miércoles, 8 de diciembre de 2010

Born Free - Kid Rock



... 

Free, like a river raging
Strong, if the wind I’m facing.
Chasing dreams and racing father time.
Deep like the grandest canon,
Wild like an untamed stallion.
If you can’t see my heart you must be blind.



You can knock me down and watch me bleed
But you can’t keep no chains on me.
    I was BORN FREE !!!

El Sabio

Un sabio, cierta tarde, llegó a la ciudad de Akbar. La gente no dio mucha importancia a su presencia, y sus enseñanzas no consiguieron interesar a la población. Incluso después de algún tiempo llegó a ser motivo de risas y burlas de los habitantes de la ciudad.


Un día, mientras paseaba por la calle principal de Akbar, un grupo de hombres y mujeres empezó a insultarlo. En vez de fingir que los ignoraba, el sabio se acercó a ellos y los bendijo.

Uno de los hombres comentó:

- "¿Es posible que, además, sea usted sordo? ¡Gritamos cosas horribles y usted nos responde con bellas palabras!".

"Cada uno de nosotros sólo puede ofrecer lo que tiene" 
-fue la respuesta del sabio-.

Derecho Humano

En el Artículo 19 de la "Declaración Universal de los Derechos Humanos", se lee: 

"Todo individuo tiene derecho a la libertad de opinión y expresión; este derecho incluye el de no ser molestado a causa de sus opiniones, el de investigar y de recibir informaciones y opiniones, y el de difundirlas, sin limitación de fronteras, por cualquier medio de expresión."



lunes, 6 de diciembre de 2010

La joven de la puerta.


 
   Por fin había llegado. Subió los tres escalones de la entrada de un salto, con un grácil movimiento, sin perder el equilibrio que tanto la caracterizaba. Se detuvo un momento ante la puerta, dubitativa. Por un momento pensó en darse media vuelta y volver por donde había venido. Pero no, estaba allí por un claro motivo. Y no pensaba marcharse sin decir aquello que guardaba dentro de sí.

   Se armó de valor, alzó la mano y con suavidad, llamó a la puerta. No obtuvo respuesta, pero esperó. Volvió a llamar, y esta vez escuchó unos pasos rápidos, pero torpes, que se acercaban. La mirilla giró sobre sí misma, y unos ojuelos vivos aparecieron tras ella, asomados en unas gafas de pasta negras.  

   A Roxanne no le gustó para nada esa mirada, había algo que no le cuadraba. Esos ojos vivarachos parecían una extraña aleación de alegría y maldad; eran unos ojos suspicaces. Eran unos ojos falsos. 

   La puerta se abrió lentamente, y tras ella apareció una joven. Roxanne no la había visto nunca, pero hizo un rápido cálculo y le ajustó más o menos su edad, año arriba, año abajo. Volvió a fijar su atención en los ojos de la muchacha, que parecían intentar mostrar lo totalmente opuesto a lo que en realidad dejaban ver. 

-          - Tú, ¿qué quieres? ¿qué haces aquí?

   Roxanne quedó un momento paralizada. Sabía que ella la había reconocido, a pesar de no haberse visto cara a cara nunca. En ese momento, Roxanne quiso gritarle mil y una cosas, pero no iba a rebajarse a un nivel tan bajo como ese. Se limitó a mirarla, largamente, intentando transmitir con sus propios ojos el desprecio que sentía. A veces las palabras sobran, y un simple gesto, un simple mirar, puede decir mucho más que un testamento. Por algo será que dicen que quién no entienda una mirada nunca entenderá una explicación: el lenguaje de los ojos queda reservado para los pocos que se molestan en intentar descifrarlo. Y quien entienda una mirada, entenderá no solo a las palabras, sino también el complejo lenguaje del alma.

-          - He venido para decirte que no te tengo miedo – dijo finalmente Roxanne. Observó la reacción de la otra chica, en cuya cara se dibujó claramente una expresión de sorpresa. – Me eres indiferente, y si pretendías asustarme o hacerme sentir mal, quiero que veas que no has sido capaz de conseguirlo. 

   La cara de la joven de la puerta era todo un poema. Roxanne disfrutaba mucho con aquello, aún sabiendo que no necesitaba tal acto, quiso reafirmarse a sí misma, y de paso demostrar que ella no era un bicho insignificante al cual pueden dedicarse a pisar; no, Roxanne era mucho más. Jamás se creyó valiente ni segura de sí misma, pero en ciertas ocasiones supo demostrar su capacidad de luchar, de defenderse, de no dejarse atacar. Y, justo en ese momento, sentía que debía seguir adelante, cosa que implicaba que fuera a buscar a una completa desconocida a su casa, llamar a la puerta y decirle todo lo que guardaba para ella.

-          - Quiero que me escuches atentamente – La joven de la puerta seguía sin decir nada, muda, de piedra, como una estatua – Ten claro una cosa: no me conoces, por lo que no sabes de lo que soy capaz. Te dignas a juzgarme sin saber nada de mí. Por eso jamás pensaste que tendría el valor y la madurez suficiente como para presentarme en la puerta de tu casa y decirte todo esto. No vengo con intención de pelea, no quiero discutir, no quiero problemas. Sólo quiero dejar clara una cosa: tú no eres nadie para venir a reclamarme nada. No puedo defenderme de ti acusándote de invenciones, bueno, por poder podría, pero no haré lo mismo que tú. Precisamente, por no conocerte, no voy a abrir mi boca y decir cosas sobre ti como tú hiciste conmigo. Vengo a advertirte que en un futuro deberías ser más respetuosa con los demás, en especial, con aquellos a los que no conoces de nada.

-          - ¿Respetuosa? ¿Y tú qué? Vienes hasta aquí, a mi casa, presentándote de repente, para venir a decirme una sarta de idioteces que no me interesan. Yo digo lo que me da la gana cuando me da la gana, y si lo dije de ti, por algo será, ¿no?

   Roxanne rió para sí con ganas. La joven estaba alterada y habló con rapidez, tropezándose con sus propias palabras, gesticulando. En su mirada asomaba la rabia, cosa que no le pasó desapercibida. 

-          - Yo respeto a quien merece respeto. Tú, visto lo que he visto, no mereces ni que se te mire, ni que se te hable. Y es lo que haré a partir de ahora. Ignorarte como si no existieras. Simplemente vine a prevenirte. Espero que hagas lo mismo conmigo, y con la gente que me importa. Deja de atacarnos, porque no respondo. Es mi último aviso.

   La joven de la puerta comenzó a decirle a Roxanne mil y una cosas, todas de golpe, sin orden, caóticas, sin sentido, en un lenguaje mal estructurado y de pocos recursos. Ella la miró, le sonrió sardónicamente y se dio media vuelta, dejando a la otra con las palabras al aire, hablando sola, como los locos. 

   Roxanne escuchó amenazas y gritos tras ella, pero no les puso atención. Sonreía, mientras caminaba con paso seguro y firme, alejándose de esa casa que poco, o mejor dicho, nada le gustaba. Dejó atrás a la joven de la puerta, con su mirada maliciosa bajo los cristales de unas gafas tan negras como su alma.

Café Quijano.


Dicen los sabios que el tiempo sabe
poner cada cosa en el sitio que cabe
La conciencia nunca engaña
siempre y cuando el alma sepa lo que guarda

Y
esta vida es tan larga que seguiremos
vi
éndonos las caras


domingo, 5 de diciembre de 2010

Limpieza.

   Llevo cerca de una hora limpiando. He decidido (gracias a la sugerencia de S.S. =) )  limpiar el la famosa red social “Tuenti” de personas con las que apenas tengo relación, gente que solo conozco de vista y no considero que deban catalogarse como “amigos”. Hacerlo es una soberana estupidez. En su día, a muchos los agregué por eso simplemente, por que los conocía de vista. Pero…ya me cansé de que medio mundo tenga acceso a mi vida, a mi gente, a mis fotos. Sé que eliminándolos a todos no evito que llegue a mí quien quiera llegar pero lo que sí sé es que no lo voy a poner fácil. No me da la gana. 

   Sigo con “Facebook”. Aquí la limpieza es más fácil, quizá porque realmente solo tengo a quien tengo que tener. Fin.

   También me he puesto a borrar mensajes, y en breve continuaré con las fotos. No es que quiera olvidar palabras dichas o momentos captados con una cámara. No, no es eso. Simplemente considero que son cosas de más, que ahora sobran y que posiblemente sigan haciéndolo por siempre. Siento dentro de mí que el pasado me ata, de un modo u otro, y no quiero que lo haga. Quiero avanzar, dejar espacio para palabras e imágenes del momento, de ahora…y de lo que tenga que venir.




p.d: ¿Qué más se puede limpiar? Se admiten sugerencias.

"No es cobarde"



El adversario es sabio.

   Siempre que puede, hace uso de su arma más fácil y efectiva: la intriga. Cuando la utiliza, no necesita hacer mucho esfuerzo, porque otros están trabajando para él. Con palabras mal dirigidas se pueden destruir meses de dedicación, años en busca de armonía.

   Con frecuencia el guerrero de la luz es víctima de esta celada. No sabe de dónde viene el golpe, y no tiene cómo probar que la intriga es falsa. La intriga no permite el derecho de defensa: condena sin juicio previo.

   Entonces él aguanta las consecuencias y los castigos inmerecidos, pues la palabra tiene poder, y él lo sabe. Pero sufre en silencio, y jamás usa la misma arma para atacar a su adversario.


Un guerrero de la luz no es cobarde.
Me encanta reír. Sobre todo cuando tengo buenos motivos para hacerlo. 
Me encanta soñar. Sobre todo cuando gano a los malos en mi sueños, cuando soy capaz de transformar una pesadilla en un fantástico cuento de hadas. F.Y. ^^

   Soy aficionada a la escala de paredes imaginarias. LLevo escalando sin sujección desde que tengo memoria. Nada puede hacerme caer, si bien puedo detenerme, nada ni nadie me para. Porque sigo adelante, supero miedos, lucho contra las inclemencias del tiempo...sigo subiendo por esta cuesta. E incluso, a veces y desde hace poco, hago algo que alguien me enseñó: destruí resas paredes que lo único que hacen es mantenerme dentro. Destruir esas paredes para salir fuera, victoriosa...y demostrar al mundo de lo que soy capaz. Nada ni nadie me frena. Nada ni nadie me da miedo.  
Porque así soy yo, 
con mi determinación del toro.

viernes, 3 de diciembre de 2010

miércoles, 1 de diciembre de 2010

Oasis.


      Hoy, cuando estábamos en nuestro rincón favorito del dulce, te miré. Te miré y mi alma sonrió. Porque en ti veo lo que me completa. “Esto es ser feliz” pensé. Y justo un instante después lo recordé. Recordé esa pregunta que llevo semanas queriendo hacerte. Pero la deseché de mi mente con la misma rapidez que con la que llegó. Seguimos riendo, entre bromas y dulces…chocolate y gofres…

      A veces me pregunto cómo consigo echar a un lado esas cosas que me reconcomen por dentro.  Son pequeñas, chiquititas y no molestan pero…hay quien dice que las pequeñas cosas son las importantes, las que dan sentido a nuestra vida…esos pequeños detalles. Bien, esto no es trascendental para mí, pero sí es una conducta que quisiera entender, quiero entenderlo para que deje de rondarme la cabeza cuando menos me lo espero. Quisiera entenderlo, que me lo expliques, aunque ni si quiera tú tengas respuesta para esa duda que alberga mi alma. En fin…

      Dejemos todo esto a un lado, prefiero el plan improvisado de seguir comiendo dulces junto a ti, sin que importe nada más. Sin que mi importe por qué alguien ha hecho o ha dejado de hacer algo. Sin que me importe el mundo que se mueve alrededor. Porque en esos pequeños momentos, que son solo nuestros, estamos tú y yo. Y lo demás no importa.   



CF! ^^