Eres tan grande, tan bueno. ¿El mejor? No lo sé, aunque tienes bastantes papeletas para que la respuesta sea un sí. Eres brillante, como el Sol. Tanto...que a veces pienso que acabaré quemándome con tu calor. Ojalá que no, ojalá pueda volar a tu alrededor sin perder mis alas: esas que tu me regalaste aquella noche, cuando me robaste un beso; las alas para volver a creer.

No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Habla para que yo te conozca", esto lo dijo Sócrates.
Deja un comentario (me encantará leerlo) pero no seas de esos que habla sin antes pararse a pensar...Y recuerda que no importa lo que yo escriba, sino lo que tu entiendas. =)