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lunes, 21 de diciembre de 2015

"Sin etiquetar"

    La pequeña testaruda no sabe nada acerca de las historias que podríamos contarle desde aquella fría madrugada (como la de hoy, hace cuarenta y tres semanas) en la cual nos conocimos. Aún así, sabe que existe "alguien"... 

Y le he dicho...

 - ¿Sabes que hace diez meses que le conozco?

Me responde, entre risas...

+ ¿Si? ¡Qué graciosa! En vez de los meses saliendo, cuentas los que los conoces. Muy mona tú, eeeh.

Sonrío. ¿Qué voy a contar si no?





Y es que en verdad, me ha cambiado un poco la vida...en el sentido de que tenía todo de una manera, y unas ideas...y me trastocó. Él mismo usó una frase que me permitiré el lujo de repoducir. "Me hace pararme a pensar". Y cuando ocurre, bloqueo ese pensamiento. No quiero que me haga pensar. No quiero querer más. Ni por mi, ni por él.... Aunque hay ciertas cosas que no se pueden controlar. Y el sentir determinadas cosas es una de ellas.



Pasan los meses y cuando miro hacia atrás me sorprendo de como ha cambiado todo, de las cosas ocurridas y vividas. De lo que he aprendido (muchas veces de rebote por cosas que tú me has enseñado, queriendo o sin querer). Sin quererlo, me estoy sorprendiendo a mí misma haciendo una especie de balance...

+ Te rompió los esquemas y lo sabes. 

(Y yo a él, creo)



Hace cosa de un año no imaginaba donde iba a estar a día de hoy. Ni lo que pasaría un mes después. Ni a qué cosas habría de enfrentarme, sobre todo a cosas malas y fuertes que hacen que decaigas y no consigas levantar cabeza. Decepciones, de otros y con una misma. Aunque no todo ha sido malo. Al contrario, ciertas personas que se han cruzado en mi camino han sido de lo mejor que ha podido pasarme. No sé si serán de esas criaturas que se quedan por muchos años, o si tal vez solo estén de paso...espero que lo primero... Y aún así, ocurra lo que ocurra, gracias. Por hacerme crecer como personas, por hacerme creer en mi misma. Por apoyarme en mis "locuras", en mis sueños, en mis dudas. Y si, una de esas personas eres tú, N. De Nox, de Noche. Porque no sé de que otra manera llamarte, para que sepas que me refiero a tí. Aunque creo que aún sin usar nombre, sabes que eres tú y no otr@. 

(Pero romper los esquemas a veces no es suficiente)



Durante este año que pronto acaba, he sentido estar en el aire. No precisamente por andar despistada, si no a una altura considerable como para ver desde fuera ciertas cosas que creo que hasta entonces estaba perdiéndome, y de las cuales no había podido aprender hasta ahora. Sí, aprender parece que es una de las palabras clave a destacar este año. Y crecer, como persona. Sé que seguiré cometiendo errores, es inherente a la condición humana. Pero al menos creo que ya sé como poder evitar algunos, anticipándome. No dejando nada al azar, o al menos intentándolo. Porque sí, adoro la estabilidad y la seguridad, pero reconozco que muchas veces se me da mejor improvisar...dejar todo fluir y descubrir a qué puerto llegaré en este navío que a veces siento a la deriva. O si lo prefieres, hablando en términos terrestres, mejor dejar que el sendero que sigo me lleve por buen camino, hasta encontrar una señal que me diga cuantos km faltan para llegar al punto de encuentro. 



Siento que estas palabras están un poco vacías, que podría decir más e incluso explicar algún párrafo anterior que tal vez de lugar a confusión...pero mis párpados me pesan, y tal vez sea ya Morfeo llamando a mi puerta para llevarme al mundo de lo sueños... 




Pues sí, tal vez si los hayas roto. Mis esquemas, digo. Solo que tal vez no he querido reconocértelo porque:  " Es fácil sacarse la ropa y tener sexo; las personas hacen eso todo el tiempo, pero abrir tu alma a alguien y dejar que descubra tus miedos, tu futuro, tus sueños y tu espíritu...eso es estar realmente desnudo"

domingo, 4 de octubre de 2015

m.a.




Me encanta cuando vienes sin esperarte. Como esos escalofríos que me hacen saber que andas cerca. 
Me encanta porque, sin buscarlo, pretendes seguir enseñándome. Mostrándome el camino. Hacerme saber que no estoy sola. 

Siempre te he dicho que eres mi ángel de la guarda. Porque lo sabía, desde el minuto uno de tu partida. Supe desde siempre que te irías un tiempo, y en ese tiempo no te sentía. Pero estabas conmigo, en mi corazón y en mis recuerdos...

Y un día de repente, quizá fue a partir de aquel sueño... Te he sentido. Aunque no te entendía, y hasta día de hoy me cuesta hacerlo a veces... Al menos, ya sé que eres tú. 

Que cuando se me eriza la piel, y no es de frío, algo quieres decirme.
Tú, y últimamente creo que también él.

Sonrío.
Me hacéis sonreír.
Porque os imagino...cantando canario, para que la niña baile.



Donde quieran que estéis...cierro mis ojos y os abrazo.
(qué calorcito en los brazos de repente...energía...)



viernes, 2 de octubre de 2015

go on


Vamos.
Ya no tengo miedo.
No, porque vas conmigo.
...vaN conmigo...

sábado, 19 de septiembre de 2015

Re-encontrarte

Llevaba media vida soñando con encontrarle. 
Buscó enserio y dio de bruces con miradas equivocadas.
Hubo momentos en los que fue feliz, no lo niega.
Pero desde hace mucho tiempo viene diciéndome que le cuesta, que siente un vacío continuo.
Y hoy...hoy te encontró. Tan segura de ello como aquel día que se cruzó contigo por el pasillo, y con tus ojos. Lo pensó, y me lo dijo con cierta duda horas después. Que tenías algo. 
Y hoy...sin buscarlo, sin esperar dar el paso, sin que se imaginase... Ella me dice que tú fuiste quien se dio cuenta de la cantidad de cosas en común, que en tan solo 15 minutos ya sabían media vida del otro porque era como si se conocieran de antes.

He tenido esa sensación. Y cuando ocurre, es tan fuerte que es casi un milagro evitarla. No puedes resistirte a la corriente que te empuja hacia esa persona que pareces conocer de otra vida.

Y tan rápido como te encontró, te perdió. 
Me dice con voz quebrada que se arrepiente de no pedirte al menos el teléfono. De no decirte "eh, vamos a tomarnos algo a la noche". Nos arrepentimos de aquello que no hacemos...

Sé que si está tan segura de que tú tienes algo, es así. Y lo peor de todo es, que si eres TÚ...le costó media vida encontrarte, como para ahora no volver a verte jamás. Ojalá pudiese re-encontrarte por ella. 



Pero la vida no es tan sencilla.
Ni tan bonita como la pintan los cuentos.

miércoles, 19 de agosto de 2015

Con C de Coincidencias.

Hace casi un mes, la niña del café escribía acerca de ojos cerrados, concretamente de un “ciego” que no quiere ver, y cielos llenos de estrellas. Hace unas noches, apenas dos o tres, la niña del café miraba, cerca de aquel llano en el cual las meigas bailaban, un cielo estrellado. Con aquel “ciego” particular.  

…había magia en esos bosques…


Anticiparse. Otra de las cosas acerca de las que Miss Cafeína escribió. Y es curioso. Porque aquello que vaticinó, se ha “cumplido”. Quizá sea verdad eso que alguien no hace mucho le dijo, acerca de su extremada sensibilidad...para ver más allá. 

Todo aquello que no la concierne a ella, se va sucediendo.

Y lleva días presintiendo de nuevo a ese ángel que su reloj detuvo cierta noche.  No sabe por qué, pero según le leo en la mirada entiendo que lo que transmite es bueno.  La palabra que parece que susurra el viento es Calma.

Esa y no otra.


Pues ojalá aciertes. Algo me dice que pronto nos veremos en sueños. Como aquella noche de abril. Veremos qué es lo que me tienes que contar esta vez. Cantando una Isa te espero, recordando...


lunes, 24 de noviembre de 2014

EstrellA.

La suerte de poder escribir, el pensar que lo que está para uno está... Que las cosas suceden sin poder a veces predecirlo, aunque sientas el escalofrío y un dolor en la boca del estómago minutos antes de la noticia. ¿Por qué? No por qué de esa "sensación"; por qué le toca a quien menos esperas, por qué cuando te levantas una mañana para ir a clase con tus amigas de repente La Dama de Negro decide que es buen momento para ir a buscarte, por qué si es tu primer año de universidad, por qué precisamente tú, con A de Ángel... 

Lecciones que nos da la vida: me recuerdan mis tiempos en UVI, el saber valorar lo que es poder respirar por tí mismo y no que lo haga una máquina. Y ahora, dónde llegan mis estrellas amarillas, que ves de todo y sin esperarlo...Veo también que la vida es un pestañeo, como el último tuyo esta mañana fría de noviembre en la que te tocó formar parte del cielo... Descansa pequeña. 


jueves, 9 de octubre de 2014

Inna

Todo el día revoloteando los recuerdos en mi mente.
Y hay Luna llena. Osea que sé que acierto.
Porque no es la primera vez que los sueños me susurran...
Y sé que vendrás, Inna.

Y yo bailaré al son de las agujas, posiblemente tratando a quien venga de Vega.






viernes, 31 de enero de 2014

La armadura.

   A veces nos ponemos encima mil y una capas para contraatacar lo que nos viene de fuera, normalmente lo malo...pero olvidamos que también dejamos fuera lo bueno, al aislarnos. Queremos evitar por todos los medios las heridas que nos causan los cuchillos que nos lanza, y olvidamos que las heridas que la soledad nos causa, que nos causamos nosotros mismos, son tan malas o incluso peores que las que otros nos causan. 

Nos atacamos, no somos indulgentes y nos flagelamos. "Somos lo peor", pensamos. Y así, bajo nuestra armadura, nos debilitamos... Nos vamos quedando a oscuras, porque nos vamos matando poco a poco entrando en ese pozo oscuro y profundo, y no dejando que nuestra piel reciba el cálido abrazo de los rayos del sol. 

Pero entonces...damos con alguien que deja caer su armadura, tal vez por una corazonada que sintió al mirar bien adentro de nuestros ojos y ver cosas que una olvida que puede ser que tenga dentro: luz... Y es entonces, cuando se te sinceran en medio de una penumbra de ese lugar compuesto de mármol blanco y frío, a las tantas horas de la madrugada, sintiendo la sal nacer desde las pestañas, sintiendo un corazón latiendo un poco más rápido...

Hágase la luz, pero afuera está oscuro. Los resquicios de la armadura dejan ver los rayos tímidos que alumbran, para ver esos ojos que fueron tan valientes de decir su verdad. Y la sal, corrosiva para ese material del escudo, fue terminando de rajar las rendijas por las que se escapaba ya un poco ese nuevo ser despierto...

Por un momento la respiración se detiene, porque escucha su tambor...y el de quien tiene a escasos dos cm de distancia. LLevan el mismo ritmo, laten en sincronía. Y entonces, sonríe. La armadura ya no existe.


lunes, 23 de diciembre de 2013

Ángeles


Quería tener una escusa para escribir, pero no esta. No quería venir por aquí dar malas noticias...


Esta tarde, sin razón ninguna, lloré. Echando de menos a mi particular ángel de la guarda, pidiéndole que bajase un ratito del cielo para sentirla cerca e imaginar un abrazo... Tanto te echo de menos...

Cuando las lágrimas surcaban mis mejillas, sin dejar de mirar al cielo buscándola, me acordé de otros ángeles que están allá arriba también. Mandé besos volados para todos y cada uno de ellos, incluso para aquellos que jamás conocí pero sé que no están... Y cuando más lloré, en ese momento sentí que me faltaba alguien por saludar, por mandarle un beso de feliz navidad... Y no sabía quién me faltaba, no lo supe hasta unas horas después...

LLegué a casa, y mi madre me dice "tengo que darte una mala noticia". Mi mente enseguida pensó "¿quién se murió?", pero no esperaba que fuese... una Ángel con mayúscula, igual que dice su nombre...
- ¿Cuándo murió?
- Esta tarde.

Escalofrío.

- ¿Se le paró el corazón?
- No lo sé, llevaba días malita...


Y entonces comprendí quien me había faltado cuando lloraba sin cesar, a quien me faltó darle un beso. Perder a una abuela es lo peor que hay, y lo sé por experiencia. Y más cuando ha sido madre, más que abuela. 

Fuimos allí, donde todos la velaban. El frío era insoportable, como si allí tuviese que hacer más que en cualquier otro lugar. No quise verla, a pesar de que mis ojos aguados se dirigieron a su cama de madera... Y a pesar de haber aguantado estoicamente cuando abracé a sus nietas, no pude seguir aguantando cuando abracé a su hija, una gran mujer que en ese momento se me antojó frágil como una hoja de árbol de otoño, a punto de caer. 

Ninguna fecha es buena para perder a un ser querido, porque siempre te acuerdas por muchos años que pasen. Pero creo que estas fechas son las peores, porque siempre recordarás que en Navidad no está, que eligió esos días para marcharse...

No tengo mucho más que decir, solo que no hay palabras para describir sentimientos, ni mucho menos para consolar. Por eso, para mi gusto, un abrazo es suficiente. Y la presencia.

DEP "Abuela".


lunes, 26 de agosto de 2013


Esas noches en las que no puedes dormir, te dedicas a navegar entre páginas mirando un poco de todo: manualidades, recetas de cocina, mascotas... Y entonces, sin saber muy bien cómo encuentras a MaerAeng. Nooo, ¿enserio? ...

Internet, arma más peligrosa nunca habida...

viernes, 16 de agosto de 2013

"El mundo no es tan grande para perderse"

   Hay días en los que te levantas con una jodida sensación en la nuca, como si tuvieses que prepararte para salir corriendo de repente. Te dan escalofríos y no dejas de pensar en algo que acude a tu mente sin buscarlo. "Te lo vas a encontrar, te lo vas a encontrar...va a ir esta noche, y ella también". Sin sentido. Pero toda la mañana estuve acordándome. 

   Me invitaron a ir a bailar, a reír un rato y desconectar, después de un largo día soleado la fresca noche invitaba a un cubata al lado del mar. Y nada más llegar, nada más pedir una cocacola para refrescarnos, allí estaba, con su sonrisa. No me sorprendió. Y mucho menos ver quién iba detrás de él.

   Creo que debería investigar si allá por el 1500 tuve alguna antepasada susceptible a la quema en la hoguera. Esto ya me da que pensar. Ni casualidades, ni causalidad. ¿Destino?

Mmmm...me parafraseo: "El mundo no es tan grande para perderse"

Hasta más ver...

jueves, 8 de agosto de 2013

El gato negro de la Alhambra.

   Caminando entre las sombras, con la poca luz que daban aquellas farolas, de repente frente a frente se encontró con el minino negro, el cual, sin dudar, inició su paso pausado y elegante hacia Ella. Se miraron fijamente, como si intercambiaran palabras sin pronunciarlas; como si se leyesen la mente. Ella extendió su mano para acariciar la cabeza del gato, el cual se acercó todavía aún más y se dejó hacer. Tras este pequeño encuentro, cada cual siguió su camino: Ella, calle arriba...y el Gato Negro de la Alhambra, calle abajo.


   Fue entonces cuando de nuevo sintió ese escalofrío. Miró a la Luna y las nubes que la semiocultaban le contaron que las semanas venideras serían divertidas, escondiendo sorpresas. Agosto no ha hecho más que empezar.

jueves, 1 de agosto de 2013

"Las brujas tenemos el pelo rojo."

   Su melena cobriza ondeaba cuando la ligera brisa marina de aquel pueblo costero se la mecía. La salitre saltaba de las aguas a su cara, pues también la brisa la arrastraba consigo. Ella tenía la mirada perdida en las olas, en su espuma...para variar, su mirada perdida en el mar... Mientras, pensaba en que últimamente había sentido esos escalofríos que precedía a que sucediese algo relacionado con pensamientos, sueños o personas de las que hacía tiempo no sabía nada. Y al leer la madrugada pasada un libro que hablaba de historias imposibles, recordó a otra pelirroja, que predijo en su día un suceso que al  final ocurrió. Casualidades, causalidades, coincidencias...quien sabe.
   Ella sonrió, mientras recordaba mirando al mar aquel día; mejor dicho aquella noche en la que supo que la sensibilidad para ciertas cosas iba más allá de su propia piel. Jugó con un mechón de su pelo de reflejos rojizos y pensó que no podía ser coincidencia, que tal vez las brujas tienen el pelo rojo...




lunes, 8 de abril de 2013

15.

Once upon a time...
You and Me.
Together.


...Ca...

I cried thousand tears.

And finally I learned that I can't do anything

I know you never come back.
But I know that you live in the stars.
You live in Me.




15
years
without 
YOU.






my angel.

lunes, 11 de marzo de 2013

Ganas de vomitar.

Que yo no sé si son los nervios.
O si tal vez es lo que callo.
Puede ser que sea el pasado,
que cuando le apetece venir a saludar
embiste en la boca del estómago
y me deja sin aire para respirar.

miércoles, 13 de febrero de 2013

Mmm...algo no cuadra.

No me gusta cuando un pensamiento me martillea la mente, incesante. No augura nada bueno, por norma general. Acude a mi cabecita una persona...y sé que hace unos meses no estaba bien. Y ahora...quizá la época y las fechas más me la recuerdan. ¿Casualidad que hace unos días la fuese a buscar y no la encontrase? No lo creo... Y esto cada vez me gusta menos.

viernes, 4 de enero de 2013

Mi niña.

Volví a soñarla hace unas noches. 
Era más mayor, aunque no mucho más que la primera vez que la soñé. De nuevo algo malo ocurría, venían a por ella. Corrimos las dos y la oculté, le pedí que se escondiese y no saliese, que huyera en cuanto yo fuese capaz de despistar a aquellos que nos buscaban. Mi niña...

Desperté bastante mal, abriendo los ojos de par en par como si me hubiese quedado sin respiración y como respuesta mi cuerpo reaccionase despertando y cogiendo una bocanada  de aire de repente. Era ahogo lo que sentía. Y acto seguido, e incluso ahora al recordarlo...lo que más me gustaría es abrazar a esa pequeña, mecerla en mis brazos y decirle suavemente al oído que no pasa nada, que mamá no la va a dejar sola. 

No existes, y no sé si serás como te he soñado ya dos veces. Lo único que sé es que, el día que llegues, te vas a tener que aguantar a un pegoste de madre. Porque, incluso sin existir, ya te echo de menos. Millones de besos, al infinito, al Universo...para mi niña, esa cosita dulce de mirada color mar. 


miércoles, 12 de diciembre de 2012

Las casualidades no existen.

Me contradigo con esto.
Pero sé, ahora sé...por qué lo digo en este momento.


...diamond...