LLega el atardecer, y de su mano la noche, pues cuando el Sol se esconde tras el horizonte consigo llegan las estrellas titilantes.
LLega la noche, y de su mano el sueño junto con las ganas de dormir. O de no dormir.
Quizá con la noche lleguen las ganas de parar el tiempo y morir con él, en él; morir de amor mirándote a los ojos, sucumbiendo a los instintos más bajos que nadie pueda imaginar.
Morir amándote sería
una bonita forma de renacer
Morir amándote...por Tí, moriría una y otra vez.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Habla para que yo te conozca", esto lo dijo Sócrates.
Deja un comentario (me encantará leerlo) pero no seas de esos que habla sin antes pararse a pensar...Y recuerda que no importa lo que yo escriba, sino lo que tu entiendas. =)