martes, 16 de octubre de 2012

La escalera.

   Hace algunas noches me sorprendiste, posiblemente sin tú mismo planearlo, diciendo dos palabras que se me clavaron en la mente y no salen de ahí. Recuerdo tu mirada, tu voz apagándose mientras lo decías...como si tuvieses miedo o no quisieras decirlo por algo. Pero supe que en el fondo lo sentías, del mismo modo que me paralicé porque yo en el fondo también lo siento. Cada día más y poquito a poco. 

   A la noche siguiente, atreviéndome un poco a romper esa contención que muchas veces me autoimpongo, te pregunté acerca de tu miedo. Y tú me contaste la historia de la escalera...


"Cuando uno cae por una escalera, la siguiente vez va con algo de miedo, por no querer volver a caer. Poco a poco, a base de subir y bajar escaleras, uno vuelve a coger confianza. Y, al fin, acaba por perder el miedo."

   Poco a poco confiamos, no solo tú si no yo también. Poco a poco creemos que sí, que puede ser. Y aunque una vez, o tal vez incluso dos, saliese mal...ahora no tiene por qué. 

   ¿Y sabes por qué sé que esta vez será diferente? Por todas esas veces en las que me dices que ojalá nos hubiésemos encontrado antes (aunque posiblemente de haber sido así no te hubieses fijado en mí), por cada vez que te miro y veo en tí algo que en nadie más encontré, por esa ternura y esa paz que me inspiras. 

♥.

miércoles, 10 de octubre de 2012

d.e.s.t.i.n.y


No es normal; nada de esto es normal.
Tú no eres normal, no lo que provocas...
¡¡Ojalá!!

¿Peeeerdona?

Oh dios...este mundo es un soberano pañuelo.
Tú, si tú...¿por qué me lees?
Uuummm...

lunes, 8 de octubre de 2012

Vivo de tus sonrisas, y me pierdo en tu mirada.


Quiero decirte muchas cosas (I)

   LLevo dos noches queriendo escribir, escribirte. Y no encontraba inspiración. Hoy, por ser tu día, quería dejar algo por aquí, pero seguía sin encontrar a mi musa. De repente, no sé como, llegué hasta una entrada que se titula "Novia". La he leído y no he podido evitar una exclamación de sorpresa al leer algo...y también no pude evitar el reconocer ciertas palabras que se asemejan a mis pensamientos. Gracias a esta entrada consigo iniciar algo...

   Quiero escribirte, quiero decirte muchas cosas. Anoche en aquel mensaje pudiste ver un pequeño esbozo de lo que escondo, aunque ni imaginas lo que guardo en lo más profundo de mí. Tenía, quizá todavía tengo, un poco de miedo; miedo a esa palabra, pero antes...miedo a que no saliese bien, mejor dicho: miedo a mostrarme como soy y que por darlo todo y ser vulnerable me vuelva romper. 
Ninguno somos los otros, por que como bien dices "cada uno  es como es": tu mítica frase. Y sé que nosotros somos diferentes, al menos, a ellos. En parte me alegro incluso de que entre nosotros no seamos iguales, porque nos compenetramos a base de nuestras diferencias. Si fuésemos idénticos nos repeleríamos, ¿no? Como dos imanes de igual polaridad. Y esto lo sé porque, tras esfuerzos, lo aprendí: que no hay nadie igual a uno, y si se asemeja, acabarán por autodestruirse si están juntos. 

   Por favor, intentemos dejar de tener miedo. Yo estoy decidida, ¿y tú? Ven, dame tu mano...y, con permiso de Falcón te diré, te pediré...que resolvamos poco a poco este puzzle. =) Porque a pesar de mis miedos, y de todavía tener cicatrices recientes...lo único que quiero es estar contigo.

Ah, no lo olvidaba...Feliz Cumpleaños Mi Amor.


viernes, 5 de octubre de 2012

Despertador..

Esta mañana no me sonó el despertador. Media hora después, una Tananá me despertaba.  Como un resorte me levanté de la cama, dando un brinco monumental. ¡¡LLego tarde!! Casi, entre carreras y algún traspiés logré prepararme y volar, literalmente, dirección a la escuela.  Y llegué, con suerte, a tiempo.
Gracias colega ;)

martes, 2 de octubre de 2012

La última vez.

   Sé que no lo hiciste queriendo, sé que fue espontánea la expresión. Y sin poder evitarlo, mi mente volvió a ese stand by que hacía ya cosa de semanas había ido dejando atrás. Por un momento, todo lo que había ganado, todo el camino recorrido, se deshizo. Y yo me quedé en nada: mirando la luz de la farola, amarilla, casi apagada... Apagada, como me quedé yo después de aquello. ¡¡Soberana tontería!! Si no fue nada...no debería serlo... ¿Por qué será que detesto que me comparen con otras personas? Umm, será porque "cada uno es como es", ¿no?. Tu lo dices mucho. Repito que sé que no hiciste aquel comentario con maldad pero...ella fue ella, y yo soy yo. Igual que él fue él, y tú eres tú. Son pasado, somos presente. 


Menos mal, menos mal...que al menos no es enfermera.

lunes, 1 de octubre de 2012

Sin mirar atrás.

Hace un rato leí que no hay que mirar atrás. Y escuché la razón  de esa frase escrita: no debemos mirar atrás, porque si no quien no siga verá nuestra debilidad. Por eso...mira hacia delante siempre, para que nadie vea que flaqueas, mira hacia delante para no tropezar porque el pasado no trae nada bueno, salvo lo que te pueda enseñar. No te quedes en él: avanza. Sigue...sin mirar atrás. 


H.O.