Sonrío, porque a pesar de lo malo del final, de esa dejadez y distancia no solo física sino de nuestras almas, tengo buenos recuerdos. Risas, juegos, miradas de complicidad... Y a día de hoy soy consciente de que no te guardo rencor. De que fuiste especial y aunque no lo creas te tengo un poquito de cariño. Eso sí, como dice otra canción "Si llore ya no recuerdo como fue... Y no existes en mi piel...". Necesitaba tiempo y paciencia para asumir el dolor que causaba recordar todo aquello. Y ahora puedo decir que, tras un año y medio (si no más) podría encontrarme contigo y regalarte una sonrisa. Aunque sé que no querrías aceptarla.
Ya me ha ocurrido otras veces, el encontrar a quien menos esperas en el lugar menos pensado. No sé por qué...pero creo que pronto nos veremos. Hasta entonces...
No hay comentarios:
Publicar un comentario
"Habla para que yo te conozca", esto lo dijo Sócrates.
Deja un comentario (me encantará leerlo) pero no seas de esos que habla sin antes pararse a pensar...Y recuerda que no importa lo que yo escriba, sino lo que tu entiendas. =)