Hasta que un día tropecé con una piedra. Y años después con otra similar de nuevo.
Entonces me cuestioné si de verdad vale la pena, si realmente merece estar o no con alguien... Porque eso no te asegura que solo esté para tí...
Luego veo a parejas que a pesar de que pasen los años, siguen. Luchan cuando existen malas épocas. Sonrien en las buenas. Miro a esas personas, que conectan como si hubiesen nacido el uno para el otro y quiero llegar a pensar que no todo está perdido, y que tal vez en algún momento me cruce con esa persona que piense como yo y no necesite a nadie más. Sin perder nuestras identidades, sin cortar nuestras alas, volar...juntos.








