Anoche me acordé de Ellas. De mis Tananás, de Evohé.
Saliendo del pueblo me crucé a las 20.12 con una Tananá, que llevaba sus luces indicando su prisa. No sé que sentido tuvo encontrármela, pues lo que iba pensando no era algo muy bueno: fue como si me confirmase eso que alguna que otra vez pensé. Y a lo lejos, dos estrellas, entre nubes, brillando en el cielo: Tati y Majua.
Ya llevaba unos minutos en carretera, y no sé por qué por mi mente cruzó Evohé, y también me acordé de mis chicos de la 43.80, a los que hace tiempo que no veo y echo de menos. Sobre todo a T. Iba sumida en mi mundo, de nuevo como otras tantas veces imaginando ese día en el que vaya en el asiento del copiloto en una de ellas; imaginaba que actuaría como J. me ha contado que ha hecho, con calma y teniendo claro qué vas a hacer cuando llegues aunque nunca es como esperas. De repente, al doblar la curva, veo en la recta una luz brillante que se acerca a toda velocidad: otra Tananá. Sonreí, y me aparte a mi lado derecho para que pasase. ¿Lo mejor? Su picada de luces a "Selena" y a mí. No sé por qué ese pequeño gesto de su conductor/a me hace sentir la piel de gallinita. Pero es precioso, y aunque sea una auténtica tontería me gustó saber que, a pesar de "la prisa" que puedan llegar tienen ese momento para agradecer. Para mí, dice mucho de como es esa persona =) y cuando eso sucedió deseé una buena guardia para ell@s, los integrantes de esa estrella.
Algún día Lunn...algún día...LLEGARÉ.
“Es muy simple. Estamos donde debemos estar,
haciendo lo que deberíamos estar haciendo.
De lo contrario estaríamos en otro lugar, haciendo otra cosa.”
| Richard Stine |









