Sé que no lo hiciste queriendo, sé que fue espontánea la expresión. Y sin poder evitarlo, mi mente volvió a ese stand by que hacía ya cosa de semanas había ido dejando atrás. Por un momento, todo lo que había ganado, todo el camino recorrido, se deshizo. Y yo me quedé en nada: mirando la luz de la farola, amarilla, casi apagada... Apagada, como me quedé yo después de aquello. ¡¡Soberana tontería!! Si no fue nada...no debería serlo... ¿Por qué será que detesto que me comparen con otras personas? Umm, será porque "cada uno es como es", ¿no?. Tu lo dices mucho. Repito que sé que no hiciste aquel comentario con maldad pero...ella fue ella, y yo soy yo. Igual que él fue él, y tú eres tú. Son pasado, somos presente.
Menos mal, menos mal...que al menos no es enfermera.

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"Habla para que yo te conozca", esto lo dijo Sócrates.
Deja un comentario (me encantará leerlo) pero no seas de esos que habla sin antes pararse a pensar...Y recuerda que no importa lo que yo escriba, sino lo que tu entiendas. =)