lunes, 21 de enero de 2013
e.s.c.r.i.b.i.r
Tengo unas ganas inmensas de sentarme y redactar algunas cosas que se me han ocurrido estos días. Pero, ¡aaaahh!, no puedo. Tengo obligaciones que resolver antes de permitirme el lujo de sentarme frente a esta pantallita blanca a escribir lo primero que se me pasa por la cabeza. Lo más gracioso es que sé que cuando tenga tiempo...mi musa se habrá ido a dar un paseo. Y no sabré qué decir.
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Saca una cuerda y ata tu musa a la pata de la silla del escritorio, que no se escape, que hay muchas ganas de leerte!
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