Mañana...mañana pensaré. Ahora, a soñar...con el desierto, y la mirada color café. Dulce, chocolate...
jueves, 13 de marzo de 2014
Cómo cambian las cosas...
Hoy decidí darme un paseo por mis escritos, a estas horas intempestivas. Algo me decía "léete". Y me he sorprendido al encontrar que en este último año y medio le he escrito mucho a mi ángel de la guarda particular. También recordé con mucha pena ciertos momentos que resquebrajaron mi muralla de seguridad. Y descubrí que aquello que me bañó en lágrimas aquel lluvioso febrero ya lo había intuído unos meses atrás, ya sabía que a los seis meses ocurriría... He sonreído al ver que puse ilusión y ganas en algo que dejaron morir, como quien deja de regar a una flor y esta se seca... Tuve miedo y lo intenté, y no voy a negar que deseé un para siempre. Y claro, ahora pago esa incredulidad y mis "no quiero" porque a nadie le gusta sufrir porque sí. Aunque por mucho que a veces nos empeñemos en luchar contra nosotros mismos los sentimientos crecen, y no se pueden frenar tan fácilmente. Intento ser clara y expresar lo que siento como lo siento, en el momento. Y consecuente: con lo que digo y hago, por eso de a lo hecho, pecho.
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"Habla para que yo te conozca", esto lo dijo Sócrates.
Deja un comentario (me encantará leerlo) pero no seas de esos que habla sin antes pararse a pensar...Y recuerda que no importa lo que yo escriba, sino lo que tu entiendas. =)