martes, 15 de mayo de 2012

Llamadas a medianoche..

   Al fin pude escuchar tu voz, me llamaste y compartimos más de una hora (que muy corta se nos hizo) de risas, bromas, anécdotas, un poco de aquí y un poco de allá...
   No imaginé cuando apareciste en mi vida que te llegaría a apreciar tanto como lo hago hoy, 
no soy persona de escribir dedicatorias así como así pero, amiga mia...tú la mereces. Desde un primer momento me transmitiste algo bueno, y realmente ahora meses después puedo comprobarlo, después de chatear todas las noches y contarnos mil y un cuentos. Sé que guardas en tu interior cosas muy buenas, sé que eres de lo más observador que existe y sé también que no necesitas estar aquí, viendo lo que ocurre, para darte cuenta de todo. Agradezco esas horas de charlas mudas: mudas porque no hablábamos, si no que escribíamos... Cuantas noches que no pude dormir y tu me leías, me aconsejabas desde el cariño...y así, te fuiste ganando un pedacito de mi corazón, por esa nobleza y bondad que tienes: porque te haces querer. 

   Espero y deseo verte pronto, no sabes las ganas que tengo de abrazarte (aunque ya te lo he dicho, que tengo muuuuuuuchas ganas de estrujarte). Mientras estemos lejos, siempre nos quedará...el teléfono.


Gracias por la llamada. La sonrisa, y la alegría por escucharte me durará varios días =D

1 comentario:

"Habla para que yo te conozca", esto lo dijo Sócrates.
Deja un comentario (me encantará leerlo) pero no seas de esos que habla sin antes pararse a pensar...Y recuerda que no importa lo que yo escriba, sino lo que tu entiendas. =)