lunes, 22 de febrero de 2016

no lo digas: Hazlo.

"...Empezarás de cero sí, pero empezarás donde en realidad perteneces. Y tus esquemas se romperán..."


sábado, 13 de febrero de 2016

"Tu y yo nos conocemos de otra vida"

Es curioso como puede suceder
que dos personas "desconodidas"
sientan a la vez esa sensación de deja vu
al vivir un momento, una situación.



Se miraron a los ojos, y se reconocieron.
Porque tal vez...ya se habían encontrado en otra vida.

domingo, 7 de febrero de 2016

Ojalá te enamores.




Ojalá que lo consigas. Que olvides su mirada color café que tanto sueño te ha quitado.
Ojalá que no lo extrañes. Eso significará que eres un poco más inmune a su recuerdo.
Ojalá que te enamores. Porque tienes derecho a que te quieran y te valoren; te toca.
Ojalá que por una vez, algo...te salga bien.


martes, 2 de febrero de 2016

Los ojos verdes del Dragón.

Cuando sus ojos se encontraron, Lunnaris sintió un escalofrío. Ya se había cruzado con esos dos iris antes.
La mirada de Yandrak era mágica, sobrecogedoramente brillante. Y transmitía millones de cosas.

Ella no pudo evitar sentir la energía que él desprendía. La primera vez que se encontraron por casualidad la sintió, sin saber su verdadera identidad... Pero lo sintió. Y ahora, a la luz de las tenues farolas del parque, pudo ver en el fondo de su mirada ese fuego que tanto le caracterizaba... pues, no en vano, era un dragón...

Ella se percató que a la vez que la miraba fijamente a sus pupilas, el no dejaba de observarle los labios sutilmente. Sintió como si antes, en otro tiempo, ya hubiese vivido ese momento. Como si ya le conociera.


Lunnaris se cuestionaba para sí que significaba todo aquello. Qué sentido tenían esas sensaciones que no comprendía, si tal vez Yandrak pensaba lo mismo, o eran solo cosas de ella.

Y, curiosamente, como si el joven dragón supiese que se le pasaba por la cabeza a la pequeña unicornio, habló. 

"No sé qué habrá pasado antes, pero no entiendo como te han dejado escapar"

Asistolia breve, taquicardia intensa.

¿Qué?, pensó ella, y apartó la mirada de aquellos profundos y brillantes ojos verdes que tan hondamente la exploraban. Se sintió completamente desnuda frente a aquel joven, que parecía conocer sus más profundos secretos. Como si él fuese una parte de ella...o ella misma en sí.

Entonces él le dijo aquellas cosas que jamás pensó escuchar de boca de nadie; le habló de una Lunnaris que ella no creía que fuese visible a ojos de ninguna otra criatura. De luz, de magia, de amor. Le contó aquella vez que por casualidad se encontraron, sin saber el uno del otro... Y de cómo se percató de la existencia de aquella pequeña niña, que no llamaban la atención de nadie pero que a él no le dejó indiferente. Porque vio más allá de lo que cualquier mortal normal era capaz de ver.

Lunnaris no pudo evitar sonreír, porque recordó aquel momento en el que sin saber que era él, que era el famoso Yandrak del que tanto le habían hablado. Recordó el instante en el que algo la impulsó a mirar en su dirección, el instante en el que sintió la energía que le conectaba a él. Porque sí, aunque ellos no lo supieran, algo les unía. Tal vez un pasado en otra vida, quizá el presente que ahora vivían; o un futuro que aún no conocían.


Cuando ella por fin habló, lo único que fue capaz de decirle al dragón fue:

"¿Dónde has estado todo este tiempo?"


(to be continued)

sábado, 16 de enero de 2016

kill u by kissing.

Me haces ir, y venir.
Marcharme, regresar.

Me tienes pendiendo de un fino hilo...que a pesar de ceder, no se rompe.

Es un "no quiero sin ti, pero no puedo contigo"


No puedo, porque no quieres. No aún.





Y ya yo mostré mis cartas.
Ya yo te dije que el ritmo de este vals lo marcas tú.

Siempre se me dio bien sentarme a esperar que cosas que escapan de mi control se sucedan solas. Porque hay cosas que sí, que tarde o temprano llegan. Y si no llegan, su sentido tendrá...aunque en una primera instancia no lo entienda. Eso me lo ha enseñado la experiencia.

Y aquí estoy, sentada mirando a las estrellas en este frío balcón, sonriendo porque eres un jodido bicho que consigue sacarme de mis casillas y...y que me dan ganas de matarte. A besos.






domingo, 10 de enero de 2016

Creer. Soñar. Sonreír.


Empezando el año encontré razones para creer(te).
Me di de frente con esas ganas de soñar(te).
Y entonces, volví a sonreír(te) con ganas, a la vida.



un instante, un momento.
Contigo. Y "convino".
En el fondo de una botella de rosado,
FDC.

lunes, 28 de diciembre de 2015

Otra vez, no.

...

OTRA VEZ. (???)


crash.


derrapé. Choque frontal. Y no se me abrió el airbag.

Lo vi venir...¿o tal vez era un oasis?



Y solo existe una posibilidad entre el cien por cien de que la historia sea al revés...

Porque en todo esto hay piezas que no me cuadran. Nada.




Y no sé a quién creer...





Y otra vez no. Parece que no soy ni seré lo suficientemente buena. Para NADIE.


domingo, 27 de diciembre de 2015





" el día en el que la noche me besó, fue aquel en el que nada volvió a ser igual para siempre. "


Anoche volví por un momento al pasado. Volví a aquel frío y lluvioso febrero. Vi el café de su mirada, ese que tanto me ha quitado el sueño durante meses. Y lo tuve más claro aún todo. 

Que no quiero llenarme de vacíos, porque si no eres tú no me llenan. 
Es lo que tiene poner el listón tan alto, allá arriba en La Luna. 


martes, 22 de diciembre de 2015

Por qué (NO) me gusta la Navidad.


(Dale al play para que suene mientras lees...)



Ahora se acercan ciertas fechas, en las que las calles se llenan de luces, los escaparates se adornan, se cantan villancicos, se reúnen las familias, se ven a viejos amigos…




Ahora, que vuelve la Navidad, yo me marcho. Sí, me voy; no puedo evitar retraerme, porque estas fechas no me terminan de convencer. Es contradictorio, un sí y un no a la vez.


Hoy me preguntaron (por enésima vez) por qué tengo esta cara en Navidad. Para empezar, es la única que tengo. Pero parece ser que una sonrisa no es suficiente máscara para esconder unos ojos tristes a punto de llorar. Mi respuesta ha sido la más clara y sincera que he podido encontrar: no me convencen estas fechas.


“¿Pero no te gusta la Navidad?”, me dijo aquella mujer. “No, creo que de momento, no”. Ella no se quedó con el trasfondo de esa frase. ¿Y tú? 
(Luego te lo cuento…o mejor: encuéntralo)

Imagen de fashion, hair, and sweater


No me gusta la Navidad porque desde hace varios años falta gente en la mesa, y lo más triste de todo es que no es porque se hayan ido al cielo, si no porque decidieron dejar de estar (en Navidad, y el resto del año).

No me gusta porque ya no existe esa ilusión de los peques de la casa, pues todos han crecido…y ya no hay a quién decirle “pórtate bien que los Reyes te están mirando”, o un día cinco de enero por la noche “mira, ¡¡qué ya vienen!!, Gaspar…¡¡Gaspaaaaaar!!”.

No me gusta, porque hay familias que se han disgregado, y ya no se juntan como antes. Porque todo son "problemas", quejas, victimismos...y no son capaces de dejar a un lado todo eso por disfrutar la suerte de, un año más, podernos ver las caras en la mesa. Encima que cada vez quedamos menos, se alejan más…

No me gusta la Navidad, porque conforme a ido pasando el tiempo me he dado cuenta de que prima más la falsedad de que un buen deseo, de esos que se hacen con el corazón. Y se ha hecho de esta celebración toda una excusa para vender, cuando los mejores y auténticos regalos para mí no son cosas: son personas, y los momentos que podemos llegar a vivir y compartir con ellas.

Imagen de december, xmas, and christmas

Llega el día de Navidad y para mí es un día más. No me malinterpretéis, ojo. Me encanta ver a la gente reunirse, comer juntos; adoro cuando alguien me cuenta que ha hecho el árbol y el belén con algún hermano/a… Porque eso ya, cada vez, siento que se ve menos. Siento que se pierde.

Me tachan poco más que de sosa, hereje, negativa, aburrida…y vete tú a saber qué más. Y lo siento, no puedo evitarlo. Creo que pocas personas comprenden el vacío que se me queda, porque me falta ilusión, me falta magia en todo esto. Me falta, tal vez, volver a creer.


Imagen de baby, christmas, and cute 
Supongo que la Navidad volverá gustarme aquel día en el que levante con la ilusión de que mis hijos quieran celebrarlo; entonces si volverá casa el espíritu de estas fechas. Tendré de nuevo “la excusa”  de hacer el árbol y llenarlo de todos los adornos que ellos quieran y más, de jugar a hacer un Belén lo más real posible; adornaremos todo con luces y guirnaldas... Y creo que lo mejor será ver en sus caritas la ilusión de esperar a los Reyes Magos...



No me gusta la Navidad, aunque hubo algún tiempo en el que sí lo hizo. Aún con todo, estoy segura de que volverá a gustarme. Supongo que es posible volver a creer. 

Imagen de christmas, photography, and bokeh