miércoles, 3 de agosto de 2011

"La luz ya no alcanza..." ♪

   Su mirada reflejaba su duda, su miedo. Era como un pequeño cervatillo asustado, huyendo del fuego, por el bosque...buscando una salida sin lograr encontrarla...

   Era libre. Es libre. Pero cayó presa por un instante de aquella risa, de aquella sonrisa, de sus palabras. Desarmada, siguió su canto por la senda de la Vida, tan sólo unos días...pero se dió cuenta. Rectificó a tiempo (o eso cree). Porque ella, tan fuerte y recia desde hacía un tiempo, se sintió débil y perdida. Porque no le gusta sentir que hace algo mal; la conozco bien y sé que ese tipo de juegos no se ajusta a su forma de ser, a su fidelidad, a sus principios. 


  No ha dicho nada, pero cree que debe sobreentenderse. Le duele, extrañamente. Le da pena, pero es una pena diferente, rara, poco común. Sabe que es muy probable que no signifique nada...o, tal vez...sus ojos dejaran huella de verdad, su risa aún resuene en esos oídos. Tal vez, sus labios aún pronuncien palabras en su mente, que no son escuchadas...pero si observadas...leídas como braille, sobre su boca de fresa.


  Directa o indirectamente, hará caso a un consejo. Sabe que es posible que sea el correcto, que no sea equivocado. Porque los ojos sabios de quien lo pronunció han visto mucha vida, han visto mucho mundo...conocen lo desconocido. Y Ella, en lo más hondo de su ser, sabe que es poco probable que yerren.


"La luz ya no alcanza...
aléjate de mí, escapa que ya
no debo verte.
Y entiende que, aunque
te pida que te vayas
no quiero perderte..."
 
 

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