A veces sabemos que hay cosas inevitables, como que el sol salga al amanecer y se esconda al atardecer: es ciencia. Pero otras, que tambien somos conocedores de su naturaleza inevitable, no tienen ciencia: ocurren y son así por que sí, dibujando sonrisas sin sentido o hasta derramando lágrimas de felicidad tras pasar una fría noche bajo un cielo estrellado.
Hay momentos en los que podemos no comprender que ocurre, pero el tiempo (al que considero enemigo cuando se me antoja efímero) es un vital aliado para esa comprensión, ya que con su paso vamos aprendiendo a tener paciencia y ver pequeños detalles que se nos pasan imperceptibles en ciertos momentos. Detalles como una llamada inesperada en el momento justo o ir a última hora de la tarde a un lugar jamás visitado; detalles como escuchar cuando antes nadie nunca lo hizo de esa forma o como que estén a tu lado cuando más lo necesitas aún sin haberlo suplicado, detalles como una pequeña flor violeta que es capaz de hacer brotar una pequeña gota salada de agua de mar, detalles como el simple gesto de secar una lágrima incluso antes de que esta salga y un "estoy aquí" en el momento adecuado.
Y además sabemos que es verdad que
todos estos detalles, todo lo que hacemos
a veces es...por alguien.
"Estoy aquí para tí"
Entrada dedicada a mi S.S, unos ojitos azules y un angel muy especial.

Con tan solo las 4 primeras líneas, me has quedado sin aliendo, sin palabras :D
ResponderEliminarHe de reconocer que se me ha escapado alguna lágrima, es PRECIOSO, y es cierto que a veces miramos sólo las cosas grandes y no nos damos cuenta de que los pequeños detalles son los que cuentan... Me ha encantado enserio, PRECIOSO!
ResponderEliminarun besito!
Me encanta!! No tengo más que decir... (L)(K)
ResponderEliminarMe ha encantadoo!! Es precioso ^^
ResponderEliminarUn besiito =)