Estoy llegando al límite. El día que me dé por gritar y mandar todo a paseo me conocerán de verdad. Lo siento, me supera. Y ahora que al fin estoy donde siempre quise he de luchar por ello, pero tanto agobio me oprime y no me deja. Tanto pensar en esto y lo otro no me da paz para concentrarme en esto que tanto me importa. Déjenme tranquila ya, por favor. Váyanse fuera. O mejor, me iré yo. Pero que nadie me siga (igualmente sé que nadie lo hará). Déjenme sola. DÉJENME EN PAZ!!!

Me encanta cómo le das la vuelta a la tortilla
ResponderEliminarNo creo que seas tú el especialista en mentes, imagino quién es y me hace gracia, .....
Si un día nos vemos lo hablamos, si quieren