Será que me llama la lucha; será que me llama el fuego.
Una vez quise ser lo segundo, cuando era pequeña y soñaba con poder ser cualquier cosa. Soñaba con camiones rojos y casas ardiendo, soñaba con entrar y sacar a quien no pudiese salir; soñaba con controlarle a él, al fuego...para que no destrozase más, para que no redujese a cenizas...
Luego me planteé lo primero, pero tampoco: me pudo más mi necesidad de cuidar y curar que meterme en medio de una guerra que tal vez no fuese mía. Cambié sin saberlo el vestir de verde por vestir de blanco.
A veces pienso que en otra vida fui guerrillera, o que trabajé mano a mano con el fuego y rescatando. Porque, a parte de Mi Sueño, son dos profesiones a las que admiro y cuando las observo siento nostalgia, como si alguna vez hubiese sido uno de ell@s.
Y sin que mi sino sea serlo, dentro de mí late ese corazón guerrero, instinto de lucha. Dentro de mí a veces brilla ese fuego, recogido tal vez en otra vida cuando luché contra él. En esta toca ser quien cuide a los soldados heridos, quien cuide a un bombero quemado...y aprender de ellos eso que tal vez en un pasado no supe leer entre líneas.
Estoy aquí, y deseo Serlo. Aunque eso no impide que mis ojos se pierdan observando boinas verdes, o mi corazón lata más fuerte cuando escucho que el camión rojo avisa su paso, veloz hacia un nuevo servicio...
Hermosa entrada, seguro habras sido un/a bombero/a!! Lindo blog :)
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