Sí, dije que desaparecería. Ya lo sé.
Pero de repente llego de nuevo a esa foto en la que unos ojillos traviesos y una sonrisa pícara me miran desde la pantalla. Me quedo parada como una idiota contemplando esos cachetitos, esos oyuelos en la carita de un niño de seis/siete años. Es precioso; me lo comería a cachitos. ¡¡Ya estamos otra vez!! Es que lo niños pequeños me pueden, lo asumo... Es que ese niño me puede.
Dije que desaparecería. Ya lo sé. Pero no puedo marcharme sin expresar en el único lugar donde me dejan ser libre aquello que guarda mi yo interno, ese secreto que no sabrás jamás. ¿O tal vez lo sepas ya? Ya estamos de nuevo, ya estoy desvariando...

Desde luego te encanta dejar a la gente con la intriga, tienes que terminar contándonos tu secreto porque no sé los demás pero a mí me dejas con una inquietud, no sé si es la palabra que lo describiría, perdona mi confusión y anímate.....
ResponderEliminarTodos tenemos secretos, y nuestro misterio. Si contase todo, dejarías de leerme, tú y otr@s tant@s. Eso lo tengo claro ;)
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