sábado, 14 de marzo de 2015

A cachitos.

Respiras a mi lado, siento tus latidos: tu pálpito.
Desprendiendo calor por cada poro de tu piel, es imposible pasar frío a tu lado.

Tu mano, con mezcla de timidez y ganas, acaricia mi piel. Se me eriza, haciendo amagos de escalofrío.

Y en medio de la oscuridad, decidimos que es buena idea compartirnos, repartirnos a cachitos el uno al otro. Tu me das un poco de tí, yo te doy un poco de mí. Aunque no queramos confiar, en ese momento creo que nos olvidamos un poco de todo. Al menos yo, lo consigo...

Como si hubieses sido hecho a mi medida, encajas perfectamente tu cadera con la mía, sin duda ninguna. Sigues desprendiendo mucho calor, y yo intento retener un poco para no morir helada en medio de la noche. Tus manos se mueven por mi anatomía, reconociendo cada recoveco como si ya hubiesen estado allí desde mucho antes. Y mi corazón se acelera. 

Me envuelves, y te noto en todas y cada una de las esferas posibles. Te escucho. Te toco. Y adentro, me llenas. 

No intentes acallar lo que produces. No vale la pena que intentes ahogar los sonidos que se me escapan en el momento en el que más ahondas. Me agarras tan bien, como para que no me escape, y no sabes que no me quiero ir... A ninguna parte. Porque tienes un puto imán, tú y tu cama, que no me dejan marchar. Y es que ahí, me siento como en casa.



domingo, 1 de marzo de 2015


"No te fíes de nadie; ten cuidado."

Resuenan en mi mente esas palabras. Tanto que golpean una y otra vez mi cabecita, y pienso que es verdad, que mejor no hacerlo. Que luego "pum", y duele. 

Siempre fui de pensar que no todo el mundo es tan malo. Pero es que ultimamente me he dado cuenta de que tampoco es tan bueno. Es un 50-50 que aunque parezca equilibrado, no lo está para nada. ¿Cuándo es el momento para dejar de estar a la defensiva y relajarse? Quizá cuando menos lo esperas. El caso es saber reconocer el momento. Y aunque a veces sea evidente, no nos quitamos la armadura que nos hemos puesto. LLámese miedo, llámese ganas de no volver a pasar por lo mismo, llámese X. 




Me ajusto la armadura, para que no se me caiga en el momento menos pensado. El yelmo sobre mi cabeza, la lanza sujeta por mi puño. Y en el otro lado, el escudo. Siento que estoy preparada para no dejar que nada ocurra, aunque espero que la graja se equivoque por una vez. 

jueves, 22 de enero de 2015

"Eres salvavidas, y a la vez, el agua"

Dejarte ir es la cosa más dolorosa que he tenido que hacer en mucho tiempo. 
Antes que tú, otros se fueron.
Dolió, pero no como esto. No como ahora.

Te siento tan parte de mi...que parece que respiro acompasada, cuando duermes y te miro. Es felicidad, verte andar por casa. Pero no estarás...porque te vas... Cuestión de días. 

Despedida infinita, sin ti pero contigo. Porque no estarás tan lejos, con lo cual la herida abierta va a tardar más en cicatrizar de lo que me gustaría. Y es que las heridas no cierran, si no se deja de tocarlas.

Te quiero. Siempre te quise. Siempre te querré. 
Porque desde antes de que nacieses, ya te pensaba.
Porque seguiré haciéndolo mientras me quede vida. 

Y nos veremos, claro que sí. La vida nos juntará de nuevo, es ley.
Sin ti, pero contigo.



Nunca lo sabrás, pero has sido y eres un motivo para abrir mis ojos cada mañana. Con tu mirada, iluminas mi día. Todo esto es un sinsentido que he de llevar a cabo, hemos de hacerlo. Y siento, que a pesar de ser mi salvavidas, a la vez eres agua. (esto último lo dijo Marwan)


sábado, 20 de diciembre de 2014

Hace frío fuera.



Hace mucho frío fuera, cariño. No salgamos, quedémonos bajo el nórdico jugando a hacer hogueras con dos piedras, jugando a conseguir que el calor que desprendemos se mantenga. 

Si los soñadores no mueren mientras mantienen su sueño, larga vida a ellos. 

No quiero perder la razón, quiero seguir siendo cuerda. No me interesa para las manecillas del reloj, porque eso no me permite parar el tiempo así que...a seguir, adelante, caminante. Sentir con la cabeza y no pensar con el corazón. 

Hace frío fuera. 
Y yo no quiero salir de debajo de mi manta.






viernes, 12 de diciembre de 2014

El lobo aúlla.


Mucha casualidad (o no) sea que aulle un nórdico y nada más llegar donde debía, puntual como el mejor reloj que acierta dos veces al día, hablen de indios nativos de américa. 
¿Qué secretos me quieren contar?
Aún debiera estar durmiendo, soñando con las danzas y las risas... Y en cambio aquí me hallo, a media mañana y no a medianoche, reflejando mis pensamientos/sentimientos.
Sonrisas, lágrimas. De todo. El ying y el yang. El blanco y el negro. Todo y nada.
Posible, imposi...posible. Soñar y crear. No desfallecer. Seguir adelante, como siempre. 

Guerrera. Salvaje. Libre.
Que nada ni nadie me ate. 



Alfa.

miércoles, 26 de noviembre de 2014




poco a poco.
paso a paso.


Que las casualidades no existen: está escrito. Y el Hilo rojo entre nosotros Dá mucho de sí.

lunes, 24 de noviembre de 2014

EstrellA.

La suerte de poder escribir, el pensar que lo que está para uno está... Que las cosas suceden sin poder a veces predecirlo, aunque sientas el escalofrío y un dolor en la boca del estómago minutos antes de la noticia. ¿Por qué? No por qué de esa "sensación"; por qué le toca a quien menos esperas, por qué cuando te levantas una mañana para ir a clase con tus amigas de repente La Dama de Negro decide que es buen momento para ir a buscarte, por qué si es tu primer año de universidad, por qué precisamente tú, con A de Ángel... 

Lecciones que nos da la vida: me recuerdan mis tiempos en UVI, el saber valorar lo que es poder respirar por tí mismo y no que lo haga una máquina. Y ahora, dónde llegan mis estrellas amarillas, que ves de todo y sin esperarlo...Veo también que la vida es un pestañeo, como el último tuyo esta mañana fría de noviembre en la que te tocó formar parte del cielo... Descansa pequeña. 


domingo, 16 de noviembre de 2014

Aprendí a sonreírle a los Lunes.

Hace unos cuatro años venía por aquí a "vaciar mi mente", y uno de los puntos eran los Lunes. No me gustaban para nada. Supongo que porque tenía que enfrentarme a aquellos contra los que no podía; o mejor dicho: aquellos contra los que CREÍA que no podía. Porque sí que les pude. 

Y aquí estoy, pensando en que durante estos cuatro últimos años, en los que se ha ido desarrollando Mi Sueño, much@s me preguntaban cómo era capaz de poner una sonrisa en mi cara a las 8 de la mañana nada más llegar al lugar. Y que durase toda la jornada. 

Este año no ha importado tanto que fuese lunes o no, porque sigo un horario diferente para el resto de los mortales. Hay muchas noches en las que se supone que todos duermen, pero yo estoy despierta, junto a otros que se dedican a lo mismo que hago y haré yo, para velar por los que lo necesiten. Y hay días en los que se supone que el ocio prima y no existen obligaciones, que para mí son como Lunes...y no pierdo mi sonrisa. 

Quizá hayan días en los que se note mi mirada más apagada. O mejor dicho, hubieron días. Semanas atrás era muy evidente, tanto que aquellos a los que cuidaba me lo decían. ¿Cómo podían ver el dolor de mis ojos? Hasta que, poco a poco, han ido recuperando la luz. He tenido que hacerlo, ir aceptando y luchando pequeñas batallas. Aprender de nuevo que hay decepciones, y aprender por primera vez que no todo es por algo que yo haga; los demás también eligen, son quienes deciden si mantener su propio orgullo y alejarse, o quedarse...Ellos también son los que deciden si le sonríen a un Lunes, o no. 

Yo elijo sonreír TODA LA SEMANA. Y nadie me lo va a impedir.
Atte...Lunn

domingo, 19 de octubre de 2014

Borrón y cuenta nueva.

Me aburrí ya. Así que decidí "borrar" y empezar, de cero.
A ver cuanto me dura la decisión. O, al menos, esa cabezonería mía para mantenerme estoica en medio del temporal, sin que el viento ni la lluvia que me golpee me achante. Al contrario: quiero crecer.


jueves, 9 de octubre de 2014

Inna

Todo el día revoloteando los recuerdos en mi mente.
Y hay Luna llena. Osea que sé que acierto.
Porque no es la primera vez que los sueños me susurran...
Y sé que vendrás, Inna.

Y yo bailaré al son de las agujas, posiblemente tratando a quien venga de Vega.