sábado, 27 de octubre de 2012

Al niño de la sonrisa le ocurre algo.

   Ella sacude la cabeza, tras haber visto dos imágenes que no la terminan de convencer. Siente que pasa algo, pero no tiene muy claro el qué. Tal vez sean cosas de su imaginación...y para intentar entenderlo, acude a aquellos escritos que una vez guardó, a modo de borrador. Los dos últimos textos le revelan más bien poco, ya que se remiten al pasado y para realmente llegar a saber, a conocer...debería ser ahora, en el presente, el instante de encontrárselo y así, estudiar su mirada y sus gestos. Ella resopla, consciente de que es algo bastante improbable el encontrarse con Él. Y además en toda esta historia hay un tinte contradictorio que lo único que provoca son ganas de olvidar; lo contradictorio es querer saber que le ocurre, y verle, en afán de asegurarse de...¿que todo está bien?¿de que es feliz?. Um...pero Ella no quiere verle tampoco, ¿para qué?. Ella sueña con el Mar, con las Estrellas, con Aquel que la enamora, Aquel con quien sabe que quiere estar. Pero al igual que sabe que quiere estar con quien le roba el sueño, le llena de caricias y la colma de besos...también sabe que es inevitable preocuparse, aunque sea un poco, por quien una vez estuvo hablando hasta la madrugada con ella, y que sin apenas conocerla, supo sin verla lo que le ocurría...

Ella espera, y desea...que esté bien, que no ocurra nada; que con suerte todo esto...sea cosa de su imaginación. 


p.d: por tu orgullo sé que no acudirías a mí si lo necesitases, pero si por alguna razón te apeteciese hablar creo que sabes dónde encontrarme. Al igual que deberías saber que no voy a juzgarte, como muy probablemente hicieron otros conmigo. Estés donde estés...un abrazo.



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