martes, 18 de enero de 2011

Combatiente.

Porque me hace mucho más fuerte
Me hace trabajar un poco más duro
Me hizo mucho más sabia
Así que gracias por hacerme una combatiente
Me hiciste aprender un poco más rápido
Hiciste mi piel un poco más gruesa
Me hace mucho más inteligente 
 
 
Así que gracias por hacerme una combatiente

jueves, 13 de enero de 2011

43.21


Iba sumida en sus pensamientos, mientras conducía por las transitadas calles de aquella ciudad, tan llena de luces y de vida. Vida...eso que sentía que se le escapaba por momentos. Ella siempre se sentía así cuando algo la superaba. 

Subió el volumen de la música y chilló. Gritó al cielo todo lo que llevaba dentro y deseaba sacar, sus más profundos deseos y sus convicciones. Las lábrimas brotaron como cascadas en sus ojos, inundando como una gran riada sin control sus mejillas. Ella seguia conduciendo. LLegó a un cruce y maldijo el no poder hacer el giro que deseaba, por lo que tuvo que dar un rodeo. 

Se acordó de ellos. De dos personas a las que extrañaba ver, con las que quería conversar tantas cosas... Sobre todo con una en concreto. Anhelaba su abrazo con toda su alma. Sus lágrimas no cesaban.

El coche de delante quiso girar, pero tuvo que detenerse para que pasasen otros coches. Ella frenó suavemente, y por costumbre miró por su retrovisor para cerciorarse de que el coche que viniera tras de ella frenaba también. Y lo vió. Me corrijo: La vió. Preciosa, grande y llamativa, con sus dos faros brillantes, sus luces tintineantes... 

Ella pensó que era un chiste, una burla de la vida, una maldita casualidad del destino. Pero tras quejarse al cielo por hacerle sufrir de ese modo, recapacitó. "Tal vez es una señal, un mensaje que alguien me envía, para que no abandone, para que no deje todo atrás...para que no lo olvide, para que siga convencida de ello..." Y al fin, aún entre lágrimas, sonrió. Y no dejaba de mirar por su retrovisor, no dejaba de mirarla, "Me sigue...me acompaña..." pensaba. 

Hubo un momento que sus caminos variaron. Ella vio por su retrovisor como ponía el intermitente y se entristeció. La abandonaba. Pero pronto comprendió que volverían a encontrarse, porque si se daba prisa y no se venía abajo coincidirían de nuevo. Y así fue. La vio en un stop. Y allí supo como se llamaba. 4321. Se repitió su nombre una y otra vez para no olvidar que fue esa y no otra la que le recordó lo que no debía abandonar por nada ni nadie. Ella sonrió. Y lloró. Y sonrió otra vez. "Es tan bonita..."

Al llegar a la rotonda, se despidieron, tomando rumbos diferentes. "No pasa nada" se decía Ella "Ha venido tan solo un momento para recordarme aquello que no debo olvidar". Y cuando se incorporó a la autopista, vio, no muy lejos, unas luces amarillas titineantes y sintió que había alguien muy lejos de allí que le había enviado todo aquello, alguien que la vela y la cuida siempre, alguien que habita en las estrellas y no deja de brillar por más que pasen los años...

Ella sintió una fuerza en su interior y comprendió lo que a veces se le olvidaba: que ha superado muchos obstáculos, que no hay nada imposible, que no hay nada que no pueda hacer porque ya ha sobrevivido a otras batallas y sabe muy bien que la guerra aún no ha acabado. 

No se rendirá, la conozco. Puede parecer débil, pero sé lo que guarda dentro de sí. Compartimos El Sueño. Somos dos en una, una de dos. Dos caras de una moneda, la débil y la fuerte, la que llora y ríe, la que afronta y abandona... La de siempre y la oculta, que hace poco que ha nacido y que avanza con fuerza para no dejar que nadie la hunda. 

Te prometo que saldremos a flote. ¡Qué carajo! Estamos nadando. A contra corriente, como siempre sí, pero no nos ahogamos. ¿Ves el puerto allá a lo lejos, el faro, las luces de las casas costeras? Vamos a llegar, cueste lo que cueste. Y cuando por fín toquemos tierra, cuando veamos que lo que nos rodea es realidad y no un sueño...entonces habrá terminado la incertidumbre, habrá vencido la determinación y la fortaleza, y por fin todo cobrará sentido. No abandones. Yo, a pesar de todo, aún no lo he hecho. 

A seguir soñando con estrellas fugaces amarillas, dicen... 
98


*Gracias 43.21. Gracias T.*

martes, 11 de enero de 2011

Tocar las pelotas

Es lo único que saben hacer.
Si es lo que yo pienso, el ignorante es el que vive feliz.
Mejor no haber sabido nada. 

I will survive!


Vamos a darle la vuelta a la tortilla: mejor saberlo. Así puedo preparante antes de las batallas que he de librar. No será una guerra fácil. Nunca me lo ha parecido. Y a pesar de que lo unico que me apetezca hacer ahora mismo sea nada, mejor sonreír un poco y buscar la motivación en la ósmosis. Yo sé por que lo digo. ¡¡Vamos, membrana semipermeable!

sábado, 8 de enero de 2011

Curioso o no...

No sé si será casualidad o es causalidad (más bien me parece más lo segundo) el hecho de que alguien hable sobre algo que resulta importante para tí y tu lo escuches, aunque estés al otro lado de la habitación distraid@ en otras cosas, con otras personas...escuchas la palabra clave y no puedes evitar sentir ese bombazo en el estómago. Igualito como cuando voy conduciendo y al mirar por mi retrovisor veo dos lucecitas amarillas parpadear a lo lejos, al final de la recta...sé lo que es. En cero coma la escucho sonar, fuerte, dos toques o seguida, pidiendo paso...y en menos de lo que puedo imaginar está ya a mi lado, pasando fugaz como una estrella amarilla, vista y no vista, en dirección a un destino con el fin de ayudar, de salvar, de curar... 

Es curioso, o no, lo que despierta en mi este tipo de situaciones. Lo escribo porque hoy me ocurrió: escuché la palabrita mágica y no pude evitar sonreír, a la vez que me alejaba de las personas que hablaban de ello. Me supera el querer y de momento no poder. Pero podré, lo sé. Está escrito en algún sitio que lo seré. =)


...tananá,tananá...

martes, 4 de enero de 2011

Loca, loca, loca... !!

El está por mí,
y por tí borró ♪

A pesar de que no sea una canción que me guste (al principio ni podía escucharla) estos últimos días la he escuchado más, quizá por salir con los amigos de fiesta y ser de las que ponen sí o sí en la discoteca... Queriéndolo o sin quererlo se te acaba metiendo en la cabeza y no puedes parar de cantar alguna que otra estrofa, pero, ¡¡si no te guuuusstaaaaaa!!. En fin, las típicas canciones pegadizas que no hay dios que te las saque de la cabeza...


lunes, 3 de enero de 2011

Promete-me


 No sé cómo, ni en qué momento, la conversación terció a ello. Me encantó. Prometer es algo precioso. Y más si tenemos algo que ver. Pero tú, tan solo prométeme...

...que este año reiremos tanto o más que el que dejamos atrás.

...que serás feliz y lo esteriorizarás.

...que me volverás a pedir los labios para robarme un beso, sin importar quién esté delante.

...que bailaremos tanto o más, por la mañana, por la tarde, por la noche...

...que hablaremos horas y horas, aunque eso suponga pasar frío al lado del mar...

...que no dejarás que nada ni nadie te pisotee, nos pisotee.

...que cada mañana que sea posible desayunaremos besos.

...que en mayo nos aliaremos.

...que no me faltarás; yo prometo no faltarte.

...que habrán más promesas.

...que serán 3000 =).



Te quiero ♥
Y el escondite del día 
será un sueño duradero...


sábado, 1 de enero de 2011

Sonrisas de media mañana =)

¿Qué puede ser mejor que te despierten el primer día del año metiéndose en tu cama, congelandote los pies y dándote un super abrazo, seguido de unos suaves y ricos besos de desayuno? Creo que mejor manera de empezar el año no hay =) 


....autopista de sonrisas!


.tresmil.
 

Año Nuevo.

   Empecemos frescos, gracias al calendario, pasa todos los años. Simplemente pon el reloj en Enero. Nuestro premio por sobrevivir las fiestas navideñas es un nuevo año y trae consigo la tradición de los objetivos para el nuevo año. Dejar el pasado atrás y empezar de nuevo. Es dificil resistirse a la oportunidad de volver a empezar. Oportunidad de guardar los problemas del año anterior.

¿Quién decide cuando lo viejo termina y empieza lo nuevo? No es un día específico del calendario, ni un cumpleaños, ni un año nuevo... es un hecho, grande o pequeño, que nos cambia. Idealmente, nos da fuerza. Una nueva forma de vivir y de ver el mundo, dejando a un lado viejos habitos, memorias. Lo importante es que nunca dejemos de creer que podemos volver a empezar, pero también es importante recordar que, dejando a un lado toda la mierda, hay ciertas cosas que merecen la pena mantener.