...amanecer del nueve de marzo.
Todo el día, y esa noche.
Y al día siguiente igual.
"Qué extraña sensación..."
Y ayer noche...contradicción: no me sorprendió y me sorprendió. No me sorprendió nada de lo que me dijeron, porque de un modo u otro lo sabía ya, que tarde o temprano sucedería o si no ya me encargaría yo de que así fuese. La sorpresa fue esa intuición, que no es la primera (y posiblemente, tampoco será la última), esa extraña sensación de que algo va a ocurrir o que debes hacer algo para que ocurra...
Da igual quién sea, dónde sea, cómo sea...si la intuición llega, no falla. Y eso, a veces, da algo de miedo. Aunque sé que de donde viene no hay que temerlo. No siempre es con personas concretas o con relación directa hacia mí; a veces es con gente que no conozco personalmente, sólo de vista. Gente que sólo he visto una vez, o incluso que jamás he visto y luego al tiempo, las conozco. Ocurre, y no puedo evitarlo. Porque es algo que me supera.
A continuación, esa canción que ha rondado mi mente estos días. Es preciosa =) disfrútenla.

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