Sorprendentemente Rubia sonrió, y hasta era simpática. Si el sueño fuese realidad...tal vez no estaría tan mal.
Para no variar, Moreno sigue en sus trece. Aunque al final...sucumbió ante un buen abrazo.
¡Ay, Oniria! Que solo en tí son posibles ciertas cosas...
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"Habla para que yo te conozca", esto lo dijo Sócrates.
Deja un comentario (me encantará leerlo) pero no seas de esos que habla sin antes pararse a pensar...Y recuerda que no importa lo que yo escriba, sino lo que tu entiendas. =)