No es media noche, pero Lunn se
sienta ante la pantalla a escribir. Quiere reflejar muchas cosas, pero sabe que
hoy no es el día, aunque siente que debe dejar algo escrito. Quiere contar una
historia, quiere plasmar sentimientos. Pero hay veces que ciertas cosas no
pueden escribirse, y si la musa falta… Ella sabe que cuando regrese a su hogar
verá todo desde otra perspectiva, y podrá redactar las líneas que tanto desea.
Por lo pronto, enciende su reproductor de música y se dispone a dejar que al
ritmo de la música las palabras fluyan desde su mente al teclado del ordenador…
Esta madrugada, a las cinco y
media de la mañana, abrí mis ojos. La luz inundaba la habitación, pero sabía
que aún me quedaban horas de sueño. Mi estómago se removía con cierto
nerviosismo, no en vano esperaba tener suerte. De un salto, bajé de la cama y
me dispuse a ir a desayunar: un poco de té con tostadas, sin el baicon típico
del lugar. Tras ello, una buena ducha para despejar la mente y hacer tiempo
hasta ese momento en el que me llegase el sí, o el no. Y llegó el no. “Bueno”
pensé “si esta vez no ha sido será por
algo”. Me relajé un poco al saber que no tenía prisa por llegar a ese lugar en
el que la música sonaría y ellas, diosas de la danza, ejecutarían sus bailes.
Me quedaba cierta pena por dentro, por estar tan cerca y a la vez tan lejos,
pero otra parte de mi me decía “Estás aquí, jamás lo hubieses imaginado, tu
sueño de volver se ha cumplido, estás aquí y has aprendido a sobrevivir sola,
has conocido gente maravillosa, te has movido por las calles de esta ciudad
como si fuese la tuya propia, has confirmado que podrías vivir aquí aunque también
te has dado cuenta de cuánto amas a tu tierra, has echado inmensamente de menos
al Mar, y contra todo pronóstico también a una mirada; echas de menos los juegos y riñas con tu
hermano, a tu madre y sus abrazos, a la pequeña que cada mañana te alegra el
despertar con un “beso”; extrañas enormemente saber que ese gigante te observa
desde sus tres mil setecientos dieciocho metros, echas de menos tu paraíso…
Pero oye, que no todo es echar de menos: estás viviendo una experiencia
gratificante, conociendo mundo y, mejor aún, conociéndote a ti misma. Sabías
que eras capaz de dar pero no sabías que podías dar más, pensabas que llegaste
a tu límite aquel día en el que luchaste por tu Sueño, pero hay más sueños por
los que luchar”. Sonrío, porque siento
que es así, que con suerte tengo una vida por delante y podré hacer, de un modo
u otro, todo lo que me proponga. El secreto está en no desistir en la lucha por
lo que uno realmente desea; sé que es posible lograrlo. Tal vez tardemos dos
años de más y el camino tome curvas sinuosas que nos hagan replantearnos seguir
pero…como dije antes el secreto está en no abandonar, no desistir si realmente
creemos que para nosotros vale la pena. A veces las cosas no suceden como queremos, ocurre diferente a como imaginamos... pero a pesar de como sea, si tienes un sueño, lúchalo. Mi Sueño,
aquel del que hablaba al crear este pequeño rincón nocturno, da sus primeros
pasos. Este sueño, el que vivo ahora, de estar aquí, en esta inmensa isla, con
esta ciudad que adoro…pronto terminará, pero sé que tendrá segunda parte. Y un
sueño que ronda mi mente, el verlas danzar…sé que tarde o temprano se cumplirá. Hoy no será posible, pero no desistiré. Lunn no abandona; todo sucede por algo, quizá esta historia cambie su rumbo por algún motivo oculto del que ahora no soy consciente.
Un nudo en la garganta, ese dolorcito que da al no dejar escapar ni una lágrima, eso es lo que acabo de experimentar leyendo estas líneas.
ResponderEliminarGracias por tus palabras, de algún modo hacen que no me rinda, me das fuerzas. Y me alegro que estés bien, y yo te mando un abrazo para que sigas disfrutando de ese lugar que tiene que ser espectacular. Aquí todo estará esperándote, no tengas prisa. :-*
Sweet Kisses for LUNN.
Nunca te rindas, tarde o temprano todo llega, te lo digo yo que sí. Un besote, nos vemos prontito =)
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