domingo, 22 de abril de 2012

Lunn.

   Siempre escribe ella, bueno...en verdad, no siempre. Muchas veces cuento sus historias, vengo de puntillas y sin que se me escuche para relatar trocitos de una historia, o cuentos que jamás se escribirán porque son de ella, y de nadie más. 

    Lunn...se me escapa una risa al pensar en todo lo que ella ya sabe desde hace tiempo, y lo que le confirmaron en tan solo horas. Sabe que debe analizar cada una de las palabras que escuchó y, sin embargo, no le apetece. Quiere desconectar, se lo noto en su mirada. Hoy Lunn no tiene ganas de pensar en la noche que dejó atrás, sólo sonríe al recordar unos ojos que la miraban y le contaban historias, dudas y miedos...unos ojos sinceros. No como los de aquel niño, pues esos ojos tienen una barrera que no dejan ver más allá. Los ojos de quien tiene aún un resquicio de inocencia llegaron a mostrar por un momento, en medio de aquella oscuridad, un brillo especial. Y por eso sé, y Lunn sabe también...que a pesar del consejo que le dieron de desconfiar, esos ojos eran una mirada noble, limpia. Podías encontrar sinceridad en ellos, cariño infinito. Quizá también algo de inexperiencia. Dudas. Pero a la vez, una decisión fuerte, el saber en cierto modo qué se debe o no hacer. Aunque...una mirada, y morderse el labio, delata. Sí, hoy Lunn cuenta la historia de alguien que realmente le hace sentir ternura, alguien que no sabe definir de otro modo que no sea diciendo que "es un Amor" =) porque realmente lo es.

   Lunn se ríe, y piensa en que hay muchas cosas que tal vez quedaron por hablar, pero ese momento en el  azul fue el exacto para lo que entre miradas se contaron. De vez en cuando a Lunn se le escapaba una ojeada a la montaña, detrás de la cual se hallaba lo que faltaba en medio de aquella noche tan oscura. También en cierto momento le advirtieron, intentando que no soñase demasiado. Pero ella ya sabía muchas de las cosas, aunque otras tantas le quedan por confirmar. 



   En el amanecer se contaron muchas más historias, algunas con tintes de verdad y otras en las que no se sabe que creer, ni qué pensar. Sé que Lunn llegó algo molesta por aquello que no puede controlar y que el mundo siempre hace: juzgar sin saber. Ella no lo soporta, no lo tolera. Y es la primera que no lo hace, que antes de dar una opinión o realmente hablar de algo intenta cerciorarse de la verdad. Por ello calló muchas cosas aquella mañana, y aunque le dijesen lo que le dijesen no iba a hablar sin primero asegurarse de lo que ocurría. Ya se dijeron suficientes cosas en la noche como para seguir hablando de más...


   Realmente quisiera hablar de ella, pero no encuentro la necesidad de justificarla. Quien la conoce de verdad sabe lo que es cierto. Quien se molesta en averiguar su verdad, sabe que piensa. Quien confía al menos un poco en ella sabe que muchas de las cosas que hace son guiadas por su corazón. Aunque eso suponga estallarse contra el suelo tras comprobar que no en todo se puede confiar. Pero así es ella, mil y una veces caerá y mil y una veces se levantará. Habrá sufrido muchas decepciones pero, a pesar de todo...todavía le queda algo de esperanza. 

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