar la montaña, al ritmo del tambor, sentía dentro de mí una llamada especial, como si alguien realmente me escuchase cualquier cosa que pensase, sin hablar. Juraría que volví atrás en el tiempo, muy atrás, a un lugar lejano al que tal vez pertenecí. Bajamos bailando, algo tan básico y sencillo, pero que remueve en mi interior cariño, ternura por la tierra en la que nací. Para A, Para V, un T. =)
La noche era incierta, pues no sabíamos a dónde iríamos, ni lo que haríamos: tocaba improvisar. Y como me gusta poco (ironía), pueeees...! Decidimos bajar allá abajo donde las corrientes son fuertes, la arena muy fina pero el agua es muy rica. Aunque antes de ello fuimos a por alguien que faltaba en ese grupo tan variopinto, de edades tan dispares pero con pequeños detalles en común: las ganas de pasarlo bien, las ganas de reír, de vivir, de sentir...!!! Y una vez todos juntos, tras un pequeño paréntesis en la casa bajo el barrio de la Santa, nos dirigimos hacia esa playa del pueblo de las vistas bonitas (o buenas, como quieras llamarlo). Una vez en la playa ya no pensaba bañarme, pues la brisa poco a poco se llevaba mis ganas con ella. Hacía demasiado frío, y a poco que haga, tiemblo. Por un momento había olvidado el fuego que llevaba conmigo esa noche tras la subida a la montaña y el encuentro con La Hoguera, pero el Mar, mi adorado Mar, tan cercano de mi paraíso, al rozar mis piernas con su espuma blanca, me recordó que podía llegar a ser tan cálido como una hoguera, a pesar de ser agua, elemento tan opuesto al fuego. No me lo pensé, enseguida decidí cambiarme y sumergirme en esas aguas, junto con la gente con la que había decidido compartir esta noche tan especial para mí, tan mágica. Y vamos que si lo fue. Porque hasta el guiño de una estrella fugaz me llevo conmigo, en mi recuerdo....dirección norte, quizá con el mensaje de que aquello que sueño se llega a cumplir, un sueño que hace años no creía posible y que va formándose cada vez mejor a cada día que se acerca julio... No digo más, mi amigo, el de la hoguera, sabe de lo que hablo. Y quizá tú, que me lees ahora, puedas intuirlo. O lo sepas, si te lo llegué a contar =).
En aquel momento de la noche, tras incluso una breve conversación en medio de las olas y hasta una ahogadura algo simpática, llegaron a romperse mis ilusiones por un momento. Era la hora de irse, ¿la hora de irse? Pero si es temprano.... Bueno, bajé con ellos, subo con ellos. Pero en mi mente una lucecita se encendió, pedí a alguien un pequeño favor y al final....me acompañó, y llegué al destino tras una breve conducción; breve porque sin tráfico y a esas horas es muy fácil trazar curvas, y más si vas bajando (jé!). Al llegar...mi sonrisa lo decía todo. Gracias a C, que me dijo un rotundo "baja", y a RT, que me envió a un ángel de la guarda, llegué...¡y qué bien lo pasé! No imaginaba que pudiera reír más, después de aquella tarde-noche tan ajetreada sin prisas pero sin pausas. Y bailé, vamos que si bailé. Mi cuerpo pedía a gritos un pequeño paréntesis tras la agotadora semana que llevaba a mis espaldas; la única forma de desconectar era bailando, dando vueltas y riendo. Y más reí cuando intenté aquello que me enseñaron hace una semana, siento no tener tu estilo chaval, se hace lo que se puede. Tu lo haces de forma que quede la chica a tu lado, ya sabemos por qué yo no puedo hacerlo....porque cada uno es como es, jajaja! =D
Cuando ya la noche tocaba a su fin al son de la orquesta que allí tocaba, nos marchamos. Y no quisieron que llegase en soledad a mi destino, con que tú, sí tú, viniste conmigo. ¿Casualidades? ¿O San Juan lo quiso? Me río porque hay cosas que son mías nada más y aquí nadie leerá, pero es gracioso el desenlace, y más aún cuando ves algo en unos ojos que sabes que están tristes pero...por un momento olvidan y brillan, como si llevasen fuego en ellos...como si por un momento, fuesen felices de nuevo. No olvidaré ese momento, con esa canción resonando en los altavoces de mi coche, la cara de las amigas, la cara de los chicos (sobre todo el del sombrero) y mucho menos olvidaré esa complicidad, esas risas que duraron hasta donde la roca mira de frente al pueblo. Ni tampoco la cara del niño con sueño, por el vaivén del coche (y tal vez, la edad), son sólo un par de años más (já!), pero como si no existiesen. Yo me di cuenta, quizá porque la noche alentó mis sentidos, sé que tú sigues perdid@. Pero esa sonrisa y el brillo de ojos no lo quita nadie, me alegró no verte como sé que estabas, porque yo también estuve ahí y ese lugar no es agradable. Poco a poco, viviendo, respirando y sobre todo, riendo...se recupera aquello que se ha perdido. O al menos, eso espero.
Mil y una cosas más podría decir, pero he de irme, a pesar de ser domingo no será ese típico en el que no se hace nada...tengo cosas pendientes que no pueden dejarse estar. Y mientras decido terminar este texto sonrío, porque como le dije a Oavova anoche, estos pequeños respiros que tengo los fines de semana son lo que me dan vida y me hacen reír sola a mitad de semana, cuando siento que se me cae el mundo encima. Y después de La Noche Mágica, sentimientos, sensaciones, el fuego en mi latiendo como antaño, la Mar que acarició mi piel, y unos ojos bien bonitos que ví brillar...puedo darme por satisfecha y sé que esta semana será más llevadera que las anteriores. Por una vez...no lo doy todo por perdido. =)
Hay varios tipos de LUCHA, he aquí algunos de ellos..
Está aquella que consiste en luchar contra el mundo, cuando parece que todo se pone en tu contra. Te fijas un objetivo, y avanzas con toda tu fuerza y ganas, sin miedo. Sabes que aunque caigas, incluso aunque llegues a dudar, acabarás llegando. Todo sea por un Sueño.
Está aquella lucha que entablas cuando no queda otra que defenderte del ataque de alguien que se cree superior a ti, alguien que intenta machacarte una y otra vez pero ni modo le dejas. Porque tú puede que seas pequeñ@, pero que seas pequeñ@ no significa que no puedas hacer grandes cosas. Nadie tiene el derecho a hacerte sentir inferior, porque tu eres tan grande como sueñes serlo. Si quieres, puedes.
El siguiente tipo no suelo llevarlo a cabo, puesto que no me considero una persona rencorosa, y mucho menos vengativa pero advierto que...si juegan conmigo o me llegan a dañar tanto como para que ese felino que en mí se halla oculto despierte mejor que quien me dañe busque donde correr, porque no habrá sitio en la tierra donde pueda esconderse. Y cuando crea que está a salvo, entre las sombras agazapada estaré, esperando su paso en falso para saltar sobre su cuerpo y atacarle como bien pudo hacer conmigo en otro tiempo. Tengo muy buena memoria, y una infinita paciencia...tarde o temprano daré contigo, y sin que te des cuenta...
Y no olvido el luchar contra uno mismo es lo peor que hay. Querer y saber que no debes, porque lo prometiste, TE LO PROMETISTE a tí mism@. No, no puedes caer. Falta poco, muy poco...tan sólo unos días. AGUANTA.
D - B - STRENGHT.
..Fighter..
"Nada es seguro, y todo es posible" (V de Vendetta)
A veces no las detectamos, porque no estamos preparados para verlas o porque simplemente son muy pequeñas.
Pero otras veces...son muchas, a la vez, que hacen que sea por momentos más obvio eso que te quieren contar.
Luchar.
Luchar?
Seguir
Seguir?
Respirar.
GO!
Y respiro hondo, porque son demasiadas sensaciones a la vez. Sentir que puedo, sentir que podemos ser ese foco de luz es inmenso. Sentir que nada ni nadie me hará encogerme. Sentir que queda mucho camino por delante, pero que podemos, que puedo. Porque si el resto no quiere, yo sí. Si algun@s dicen que "tengo la motivación, PERO..." ahí l@s dejo. Porque con peros no se llega a ninguna parte. Es decir "yo puedo y quiero" y hacerlo, lucharlo, vivirlo, sentirlo. Puedes ganar o perder, pero lo intentas. La palabra clave es aquella que tanto repito, aquella que entre ayer y hoy tanto he escuchado: LUCHAR.
Esta entrada la escribo un poco sin sentido y a lo loco porque no sé si a la noche podré volver a escribir algo más ordenados mis pensamientos, y no quiero que se me olvide por nada del mundo estas señales, esto que ocurre que a veces no entiendo independientemente pero cuya visión holística me ayuda a comprender que todo está relacionado, que está ocurriendo aquí y ahora, y este es el momento. Tananá, los resultados de los exámenes, el descubrir a LR, dos de mis profesores y sus clases...y algo más que se me escapa, es lo que ha hecho que algo dentro de mí cambiase. Se produjo la chispa adecuada, y desde las cenizas resurge un fénix. Y extiende sus alas para VOLAR.
p.d: adjunto a esta entrada un tema que escuché anoche después de millones de años y me motivó bastante. Si acaso en otro momento explicaré por qué...ahora lo dejo aquí, por si quieres escucharlo =)
En menos de dos horas han sucedido cosas que han agitado a mi pequeño corazón; he descubierto algo que mejor hubiera sido seguir ignorando, lo cual ha agitado a mi corazón para mal...y me han mostrado algo que ha hecho que mi corazón se moviese con la fuerza y locura de un pajarillo nervioso que ansía echar a volar.
Lo primero fue casualidad; eso o ganas de hacer pasar un mal rato. Puede que en unos instantes me frustrase, y me hiciese despotricar contra su mundo fantástico de historias que no son de verdad. Luego llegó la calma, por dos frentes, atacando ese malestar. S19 y mi Pequeña Daisy me robaron sonrisas =). Mi pequeña me hizo sentirme mejor, y, por qué no? Superior. Sí, una señora dama que no está a la altura de esos pobres seres que...en fin, ni caso tiene que pierda mi tiempo con ell@s, porque no me aportan nada.
Luego S19 quiso que no durmiese esta noche, y me mostró algo que en mi retina se fijó, temo que para siempre! Sin darme cuenta me hizo olvidar la primera causa del latido taquicárdico de mi corazón...porque esta vez se ralentizó para volver a latir fuerte cuando mis ojos se encontraron con semejante belleza.
Y sin querer, o quizá queriendo saber, encontré su lugar, donde se muestra. Y encontré La Canción. Al principio, por ser en otro idioma, no la comprendes. Pero cuando la entiendes sonríes. Sobretodo con el final, que reza algo así como "We grow, steady as the morning; we grow order still; we grow, happy as a new dawm".
Una Sonrisa. Porque sí, a pesar de que muchas veces me "empequeñezco", crezco. Los nuevos amaneceres son para eso. Para mirar el sol que nace y nos da esos tan agradables y calentitos buenos días. Y muy cerca, el mar: ese gran azul en el que tanto adoro perderme, al que tanto echo de menos. Sigo creciendo. Y gracias al león la ovejita recordó que puede con todo, que puede salir a flote de las mayores de las tormentas, que es capaz porque ella puede, soñando y luchando sin descanso por lo que anhele. La clave está en la motivación, en, como leí en cierto lugar, dicho por un grande, "sólo parar para dormir y comer". Pues ala, a moverse. Estática? Never!
Demasiadas emociones juntas ahora mismo, y todo por unas simples fotografías y algo de historia. No tengo palabras. Me vienen a la mente recuerdos, vivencias de mis pocos años de vida...las cosas que me frenaron y contra las que arremetí con la fuerza de un toro; las cosas que conseguí por mi constante decisión y cabezonería. Hubo momentos en los que yo misma me establecí límites, que obstaculizaron mi camino. Pero superé sobrepasando (como haré a partir de hoy, tras haber recordado) todas las barreras que otros y hasta yo misma puse ante mí. Hubo un día en el que fui Guerrera de la Luz, y fluí como el agua. Pequeña Lunn, creo que ya es hora de que volvamos a hacerlo. Fluye, y golpea.
Recordando....
"El Guerrero de la Luz a veces actúa como el agua, y fluye entre los obstáculos que encuentra. En ciertos momentos, resistir significa ser destruido; entonces él se adapta a las circunstancias. Acepta sin protestar que las piedras del camino tracen su rumbo a través de las montañas.
En esto reside la fuerza del agua; jamás puede ser quebrada con un martillo, ni herida por un cuchillo. La más poderosa espada del mundo es incapaz de dejar cicatriz sobre su superficie.
El agua de un río se adapta al camino más factible, sin olvidar su objetivo: el mar. Frágil en su nacimiento, lentamente va adquiriendo la fuerza de otros ríos que encuentra. Y a partir de un determinado momento, su poder es total."